FINSTERFORST (DEU) – Rastlos, 2012

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finsterforst 01Si bien es cierto que el viking metal, así como otros géneros hermanos, pasa desapercibido en muchas ocasiones, siempre hay bandas como sobre la que escribo hoy, que te hacen preguntarte el por qué. FINSTERFORST es una banda de Viking/Folk Metal alemana formada en 2004, teniendo en su haber hasta la fecha un EP, tres álbums de larga duración y un recopilatorio de sus dos primeros trabajos.

Desde que escuché su EP, «Wiege des Finsternis» (2006), han conseguido que no pase un día en mi vida sin dejar de escuchar al menos un par de sus canciones, que transportan a la perfección, a los mundos fantásticos y batallas épicas tratadas en sus letras. Con su último trabajo, lanzado el 23 de noviembre de 2012, más en la onda de su predecesor («…Zum Tode Hin«, 2009) FINSTERFORST han alcanzado la madurez que necesitaban para abrirse un hueco en el mundo underground de su género, haciendo de «Rastlos» una obra épica de una magnitud soberbia.

Empezando por Nichts als Asche (Nada más que cenizas), este tema de trece minutos que acortaron para la versión videoclip,  deja bien claras las intenciones de la banda desde el minuto uno, haciéndose de rogar con su característico sonido de acordeón que tanto llama la atención de los oyentes, un tema de single bien escogido para la ocasión. Fremd (Extranjero) le da al álbum, quizá, el punto de caña y melodías de acordeón que más nos gusta a los fans de FINSTERFORST, recordándonos en muchas ocasiones a melodías de su anterior LP. Prácticamente pasando desapercibida como pista propiamente dicha, encadena Am Scheideweg (En una encrucijada) de manera instrumental y cálida con Stirbt Zuletzt (Muere el último), uno de los temas más emotivos del álbum, predominando las voces limpias, y haciendo alarde los guitarristas de su versatilidad. Ein Lichtschein (Un rayo de luz) mantiene la línea de este trabajo majestuoso, trayendo a la mente a los poderosos MOONSORROW al principio del tema, con quien tanto los comparan. Rast (Descanso) da precisamente eso, un ligero respiro a tanta emoción creada en los temas anteriores, antes de dar paso al último y más largo de los capítulos de esta historia. Flammenrausch (El ruido de la llama) nos embauca con sus veintidós minutos de duración, recopilando en ellos, todas las virtudes de esta banda: contundencia en la batería, unas guitarras acústicas venerables, voces limpias…sorprendiendo de nuevo con instrumentos de viento, más propios de su primer LP de 2007, «Weltenkraft». Una producción pulcra y correcta pone el broche final para que podamos disfrutar de todos y cada uno de los detalles que nos brinda Rastlos.
En definitiva, un disco de diez en todos los aspectos, un viaje para los sentidos en el que ningún amante del género que se precie se quedará con la sensación de haber desperdiciado ni un minuto de su tiempo escuchándolo.

 firmajavig

 

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