EVIL TORMENTOR (ESP) – Nigromancia y chabolismo, 2019

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Primer larga duración de los madrileños EVIL TORMENTOR, tras debutar en el 2016 con la demo The dumpster will be your grave; tres años en los que el combo se ha dedicado a mover en directo su material y hacerse un hueco en la saturada escena de la capital, donde hemos podido verlos formando parte de buen número de carteles en los últimos tiempos.

En este periodo entre ambas grabaciones EVIL TORMENTOR han experimentado un par de cambios importantes en su formación. Por un lado, la salida del bajista Carlos y el guitarrista Kike, siendo sustituidos respectivamente por Rodri (ex FUEGO CRUZADO) y Setesh (WRONG, KHANESH…). Por otro lado, la incorporación de una segunda guitarra a la formación, de la que se encarga Sofía (MORTUORIUM PROFANUM), si bien en esta grabación que nos ocupa es Setesh quien se ha encargado de la grabación de todas las guitarras y Sofía participa haciéndose cargo del artwork del álbum. El «núcleo duro» de la banda  que completa la actual formación, y asimismo ha participado en la grabación de ambos trabajos, son Redu «El niño jaco» (batería) y Toñín (voz).

Para quien no conozca a EVIL TORMENTOR, cabe definirlos como un híbrido de death, thrash y black metal con aires añejos y punkarras; mismo ingredientes que otras muchas formaciones actuales, pero que en esta ocasión dan como resultado un guiso más oscuro y «malévolo» que otras bandas que se dedican a potenciar sólo el aspecto «macarra» de la receta. Evidentemente, en el sonido de los madrileños vamos a poder encontrar las sonoridades tributarias de esas bandas que se vienen a la cabeza al leer la fusión de estilos antes mencionada: VENOM, HELLHAMMER, MOTÖRHEAD, DISCHARGE o DARKTHRONE entre otras. Aquí es donde entra en juego el tamiz de EVIL TORMENTOR, conformado por los dos elementos que ellos mismos llevan por bandera (o más bien rotulado en cartones, cual indigente) en sus directos y que, como una declaración de intenciones, dan título a su primer álbum: Nigromancia y chabolismo.

El trabajo consta de una intro (a la que luego me referiré) y siete temas propiamente dichos; estos últimos, material directo y al grano, sin prolegómenos ni recursos ampulosos. Aunque aquí no todo es zapatilla y tira millas, puesto que a lo largo del repertorio hay sitio tanto para los clásicos tupatupas y doble bombo como para partes a medio tiempo y subidas y bajadas de intensidad según lo vaya requiriendo cada pasaje (llegando, por ejemplo, a tempos arrastrados más propios del doom en temas como «Lord the ashes» o «Silver fume ghost«).

Respecto de su demo predecesora, en Nigromancia y chabolismo se ve un claro salto en cuanto a calidad de sonido y ejecución, con instrumentos más definidos y una producción más sólida, con cierto deje a «estudio de casa okupa», que viene de cojones para el concepto y hechuras de las composiciones de la banda. El único elemento que, en mi opinión, ha salido peor parado respecto de la demo ha sido la voz de Toñín, con un rasgado sucio y macarra que en la demo tenía un tratamiento más guarro y cargado de reverb, tipo primeros trabajos de BATHORY, ideal para este tipo de temas. Por el contrario, en el disco la voz tiene una producción más limpia y natural con la que pierde algo de esa «magia chabolista», además de estar bastante menos presente en la mezcla final.

En cuanto al repertorio del disco, tres de los temas de la maqueta («Lord of the ashes«, «Evil prevails» y «Toxic rats«) han sido regrabados para la ocasión. Quizá el último de los tres, «Toxic rats«, pueda considerarse el hit del álbum por su estructura más rockera y pegadizo estribillo, si bien estamos ante un trabajo muy equilibrado en cuanto a calidad compositiva y, cosa importante, no se ve un corte en cuanto a estilo y hechuras de los temas regrabados y las nuevas creaciones. No es raro que haya discos que, en circunstancias similares, pinchen en hueso y se note en demasía la diferencia de estilo o de compositor en unos y otros temas, cosa que aquí se ha solventado con nota… lo que implica que hay un buen trabajo de local previo a la grabación del disco.

Termino dejando para el final la referencia a la intro que indicaba hace un par de párrafos. La verdad es que no soy muy partidario de las locuciones/narraciones, y este caso no es la excepción, pues aunque es divertida y nos contextualice el mundillo lúgubre y decadente donde se desarrollan las historias de EVIL TORMENTOR, se hace demasiado larga (dura más que incluso alguno de los temas del disco). Detalle de agradecer es que se haya incluido en un track aparte y no unida al primer tema, «Satan hates moralists«, porque de lo contrario la escucha de este tema correría el riesgo de ser sacrificada a partir de la segunda o tercera reproducción del disco.

Aparte de esta última apreciación, las impresiones respecto del disco son altamente positivas. Estamos ante un trabajo de alto octanaje y muy recomendable para amantes de las bandas clásicas ya citadas, pero también para otras más actuales como MIDNIGHT, BLACKRAT, NEKROFILTH, BONEHUNTER y nuestros INSULTERS y WASTELAND RIDERS. Nigromancia y chabolismo ve la luz de manera autoeditada por la propia banda, y seguro que podréis conseguir una copia contactando con ellos en sus redes sociales. ¿A qué estáis esperando para pegarles una buena escucha?

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