ERDVE (LTU) – Vaitojimas, 2018

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ERDVE es un grupo lituano que literalmente ha salido de la nada, para aparecer con un disco completo distribuido por Season of Mist. Desconozco por completo en qué otros grupos han militado o lo siguen haciendo sus miembros, pero está claro que no son unos novatos. Bajo una base de hardcore incorporan black metal, sludge e incluso noise, dando como resultado un metalcore (en el sentido etimológico puro) bastante oscuro e iracundo. Podría decirse que son la traducción sonora de una patada en la boca 

Cuando suena el tema homónimo y que abre el disco, es como si HATEBREED hubiesen decidido empollarse durante meses su colección privada de black metal francés (si bien no suenan los riffs típicos, captan ese aura tenebrosa) y Jamey Jasta en lugar de letras motivacionales hablase de que ya es hora de que te metas entre pecho y espalda ese bote de pastillas y le hagas un favor al mundo esta misma noche. Es un hardcore ennegrecido que va directo a por ti, algo que me ha recordado (en cuanto a sensaciones, más que lo estrictamente musical) a los desaparecidos y olvidados CATHARSIS o, por poner referencias más modernas, THE BANNER o HIEROPHANT

Sin embargo “Isnara se adentra aún más en las aguas del black metal moderno, en su faceta limpia y lenta, lo que contrasta con la voz de Vaidotas, más cercana al hardcore. Y sin embargo todos lo elementos, por extraño que parezca desde fuera, aquí encajan perfectamente. Hablamos de una canción de siete minutos, que no es precisamente rápida, y sin embargo es amena. 

Los lituanos no son un grupo que confíe su suerte a la rapidez; mas todo lo contrario, sus canciones son de tiempo lento o medio tiempo, más centrados en crear una atmósfera y no sólo en momentos tranquilos, como “Apverktis“, la instrumental de este opus, sino también los que la distorsión se hace presente como si fuera un cuchillo retorcido lentamente. La agresividad del grupo se hace efectiva así, pues es como se forma el ambiente malsano que recrean. 

Impresiona cómo “Pilnatve” parece inofensiva en un comienzo… hasta que un riff nos despierta del sueño y la canción cambia a modo apisonadora, como si ocurriese el fin del mundo, y casi de golpe retornase a su tranquilo estado inicial. Es asombroso ver cómo dominan los dos extremos, cómo los conjuntan sin que parezca forzado. No es la intro acústica y después viene el tema “de verdad”, no. Aquí todo es uno. 

Aunque hay ocasiones en las que no se complican la vida y van a cuchillo, sin dilaciones. Precisamente en el corte que cierra el álbum, “Atraja“, el más “sencillo” junto al homónimo de apertura. Una canción de hardcore oscuro pura y dura. 

Si he sido bastante insistente con la oscuridad, la agresividad, la atmósfera, es porque es lo que las seis canciones nos transmiten todo el tiempo. Los lituanos suenan genuinamente agresivos y pesimistas. Y lo mejor es que pocos suenan como ellos. Quizás no sean los primeros en mezclar hardcore con sludge o black, pero su invento es convincente, es una tormenta de rabia. Tal vez por eso las canciones se hacen breves, porque el viaje que recorremos con ellas está muy bien planteado. ¿Su lado negativo? Que se acaba. 

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