EQUALEFT (PRT) – We defy, 2019

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En una conversación hace tiempo con mi compañero y amigo Antonio Andrades surgió el tema de MESHUGGAH y la moda del djent (aunque actualmente ya no esté en boga). En un momento dijo una frase que ha quedado resonando en mi cabeza desde entonces. Irónicamente, a pesar de ser una banda mundialmente reconocida y con miles de seguidores, tanto a nivel de público como de músicos, es posiblemente un grupo muy incomprendido. ¿Por qué? Porque el propósito de los suecos fue siempre el de crear una música repetitiva y agobiante. Poco menos que un martilleo a tu cabeza. Los polirritmos y las guitarras de ocho cuerdas no son sino un medio para alcanzar este fin, no el objetivo en sí mismo. Algo que miles de grupos parecen no haber entendido. Si la banda hubiese considerado que el mejor medio para lograr esas náuseas sonoras hubiese sido mezclar guitarras con raspar botellas de anís del mono, así lo habrían hecho. Y probablemente tendríamos un estilo llamado aniscore

No todos los adoradores de MESHUGGAH han errado en sus conclusiones, faltaría más. Los portugueses EQUALEFT son una de las bandas que parecen haber entendido la gracia del asunto. Cinco años después de su Adapt & survive vuelven con We defy, una obra repetitiva y muy pesada, y no, no es algo malo cuando es precisamente el disco que los lusos pretendían realizar. We defy no es un álbum de djent tal y como pensamos, sino un disco de groove metal con la afinación de este estilo (dejándonos el clásico chugging en las guitarras) y una mezcla muy inusual donde el bajo está en muchas ocasiones parejo a las guitarras al frente de las mismas, incrementando así la gravedad del sonido, y sobre todo acentuando la repetición de las estructuras. Es, en espíritu, lo que debería ser el djent.

Esto no quita que la obra tenga otro pie en el groove más moderno; véase «Strive» y su sorprendente similitud inicial con «Spectrum« de SEPULTURA. Ni tampoco que EQUALEFT use recursos más extremos como los blast beats en «Mindset«, «Fragments» u «Overcoming«. Estos breves paseos por territorios más duros crean un paradójico efecto: incrementan la dureza y repetición de la canción pero, al ser algo que se emplea en su justa medida, dan ese punto de variedad que impide que acabemos de aborrecer el disco. Es el mismo machacamiento cerebral, pero con diferente herramienta. 

Es a todas luces un álbum arriesgado, ya que también rompe la concepción establecida del groove metal. Salvo el tema homónimo, no hay ninguna canción con «gancho», valga la redundancia. Porque el groove metal en muchas ocasiones siempre ha poseído cierto carácter para hacer temas relativamente «comerciales» o himnos. De entrar fácil y no marcharse nunca de tu cabeza. ¿O acaso alguien no reconoce «Davidian» o «Clouds over California» a pesar de que a uno puedan disgustarle los autores de tales cortes?

We defy no es un disco sencillo, pero es muy disfrutable, incluso cuando experimentan muy ligeramente con los géneros post en la ya mencionada «Overcoming» o «Realign«, el free jazz en «Uncover the masks» o el empleo del contrabajo en «Disconnect«. Aunque no dejan de ser ligerísimos paseos que enseguida vuelven al cauce principal, ya que tampoco nos encontramos ante un álbum de corte vanguardista.

No hay demasiadas bandas que actualmente se atrevan a aventurarse por estos caminos. No son sencillos y hay que tener una visión muy clara de qué se quiere hacer y cómo, pues ahí está el riesgo de haber un disco infumable. EQUALEFT han sido valientes y lo han logrado. Lo que nos dice (y mucho) sobre la calidad del grupo. 

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