ENTER SHIKARI (GBR) – The spark, 2017

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Qué aburrido es escuchar a un grupo que siempre haga lo mismo. Lo digo completamente en serio: enfrentarte al nuevo disco de una banda sabiendo de antemano lo que te vas a encontrar es bastante triste. Por desgracia, cada vez es más común encontrarte con bandas acomodadas que siempre ofrecen lo mismo, ejecutado de una manera más o menos eficiente, pero siempre la misma fórmula.

Por suerte, ENTER SHIKARI no es una de esas bandas. En sus cuatro discos de estudio han ofrecido un abanico sonoro que abarca desde el caótico hardcore electrónico de sus comienzos hasta el rock alternativo de The mindsweep, su última obra hasta el momento, evolucionando como músicos hasta ofrecer composiciones cada vez más redondas. En una banda de marcado carácter político como esta, que nunca ha tenido miedo de expresar su ideología y que en muchas letras ha disparado con un tono bastante ácido sobre varios asuntos, nos podíamos imaginar que realizarían su disco más duro y crítico hasta la fecha: cargando contra el Brexit, Donald Trump, la política de acogida de refugiados -«Hoodwinker«, uno de esos temas que suelen publicar entre disco y disco se intuía que hablaba sobre este tema-… Pero como decía antes, ENTER SHIKARI son una banda a la que le gusta huir de la previsibilidad y han realizado su obra más personal e íntima hasta la fecha.

«Íntimo» y «personal» son posiblemente los dos adjetivos más trillados por los artistas a la hora de definir su música, pero en pocos casos se emplearán de manera tan certera como en este disco: Rou Reynolds, cantante, líder y alma de esta banda -suyas son prácticamente todas las canciones- rompió con su novia, sufrió el fallecimiento de su abuela y pasó por un largo periodo de insomnio; además, se refugió en el alcohol y las pastillas para intentar solucionar todos estos problemas.

Y todas estas experiencias han sido reflejadas en forma de canción. El single «Live outside» habla sobre el insomnio que padeció con una base instrumental bastante alegre y cuasi pop, como el tono general del disco. «Airfield«, por el contrario, es una balada con un gran crescendo final donde da rienda suelta a sus sentimientos tras la ruptura con su novia. Por último, y con un tono bastante similar al de este tema, «An ode to lost jigsaw pieces«, que habla sobre la muerte de su abuela.

Como decía antes, ENTER SHIKARI han dejado de lado el caos y los cambios de ritmo que les caracterizaba para centrarse en la composición de canciones con una estructura más simple, pegadiza y, por qué no decirlo, popera, aunque también nos siguen brindando algún tema reconocible: «Rabble rouser» es una suerte de tema a lo THE PRODIGY con un riff rockero y una base electrónica bailable y pegadiza, mientras que «Take my country back» es lo más cercano al hardcore electrónico de sus primeros discos que podremos escuchar y «The revolt of the atoms» es una especie de tributo a DEPECHE MODE bastante interesante donde hablan sobre los distintos movimientos protesta surgidos en Europa.

El resto del disco transcurre por temas mucho más tranquilos, de marcado carácter electrónico, que parecen sacados de cualquier álbum de remixes de los que solían sacar, como la inicial «The sights«, de influencia setentera y con un estribillo pegadizo. «Shinrin-yoku» y «Undercover agents«, por el contrario, son dos baladas electrónicas muy del rollo THE CHAINSMOKERS o DJ’s por el estilo, de esas que podrían sonar por la radio.

The spark no recibirá críticas muy positivas de los periodistas cerrados de mente pero, una vez más, ENTER SHIKARI se han atrevido a salir de su zona de confort para ofrecernos un disco que descoloca en su primera escucha, pero que aprendes a apreciarlo cuanto más lo escuchas. Como recita una de las frases de «Airfield«, el mejor momento para que los pájaros vuelen es cuando el aire sopla contracorriente. No se me ocurre una frase mejor que resuma la carrera de estos pájaros.

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