Ensayo “psicodélico” sobre el underground

Enlaces:

Ensayo “psicodélico” sobre el underground

– Una mirada ambigua a un concepto ambiguo; un vistazo actual con retrospectiva. – 

ensayopsicodelico01

El término “underground” tiene su traducción al castellano como “subterráneo” (sitio que está bajo tierra). Por tanto la primera acepción de la palabra es clara: underground significa lo menos visible, lo que no se ve fácilmente, lo difícil de encontrar, lo que está oculto, bajo tierra. Underground, en relación a la música, sería la escena artística a conocer haciendo falta escarbar, hurgar… en una palabra: indagar.

En el ámbito de la cultura, el término designa los movimientos contraculturales que se consideran alternativos, contrarios o ajenos a la cultura principal (mainstream). Huyendo de retóricas acerca de la historia del concepto underground ligado a la cultura, o de lo que se conoce como cultura underground, descartaré otros significados que se le han podido dar al término que no se refieran a lo que realmente nos atañe: underground ligado a varias subculturas, siempre ligadas a la música, como la generación beat, el hippismo, el movimiento punk y, posteriormente, el heavy metal con su infinidad de extremidades.

Para ello, además de partir del significado etimológico del término, y del sentido de éste dentro de la cultura en general, deberíamos buscar en el origen de la “etiqueta” a nivel musical, ámbito que nos ocupa. Para tal fin tenemos que remontarnos a finales de los 60’s y el nacimiento de una nueva década donde germinará el rock duro de unos DEEP PURPLE o LED ZEPPELIN, por citar solo un par de ejemplos. El concepto “Underground” se empezó a utilizar allá por 1969 para intentar resumir lo que ocurría por entonces a nivel musical y social, sobre todo en Estados Unidos e Inglaterra.

ensayopsicodelico02Pero vayamos más atrás, porque si bien 1969 es un punto de ruptura con lo anterior a nivel musical, bien es cierto que tiene su parte de continuidad, y ésta quizás nazca del fenómeno de los grupos musicales tal y como los conocemos, galvanizado por grupos como THE BEATLES o THE ROLLING STONES. En mi opinión la década de los 60’s ha sido la más creativa a nivel musical si valoramos ésta ciñéndonos al rock (entendiendo ésta como su segunda mitad y la primera de los 70’s). Quizás no ha tenido tantas etiquetas y ha estado tan diversificada como décadas posteriores, pero desde luego ha sabido contextualizar la música en el ámbito social, algo quizás exclusivo a gran escala con respecto a décadas posteriores.

En los 60’s estos dos ámbitos van de la mano. Por un lado, en el contexto social existe una generación de postguerra que, con las ventajas del crecimiento económico de la época, accede más fácilmente a la cultura, lo que desarrolla en la juventud de entonces un sentido bastante crítico, lo cual va unido a una insatisfacción con la sociedad de consumo que ya comenzaba a existir entonces. Los jóvenes quieren hacerse oír, y eso es muy importante para entender los siguientes años.

Por otro lado está el contexto musical, que va ligado al anterior. Los músicos cada vez son mejores gracias a ese más fácil acercamiento a la cultura y formación, y por otra parte artistas como BOB DYLAN son ejemplo de que la música puede servir como herramienta crítica contra lo injusto de la sociedad. En lo estrictamente musical hay dos influencias muy claras en los grupos de entonces. Por un lado el folklore, sobre todo negro (representado básicamente por el jazz) y el rock n roll como manifestación blanca del rhythm & blues negro. Conviven, de esta forma, el jazz, el R&B, folk y beat.

Esto crea las bases para lo que vendría después, con San Francisco como foco de las dos principales formas de revolución juvenil a finales de los 60’s: el hippismo y el underground. Ciñámonos al underground, por supuesto, relacionado con el primero por su carácter de oposición a una sociedad establecida.

Underground, a nivel conceptual, es una forma de contracultura, un modo de expresión artística totalmente libre, que huye de la censura y que cuenta con sus propios medios de producción. La temática es crítica con la sociedad, mostrando sus defectos, como ya hicieron autores a lo largo de la década que está acabando entonces, pero quizás generalizándolo.

A nivel musical, lo que se da es una dispersión estilística brutal. Ya no solamente conviven R&B, blues, folk y beat (de hecho THE BEATLES están dando sus últimos coletazos y THE ANIMALS de Eric Burdon giran del rhythm & blues al rock psicodélico de entonces) sino que precisamente psicodelia, electrónica, progresivo y el nacimiento del rock duro arramplan con todo. Las composiciones son más largas, anticomerciales, difíciles de radiar, con nuevas formas de experimentación musical y una mayor complejidad técnica. Por citar dos ejemplos, podríamos decir que JOHN MAYALL y THE MONKEYS dan paso a THE FUGS (pioneros del movimiento underground con permiso de los MOTHERS OF INVENTION del maestro Zappa) y PINK FLOYD.

ensayopsicodelico03Dejando atrás cansadas retóricas, aunque necesarias para entender el debate, el underground como concepto musical y social podríamos decir que nace a finales de los 60’s ligando dos ámbitos que en aquella década muchas veces fueron de la mano: el social y el musical. Por un lado el sentido de contracultura que ya de por sí va unido al movimiento, y por otro la dispersión estilística a nivel musical. Por una parte es un modo nuevo y distinto de expresión humana, y por otro, a nivel de la música, este arte específico se diversifica con sus muchos tentáculos, plasmando una música más variada, a la vez que técnica y anti-comercial.

Vayamos a lo actual, a nuestro 2014. ¿Qué heredan los tiempos presentes de aquel 1969? Si bien el término underground, en su nacimiento como tal, era bastante ampuloso e inexacto (también, paradójicamente, comercial), en los tiempos actuales quizás lo sea aún más. A nivel musical se ha hecho más ambiguo, más disperso. De hecho ya no tiene vigencia. Ya el underground musical no se mide por la mayor experimentación sonora ni complejidad técnica, ni duración de los temas, ni radiabilidad de estos en las emisoras. El progresivo de unos PHRYGIAN GATES es underground, pero también lo es el thrash de unos TANATOSSIS, el hard rock de INNECE o el heavy metal de WILD. Como también lo ha sido el progresivo de OVERLIFE, el thrash de ANESTESIA, el hard rock de CORAZONES NEGROS o el heavy metal de ROSA NEGRA, por ceñirnos solamente al producto nacional de tiempos presentes y pasados. Ahora ese concepto musical no tiene sentido y la vigencia del término reside en el hecho conceptual.

En este último sentido sí hereda esa libertad de creación que va desligada de la existencia de contratos draconianos con grandes discográficas, y va conexo a ese sentimiento de expresión libre que sí existía hace cuatro décadas. El hecho de que un grupo no esté asociado a grandes discográficas es ya un paso hacia esa libertad y la evasión de la censura que existía entonces, y que existe en la actualidad en la escena UG (otro tema de debate sería esa coacción que sí tienen grupos por parte de lo que espera un seguidor o fan, normalmente asociada a los estilos más de la vieja escuela, de la que por suerte hay bandas que logran huir y salir indemnes, pienso en AGGRESSION con su Viocracy hace unos años).

El tema de la censura, de la que siempre ha huido el UG en su sentido inicial, aparte de esa coacción antes indicada, y que daría para hablar largo y tendido, es el tema de los medios de comunicación (escritos y radiofónicos) que cobran por promocionar (no valorar) el trabajo de un grupo. Muchas bandas autodenominadas underground pasan por el aro, ya no solo ninguneando la labor de los medios que sí valoran sus discos y trayectorias con reviews, noticias y entrevistas totalmente gratuitas, sino pasando a formar parte de ese sucio juego de “tú me pagas, tú sales en mi revista”, llámese así (revista), webzine o radio. Desde luego esa forma de actuar contradice uno de los mandamientos clave del movimiento en su sentido inicial: en determinados medios hay censura, y ésta pasa por el rastrero lema “si no me pagas no apareces”, y, desgraciadamente, muchos grupos de la escena siguen ese juego. Creo que un grupo que se nutre del público que hurga, que escarba, que indaga… no debería traicionar uno de los principios elementales del UG, lo cual no tiene por qué negar la posibilidad de hacer a la banda más conocida en el futuro. En este sentido, y a colación de la ética underground, Salva Rubio en su libro Metal Extremo, 30 Años de Oscuridad nos recordaba el sangrante caso de KEEP OF KALESSIN, quienes tras lograr ir al festival de Eurovisión, ridiculizaban –a través de las palabras de su guitarrista Obsidian C., a todas esas bandas UG que luchan por salir adelante: “Algunas personas nos llamarán vendidos, pero la gente que dice estas cosas son normalmente gente que tiene una banda underground y viven de vender perritos calientes en una gasolinera; creo que es menos de vendidos tocar en Eurovisión que vender perritos calientes”. La crítica, en mi opinión, no reside en querer ser más conocidos, sino en cómo se hacen las cosas para llegar a serlo.  El caso de estos noruegos es claro. Nunca, en el tipo de música que nos ocupa, un grupo podrá ser mainstream, como decía el propio Salva Rubio. Será más o menos underground, pero siempre será underground. Y eso no casa por pasar por el aro que desgraciadamente colocan algunos medios. Allá cada cual, pero lastima, y de qué manera, el hecho de retroalimentarse de una escena en la que estos medios no tienen cabida.

Por último, aquel movimiento underground de finales de los 60’s apostaba por tener sus propios medios de producción. En este sentido, en la actualidad, hay dos conceptos que recobran la vigencia de aquel significado: desde hace tiempo la filosofía del “hazlo tú mismo” (do it yourself, “DIY”) y el crowdfunding o micromecenazgo

ensayopsicodelico04Nacida como reflejo de ciertos pensamientos anticapitalistas y relacionados con la cultura punk, en nuestros días el DIY ha tomado un rumbo algo distinto. Cuando asociamos el término al ámbito musical nos referimos a aquellos artistas que, oponiéndose al sistema establecido por la industria musical actual, graban con sus propios medios, autogestionan sus actuaciones y autopromocionan su música, muchas veces con presupuesto cero. En este sentido me vienen a la cabeza las palabras de CANNABICAL en los agradecimientos de su último disco, Vomitorium: “Un nuevo reto, superado sin discográfica, sin enchufes, sin padrinos, sacando el dinero de las piedras… Con dos miembros estudiando y los otros dos en el paro, aún así Vomitorium está en tus manos”.

En este sentido, y a colación de grabar sin presupuesto, hay un fenómeno que se ha extendido en los últimos años. Hablo del crowdfunding, sistema de financiación colectiva en el que un grupo musical ofrece recompensas a sus seguidores a cambio de participar en los gastos de la grabación como mecenas. Una web referente para el músico y fan interesados es Verkami, un verdadero punto de encuentro para todo tipo de creadores. Uno de los pioneros del crowdfunding en la industria musical fue MARILLION quienes, en 1997, obtuvieron la financiación de su gira por Estados Unidos, la cual costó 60.000 dólares, gracias a las donaciones. Ocho años antes, en España EXTREMODURO financió su primer disco de modo parecido. Últimamente, a bote pronto, me vienen a la cabeza ANIMA ADVERSA, MUTANT SQUAD, HYDE XXI, BLACK DEVIL, HUMO SAPIENS y recientemente STILLNES, quienes han apostado por esta opción.

Pero volvamos a la autograbación, autogestión y autopromoción de la música por parte de los grupos. Realmente, si nos paramos a pensar un poco, todo ello respeta esa idea de tener sus propios medios de producción que predicaba el underground en su sentido musical inicial y, para más inri, supone un movimiento contracultural, como lo fue también el movimiento UG  a finales de los 60’s. ¿Se puede ser más subterráneo que un grupo que graba con sus propios medios, autogestiona sus actuaciones y que autopromociona su música por diferentes medios?

No obstante, esto es underground llevado hasta lo más extremo. En relación a la promoción de su música muchos grupos deciden dejar este trabajo en manos de profesionales y dedicarse a lo que realmente les gusta: la música en sí misma. Por ello, en los últimos años han surgido infinidad de agencias de management en nuestro país, como Blood Fire Death, Stigia Promotions & Management, Heaven Musik, Down Music o JW Manager, por citar tan solo unos ejemplos. ¿Es por ello un grupo menos underground? Dejando de lado la filosofía del “hazlo tú mismo”, no lo creo. Deciden concentrar sus esfuerzos en lo que mejor saben, y dejar en manos de otras personas las tareas promocionales. Para cerrar paréntesis, además, en cuestión de edición de sus obras, también han surgido sellos netamente UG como Sounds of Metal, que reeditó Juego Sucio (1986) de SHOCK, Iberia Metálica (a los que ya realizamos entrevista y que ha reeditado el disco de MARVEL y las demos de KARTZAROT) y 80’ Records. La escena se retroalimenta, y de qué forma. Pero ¿funciona? Ese sería otro debate. Y muy engorroso.

ensayopsicodelico05Siguiendo con la relación entre el concepto “underground” primigenio, entendido como movimiento contracultural de finales de los 60’s, y el significado ambiguo actual, hay un factor importante a la hora de estudiar el fenómeno: internet y todo lo que nos ofrece la red de redes. Es cierto que ha traído aspectos negativos (realmente asociados al comportamiento del usuario, no al medio en sí mismo), pero también ha aportado una riqueza a la escena que no existía antes. Antes de la llegada de internet el filtro ante tal cantidad de grupos y de obras lo ponían los sellos discográficos; ahora es el usuario (o el oyente) quien realiza esta labor. Antes, unas pocas personas realizaban esta selección; ahora son unas muchas, una multitud indefinida quien realiza esta tarea. ¿El resultado? Caótico, pero a la vez más fecundo. Ahora hay, incluso, saturación ante tantos contenidos, y no todos los usuarios están preparados y capacitados para realizar una buena tarea de selección. En este sentido, Norax (de LUX DIVINA) nos indicaba hace tiempo en una entrevista “consumo mucha música y lo sé, y también sé que me estoy perdiendo otros cientos de bandas que seguro aportan arte; ese es el problema en la actualidad, no hay lugar para tantas bandas”.

No obstante, supere la oferta musical a la demanda, el término “libertad” recobra con más fuerza que nunca su significado, en contraposición a la “censura”, o al tipo de censura, que hacían los sellos, al decidir solo ellos si un grupo debía tener su trabajo editado o no. Haciendo caso del significado de “underground” como “subterráneo” (sitio bajo tierra), el underground ha dejado ser, en gran parte, underground. Ahora cualquiera puede conseguir material de cualquier grupo en la red de redes, y con tan solo un único click. Ya no hace falta cartearse con otros metalheads de otros países para conseguir ciertos discos “ocultos” o menos conocidos, ni hace falta comprar fanzines, ni revistas… Ahora internet lo es todo. Puedes escuchar y conseguir el disco de un grupo del otro lado del planeta en un minuto, cuando antes era poco más que imposible.

No obstante, si hacemos caso al concepto de “underground” de 1969 como movimiento que huye de cualquier tipo de censura, el underground es más underground que nunca, solo que ahora está menos enterrado. ¿Aparente contradicción? Posiblemente, y de ahí la existencia de este artículo de opinión para pensar sobre ello. Ya no tenemos espátulas ni espumaderas para rascar el suelo. Ahora disponemos de verdaderas excavadoras. La música sigue estando bajo tierra, hace falta buscar, hurgar, escarbar… indagar. Solo que ahora tenemos más medios para hacerlo. Esa censura (o mejor dicho filtro) que, en parte, ponían los sellos ahora no existe, lo cual casa perfectamente con la filosofía del underground primigenio. El UG es más UG que nunca, solo que más visible, aunque resulte una paradoja.

Volviendo a mirar la escena actual con retrospectiva, que es de lo que se trata, el underground musical perdió su vigencia en el sentido artístico (ya no hay niveles de medición a nivel musical para definir una obra como UG) pero sí hereda de su origen el concepto: esa libertad de creación (ese sentimiento de expresión libre), esa evasión de la censura y el contar en muchos casos con sus propios medios de producción. El underground musical está más visible que nunca, lo cual no quiere decir que sea menos UG, solamente que ahora tenemos infinidad de medios para indagar sobre el mismo.

Cerraré este artículo de opinión con una frase de ZOMBIES AND DIAMONDS en uno de sus comunicados en enero de 2013, y que podría resumir lo que viene a significar el underground a día de hoy, unido al mérito que tiene ser hoy día músico, y que me gusta situar como elemento básico de la escena:

Autogestión, esfuerzo, humildad y pasión”.

Creo que esta frase resume, si no de forma total sí parcial, la interconexión indicada entre el concepto inicial “Underground”, entendido como movimiento contracultural de finales de los 60’s, y el vacilante e impreciso término que muchos utilizan para definir la escena actual que nos ocupa.

firmatopo

Comparte:

One thought on “Ensayo “psicodélico” sobre el underground

  1. Muy buen artículo, y gracias por la mención a Kartzarot jeje… Bueno, al tema!

    En mi opinión, habría que revisar lo que se considera o no Underground hoy en día, y dónde están las nuevas oportunidades de ejercer el «Undergoundismo» (Toma palabro). Sobre esto tengo una anécdota reciente:

    Tradicionalmente por estos lares se ha considerado que una banda que se precie de estar en las catacumbas y de ser la antítesis de lo «comercial» debería cantar en, al menos, castellano, o por ejemplo, en mi caso de Euskal Herria en Euskera. Del mismo modo, y hasta la aparición a mediados de los noventa de la versión bastarda y deslavada del grunge que se hizo por aquí (y que terminó convirtiéndose en el actual Indie de oferta), el hecho de cantar en inglés era poco menos que pecado mortal para una banda que se vanagloriase de «no estar en el sistema».

    Pues bien, en uno de los grupos en los que estoy hemos decidido cambiar de idioma y empezar a hacer las letras en inglés. ¿Razón? Que en inglés puedes soltar las animaladas que quieras (Por ejemplo, liquidar políticos, ajusticiar curas pederastas, etc…), que nadie te va a decir ni mú por ello, porque «es en inglés» y «eso no lo entiende nadie». O sea, que hay pequeños fallos que se le escapan al sistema por donde escabullirse a la hora de hacer crítica social, como por ejemplo cantar «in english».

    Luego está el hecho de que el Rock en general, incluyendo en «Rock» todo el espectro desde del pop semiacústico hasta el brutal death extremo, ha sido desterrado del underground desde un punto de vista sociopolítico:

    Hoy en día da igual que un grupo de Rock (repito, TODO lo entendible como Rock, desde Los Planetas a Necrophagist) hable de que habría llevar a cabo una revolución a lo Rusia 1917 y exterminar a toda la clase dominante; Para el público «underground», el mero hecho de ejecutar su música en base a un bajo, una batería y dos guitarras eléctricas convierte a una banda en sospechosa de «pro-sistema, que eso del jebi es de americanos comehamburguesas». Por supuesto, en «jebi» se incluye a gente como los Pearl Jam esos que maltratan animales, o los racistas de God Forbid (Telita).

    En cambio, cualquier producto para a ser «antisistema superenrollado» a nada que lleve una sección de vientos y el bombo caiga en el 3. ¿Qué las letras hablan de banalidades y que se autocensuran para no salir de la corrección política? ¿Que mueven gente que ni los Stones y con el apoyo de medios masivos? Da igual. Es «Underground» y punto.

    Por último, estaría el «Underground del Underground»: Vivimos en la época del «alma de pega». Otro de los horrores derivados de la malinterpretación que se hizo del grunge en España es el «Tecnica = Caca», y con el tiempo ese postureo del «lo importante es transmitir» de boquilla ha terminado calando en el mundillo metalero. Y de tal modo nos encontramos en la situación actual, en el «Festival del Tatuaje y la Greña Vidal Sasoon» donde la música entra por los ojos. Y en la que gente que en el resto del planeta están pegando el pelotazo, como Animals as Leaders o The Aristocrats (por no hablar del 99% del panorama del Technical Death Metal) aquí son considerados «grupos para Frikis con ortodoncia y camiseta de Darth Vader». Para mi eso sí que es Underground.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *