EMBLOODYMENT – Let It Bleed, 2013

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embloodymentLo de los nombres en las bandas de Heavy Metal es para hacer un estudio sociológico. Cómo con un nombre (que en el fondo no es más que una tímida carta de presentación), podemos averiguar con casi total exactitud qué tipo de música hacen. Así que cuando uno ve un archivo llamado EMBLOODYMENT“Let It Bleed”, ya sabe a qué atenerse, y los que me estáis leyendo, creo que también (más aún tras ver la portada de susodicha obra). Death Metal de “toda la vida”, con sonido un tanto primitivo incluso, y sin hueco para inventos modernos. Pero veamos qué nos depara este debut de los madrileños.

No obstante, la única concesión moderna que se han permitido ha sido el uso de dos voces, grave y aguda, supongo que para darle un punto de variedad al asunto y no caer en la monotonía. Y es que, aunque no me guste decirlo, este “Let It Bleed” me ha sonado irregular, no todos los temas están todo lo pulidos que deberían. Es decir, se nota un poco como si fuese una demo, y les faltase una vuelta de tuerca para su versión definitiva. ¿Y en qué me baso para decir tales acusaciones? Hay cierto tema, Ten Barrels Of Fermented Blood, cuya parte final es fantástica, los tres últimos minutos son de lo mejor del disco, ahí se oye que lo pueden hacer mejor, y por eso creo que podrían conseguir más momentos “especiales”. 

No todo es malo, ni mucho menos, en el lado positivo de la balanza destaco claramente la base rítmica, bastante contundente (e incluso “bailable”) en la mayoría de los temas, como en Embloodyment, Goat Fucker, Baptized in the Crimson River o Blood Rampage (como detalle curioso, me parece oír al final de dicho tema las notas de inicio del Score de la película de “Resident Evil“, no sé si será intencionado o no, pero buen guiño).

Todo sea dicho, y no sé si será para bien o mal, pero no puedo identificarlos con ninguna de las corrientes típicas del Death, ni la escuela de Florida, ni la sueca, ni la holandesa, ni la de Nueva York… será porque han cogido un camino intermedio, sin más pretensiones que las de hacer simplemente música bestia. De hecho me ha costado varios repasos al álbum, el poder decir finalmente “cierto solo o cierto riff me recuerda a X”. Se valora ese esfuerzo por intentar diferenciarse un poco.

En el ámbito de la producción, han ido a lo básico, un sonido seco, duro, y escueto. Sin añadidos de ningún tipo, salvo un par de samplers en el tema de inicio y el de cierre, volviendo así a cierto aire de “demo” como hablábamos al principio. ¿Es positivo o negativo? Según el cristal como se mire, para algunos mantendrá la esencia, la crudeza original, otros dirán que será cutre para lo que debería ser un disco debut (comprensible teniendo en cuenta que otros estrenos discográficos, independientemente de la calidad, han tenido una producción excelente).

No es el mejor inicio, la verdad, y es que tenemos esa sensación de que estamos ante un bebé nacido prematuramente, que con algo más de tiempo podría haber nacido perfectamente sano, y aquí le queda pasar tiempo por la incubadora. Pero a diferencia de nosotros, los discos todavía pueden tener más oportunidades, y los madrileños aún están a tiempo de mejorar su propuesta.

firmapablobalbontín

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