ELDRITCH (ITA) – Cracksleep, 2018

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Como en la vida, en la música hay veces que te encuentras a un viejo amigo con el que hace mucho tiempo perdiste el contacto. Por ciertos motivos, dejaste de saber de él. Sin saber muy bien la causa, esa relación se fue apagando y sin darte cuenta dejó de formar parte de tu vida.

Y de repente, al cabo de los años, te reencuentras de nuevo con él. Os saludáis, charláis un largo rato, os ponéis al día y por supuesto hacéis la promesa de no volver a perder el contacto y de quedar más asiduamente.

ELDRITCH son para mí ese amigo con el que perdí el contacto. Hacía más de diez años que no escuchaba nada de ellos (salvo esporádicas reescuchas de discos antiguos) y ha sido una grata sorpresa reencontrarme con ellos.

Como era de esperar han cambiado, hay cosas por aquí y por allí que son diferentes a lo que yo recordaba, pero básicamente el grupo que me encandiló en su día sigue ahí, para bien o para mal (para bien en mi caso).

Y es que ELDRITCH, a pesar de ser un grupo que lleva en esto muchísimo tiempo (más de veinticinco años desde su primera demo), nunca ha sido una banda con un reconocimiento muy amplio, hasta donde yo sé. Puede que sea por el estilo que practican y es que a veces puede ser peligroso estar a medio camino de dos cosas.

Su power prog quizás no es el tipo de música más apreciada por las masas. Demasiado progresivos para los amantes del azúcar, los falsetes imposibles y los dobles bombos eternos. Y quedándose cortos en progresiones, tempos sincopados y en definitiva algo simples para los amantes de la música que fuman en pipa y usan monóculo.

Pues que queréis que os diga, que les jodan… (entiendo que si habéis aguantado la chapa hasta aquí es que el grupo os interesa mínimamente). Se están perdiendo a un grupo que sabe conjugar a la perfección lo mejor de ambos estilos.

Por un lado, tenemos la caña y velocidad de la parte más power metalera. Eso sí, alejándose de su legado italiano. Están más en la liga de grupos como BRAINSTORM, TAD MOROSE, JAG PANZER o MORGANA LEFAY, por citar unos nombres. Ritmos más duros y sin tanta concesión a las melodías felices. Es más, si en algo han destacado siempre ELDRITCH ha sido en tener un aura más bien oscura. Saben conjurar perfectamente ambientes melancólicos y algo opresivos, con guitarras gruesas y agresivas, colchones de sintetizadores y melodías de piano que envuelven todo con ese halo de misterio y hasta desasosiego en contadas ocasiones.

Esto no es óbice para que nos deleiten con partes más melódicas y con crescendos que nos ayudan a salir del fondo del abismo y arrojan una luz de esperanza al sentir de aflicción que desprenden la mayoría de sus temas, como se puede disfrutar en el brillante momento del tapping del tema “As the nigh crawls in”.

Por otro lado, una composición más elaborada en los temas, dibujos y redobles de batería complejos y, aunque hay, el doble bombo no es protagonista absoluto de la mayoría de los temas. También podemos encontrar abundantes cambios de ritmo y por supuesto un trabajo en las guitarras más variado e intrincado que en los grupos de power metal que los acercan más al terreno progresivo de grupos como SYMPHONY X, EVERGREY o PAGAN’S MIND.

Este Cracksleep es una mezcla perfecta de todas las épocas de la banda. Podemos encontrar temas agresivos y cadenciosos, más cercanos a sus discos de principios/mediados del 2000, como las canciones “Voices calling” o “Deep frost”. Temas más decantados a su vertiente melódica o progresiva, “Reset”, “Staring at the ceiling”, y temas que podrían haber salido sin ningún tipo de problema de su magnífico El niño como “Night feelings”.

Y por supuesto todo esto aderezado con la fantástica voz de Terence Holler, con ese tono tan cálido y agradable en sus rangos medios, agresivo y algo raposo en las partes más cañeras y con un falsete contenido en las partes más power. Una auténtica delicia para los oídos y una voz perfecta para la música que nos ofrecen los italianos.

Ha sido un auténtico placer reencontrarme con ELDRITCH y rememorar viejas batallas con ellos, ver que aún siguen estando en forma y son capaces de ofrecer buenos temas, siendo fieles a ellos mismos pero sin llegar a repetirse. Bleed mask bleed!!!

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