DULCAMARA – El Antagonista, 2014

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dulcamara33Cuatro años de silencio, tan solo interrumpidos por un breve EP, para volver a saber de los toledanos DULCAMARA, conocidos de sobra en la escena nacional, y con buena base de fans, que estarán esperando ávidos este nuevo lanzamiento. De este El Antagonista ya os digo desde el principio que es, ni más ni menos, lo que se esperaba de ellos. Me explico, si algo caracteriza a esta banda es la lógica a la hora de evolucionar.

De un debut muy mediocre, llegó Anatómicamente Imperfecto, bastante mejor en todos los sentidos, y de donde viene el esqueleto de su sonido, más orientado al Death Metal Melódico de Gotemburgo y al Metalcore bestia americano, en vez de un revoltijo de sonidos que no sabe a qué quiere parecerse. Asylum daba un pequeño paso más y perfeccionaban los elementos, quitando un poco de sitio a los teclados convencionales e introduciendo ciertos arreglos orquestrales. Y por si alguien se lo va imaginando ya, es cierto, dichos elementos han ganado muchísimo más peso. Sigue habiendo teclados, pero ya no son los únicos protagonistas de la función. Al igual que la balanza entre Death Melódico y Metalcore se ha equilibrado un poco más, haciendo que DULCAMARA se asimilen más a DARKEST HOUR, los últimos AS I LAY DYING, o incluso CALIBAN (que no quita que la sombra sueca siga muy presente).

Y gracias a esto, hacía mucho que no veía una apertura de obra tan genial como es «La eternidad génetica», con una introducción bellísima, evocando a SEPTIC FLESH o a DIMMU BORGIR antes de que las tías con tetas gordas fuesen lo mejor de sus videoclips y su música. Creo que han intentado hacer su propio himno, y con ese pedazo de riff principal y un estribillo muy atractivo, me atrevo a decir que han colocado la mejor canción de todo el disco (y una de las mejores de su carrera), al comenzar este El Antagonista

Este nuevo lado, llamémoslo sinfónico, no es omnipresente, pero si es recurrente y ya sea en primer, segundo o tercer plano, podemos oír los arreglos, aunque sean muy de fondo. Por si fuera poco, se las han apañado para que ambas partes se compenetren de manera natural. No suena nada por un lado u otro o directamente es que de la sensación de que «esto no pega ahí». Es más, si antes mencioné la apertura, el cierre con «Dioses Antiguos» acaba la obra de manera épica.

De nuevo, continúan con la tradición de incluir un tema lento y relativamente más calmado,que no balada, sino una pequeña bajada de revoluciones. Esta vez «Donde nacen las pesadillas», cumple dicho hueco. Además, ciertas secciones de algunos temas, como el inicio de «Gehena» protagonizado por un suave piano, y que nada tiene que ver con el torbellino en el que evoluciona, o el final acústico de «El arte de la degeneración», sirven también para esta bajada de revoluciones, y dar ese pequeño respiro que hace que no se convierta todo en un revoltijo de tralla. Aún así, es un trabajo que no pierde el tiempo en complicaciones innecesarias, y va directo al grano. Tal y como decíamos antes, la mezcla de riffs a lo DARK TRANQUILLITY, alternados con breakdowns machacones cual LAMB OF GOD. Sin ser nada nuevo, suena bastante bien, para qué negarlo.

La voz limpia a medida que han ido pasando los discos ha ido perdiendo lugar, «limitándose» habitualmente al gutural clásico, el rasgado y en ciertos momentos, para hacer énfasis, en un gutural más profundo. Sé que puede interpretarse como algo malo, no es así, cuanto más bestia quieras hacer el disco, menos concesiones debes hacer. El aspecto vocal debe ir parejo al musical en cuanto a intensidad, y eso es lo importante. 

Preferencias personales aparte, pocos fallos les puedo poner. Han logrado nuevamente una obra sólida, con más de un tema destacable (el de inicio y de cierre), y muestran a un grupo con un nivel de madurez importante. Los arreglos orquestrales y electrónicos son los encargados de evitar que se caiga en la homogeneidad y su consiguiente aburrimiento, aunque tal vez abusen más de la cuenta del uso de breakdowns en la base rítmica, y deberían haberlos dejado para momentos más precisos, precisamente para evitar caer en dicha homogeneidad.

Seguramente algunos dirán que esto no muestra apenas novedad con respecto a Asylum, por no decir ninguna. Más bien es un pequeño paso adelante, una breve evolución de su sonido, que tampoco necesitaba de grandes revoluciones. Porque como dicen los norteamericanos: si algo no está roto, no lo arregles.

 firmapablobalbontín

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