DRUEIDA – Collateral damage, 2015

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drueida20Es a principios de los noventa cuando comienzan las primeras ideas sobre DRUEIDA en la mente de Marcos «Isy» Cabrerizo y Julián Campayo, guitarra solista y vocal respectivamente. Pasan varios años y allá por 1998 se funda oficialmente como banda. Tras muchos ensayos, trabajo duro y conciertos graban sus primeras demos en 2003, aunque la banda no queda satisfecha con el resultado y aspiran a más. Se incorpora Javi «Carnisser» Penadés al bajo en ese mismo año y siguen su rodaje como banda participando y ganando en diversos concursos. Óscar Femenía, guitarra rítmica, se incorpora a DRUEIDA en 2005 y tras un par de años de directos y composiciones editan su LP Into the house of evil, con el sello Maldito Records. Presentan su disco con un buen número de directos y no es hasta 2012 cuando graban las demos de su siguiente trabajo, Collateral damage. Es largo el periodo de grabación y mezcla-masterización, terminándose en 2014 y siendo distribuido por The Fish Factory. Es en este periodo cuando entra Cristian Pérez, batería, terminando así la formación actual del grupo.

Vamos de lleno con Collateral damage, donde comienzan con mucha fuerza y filo en las guitarras con el tema «Life lesson«, de estribillos melódicos y muy cantables. Resaltaría los cambios de ritmo y cortes guitarreros que se marca la banda para dar aires distintos y vidilla a la canción. Con «The gift» siguen esa fórmula de cambios en las distintas partes del tema, demostrando el nivel de los músicos a la hora de ofrecer variedad musical. Las guitarras, de gran protagonismo en todo el disco, están cerca de tener un sonido inmejorable. Gran producción en general que permite apreciar todos los matices de los componentes del grupo. «Back from the underworld» es un tema de inicio pesado y sugerente, que pronto pasa a cabalgar en un estilo metalero clásico muy agresivo. La voz se desgarra por momentos en altos muy bien interpretados, siempre apoyados por unas cuerdas con mucha fuerza. Muy buenos solos los de este tema, con arreglos de armonizaciones y rápidos sweep pickings.

«Forgotten race» usa una presentación en la misma línea de la anterior. En esta canción las voces juegan superponiéndose en algunos momentos. La labor de la batería en este tema es sobresaliente, dando precisión en cada pasaje y cambio de este tema tan estudiado a nivel estructural. Un tranquilo final con una guitarra acústica nos da paso a «Scala dei«, de rápido y potente inicio, lo cual se mantiene a lo largo de todo el tema. En ciertas partes intercalan algunos cortes más tranquilos para terminar siempre desembocando en guitarreo y leña de calidad. La voz tiene una fuerza particular en este tema, con fuerza y garra. Con «Seven deadly sins» llegamos al ecuador del disco, un tema que progresa a medida que avanzan los segundos, cada vez con más fuerza, voz más desgarrada y mejor interpretación. Han dado de esta manera una fluidez y vida al tema muy bien conseguida, además de hacer una canción 100% cantable y coreable en directo. «Influenza pandemic» tiene un aire un tanto más moderno, por decirlo de alguna manera, sobre todo en los cortes de ritmo-guitarras del inicio y siguientes estrofas. Luego se vuelve algó más clásico, con las reminiscencias de sus influencias muy bien marcadas.

Con «Sweet death» siguen en su ya marcada línea y estilo, con unos riffs de guitarra muy marcados y protagonistas, una voz desgarrada y muy bien ejecutada, y una base rítmica precisa y presente. «March 28th» es el tema tranquilo y medio balada del disco, con mucha fuerza y de gran tinte power. Muy buenos acompañamientos de guitarras en todo el desarrollo de la canción. Nos acercamos al final del trabajo con una historia contada en dos partes. «The omen part I (hell is your ally)«, a la que sigue «The omen part II (was it real?)» son dos temas muy bien enlazados y estudiados en cuanto a armonía y estructura. Creo que ha sido un gran acierto hacer dos canciones en vez de un tema más largo, pues la banda da rienda suelta a sus extensas composiciones y capacidades musicales, ofreciendo dos temas que progresan en sí mismos y entre ellos. Están llenos de cambios muy enrevesados en ocasiones, pero siempre con ese espíritu metalero y afilado que deben tener. Dos temazos impresionantes que anuncian el final del disco. «Too bad for heaven, too good for hell» es la coronación apropiada a un disco que se coloca en uno de los mejores que he escuchado en los últimos meses.

Magnífica producción de este Collateral damage de DRUEIDA, con doce temazos de un estilo clásico pero inteligentemente personalizado. Gran calidad de voces y cuerdas, sin dejar atrás ni un solo ápice la base rítmica. Una banda sin duda a tener en cuenta y que deja con ganas de un siguiente trabajo y de verlos en directo intrerpretar este gran disco.

2firmaalex

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