DREAD SOVEREIGN (IRL) – Alchemical warfare, 2021

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El crecimiento experimentado en la escena doom metal durante los últimos veinte años ha desbordado cualquier previsión, por desorbitada que fuera a priori. Buscando referencias de un fenómeno similar tendríamos que acudir al salto del underground al reconocimiento comercial del thrash metal a partir de la última parte de los 80, y obviamente el boom del death metal a principios de los 90. Con todo ello, no es exagerado afirmar que lo ocurrido no solamente con el doom sino con vecinos como el stoner, post rock, etc, que se han beneficiado gracias a la onda expansiva de esta explosión, supone un suceso que ha rebasado todas las expectativas dentro del mundillo. Aclarar los factores culpables de esta deflagración merece por lo menos tratarlo en un artículo aparte, pero de momento tampoco está de más dentro de este asunto reseñar el nuevo disco de la banda irlandesa DREAD SOVEREIGN.

Con un currículum de ediciones previas que comienza en el 2013 con un EP seguido de dos LPs, sorprende lo bien que han sabido amortizar su todavía corto trayecto, y en este Alchemical warfare exhiben sin tapujos un estilo de clásico power trio ya maduro y bien conseguido, propio de una formación con bastante más bagaje que el suyo, transportándonos convincentemente a un escenario de druidas que ejercen la disciplina alquimista en unas catacumbas propiedad del tiránico soberano de turno, en una época en la que el conocimiento arcano todavía trataba de abrirse paso ante la tradición del hacha y la espada, siendo casi inexistente la separación entre ambos lados. Esa capacidad de convencernos y evocarnos la consiguen a través de un cuidado total por todos los elementos que componen el concepto de una banda, desde los lírico/estéticos a base de una competente labor gráfica y también de letras, hasta la definitiva parte musical, que funcionará como motor en el viaje, alimentado por un combustible a base de heavy metal arcaico, doom metal feroz y mugre punk despegada de los flight cases de los tríos antecesores MOTÖRHEAD y VENOM, todo ello terminado en una producción más que convincente. Llama la atención en la primera escucha la voz de Nemtheanga, que parece diseñada para el estilo, sabiéndola colocar para sonar más lírica o más puramente agresiva según él quiera inclinarse, sin necesidad de cambiar el timbre ni forzarla lo más mínimo. Factor muy importante, ya que el disco funciona como una especie de único pasaje en el que las canciones van alternando en paisajes y dinámicas enlazadas con interludios ambientales a lo banda sonora, redundando en cortes de minutajes largos y una premeditada sensación de continuidad entre ellos. Pero, en una pirueta que solo manejan las bandas inspiradas, esa alternancia mencionada la consiguen manejar a favor para que todo ello no resulte tedioso, sino todo lo contrario, siempre dentro del ataque frontal y sin rodeos en el que se basa la obra.

Espero que estos comentarios sirvan para hacer ver el cuidado por el detalle, joven saber hacer y mimo con el que se ha engarzado este trabajo, lo cual resulta bastante objetivo por encima de que finalmente te puedas identificar más o menos con él y disfrutarlo o no. Alchemical warfare evoca (es el concepto que me viene una y otra vez a la mente a lo largo de la crítica) el mejor heavy metal británico de tradición, con la salvedad de su soberanía irlandesa, y que hace recuperar la fe en el movimiento. Así pues, todo ello debería permitir que entrase en la lista de mejores discos doom metal del año II de la pandemia.
 
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