DORMANTH – Valley of sadness, 2017

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dormanth valley of sadness¿Qué hace a un grupo ser de «culto»? Para mi gusto la respuesta a esta pregunta siempre es complicada, pero lo relaciono con tener trascendencia relativa en su momento, calidad intrínseca y que por motivos variados que la trayectoria se vea truncada antes de tiempo. Con estos argumentos en mi cabeza creo, sin duda, que DORMANTH es una banda de culto. Y digo es y no fue porque no hace mucho comenté en Subterráneo Webzine también su último disco Winter comes, si bien con un sonido sutilmente diferente y Oscar del Val como único miembro original, dando continuidad discográfica así a un grupo que volvió a petición de sus propios seguidores en 2015 con un nuevo EP, Voice of the soul… Under the tears of sun, pero que lamentablemente no ha tenido continuidad también con los otros miembros fundadores, si bien el trabajo de Oscar augura un buen futuro para DORMANTH.

El guitarrista, que fuera miembro de los míticos NOPRESIÓN en su primerísima encarnación, se juntó en los noventa con músicos de la talla de Jorge Elizalde y Santi G. Mendezona, que habían pasado por ELBERETH (otros míticos del doom melódico) y por Javi Martínez que venía de BEER MOSH y después de su paso por DORMANTH acabó por formar IN THOUSAND LAKES, partiendo de premisas death doom melódicas similares. La andadura de DORMANTH duró poco más de tres años, pero fue suficiente para dejar tras de sí una demo y un debut en largo que durante mucho tiempo han estado en la memoria de los fans del metal extremo más veteranos. Con un estilo bastante definido que cogía lo mejor del doom de los primeros noventa (siempre se les comparó con los PARADISE LOST del Gothic), el death melódico de ascendencia escandinava (cruce entre la melodía de DISMEMBER y la oscuridad fría de AMORPHIS y SENTENCED) y algo del sentimiento progresivo de DEATH.

La edición de Winter comes estaría coja si no se apostase por reeditar el legado del pasado de DORMANTH y por eso Kini de KARONTE y fundador del sello Dead Sheep Productions no debió pensárselo mucho para sacar adelante esta compilación titulada Valley of sadness para hacer así referencia a los dos trabajos principales que recoge: la demo Sadness y el debut Valley of dreams, de onírica concepción. Como complemento se añaden los temas del citado EP Voice of the soul… y dos temas inéditos en directo grabados en 1995 en una discoteca de Ágreda en Soria. Sin duda la mejor forma de hacerse con el perfil de un grupo como DORMANTH es Valley of sadness. Además, visualmente, la edición está muy cuidada, con una portada elaborada por Abigor Mugerza que ha sabido combinar en un mismo dibujo los motivos principales de Sadness y Valley of dreams, y en su interior mucho material gráfico en forma de fotos, flyers, las portadas originales y toda la información que se precisa para una edición como Valley of sadness.

En cuanto al sonido se han recogido fielmente las fuentes originales, y en orden cronológico, para que tanto Sadness como Valley of dreams y los complementos mencionados tuviesen el mismo protagonismo y se viese la evolución del grupo. Evolución sutil, pero existente pues en Sadness el grupo optó por algo más crudo y agresivo, aunque ya se distinguían las melodías características de los riffs y los solos, no en vano dos temas de la demo, «Forlorn paths» y «Desolation» formarían parte después de Valley of dreams. Es escuchando ambos temas en sus dos versiones donde más se ve la evolución. Sobre todo en «Forlorn paths» que es uno de los temas preferidos de DORMANTH por esos cambios constantes y esa estructura tan diversa. El elemento death era mucho más marcado en Sadness, mientras que los matices se aprecian mucho más en Valley of dreams. Siempre con el mismo gusto melódico y de oscuridad sueco-finlandesa presente.

Por su parte Valley of dreams ofrece una concepción más luminosa, menos cavernosa, con la voz de Jorge más clara y agresiva, no tan aspirada, profundizando en las características melodías. El sonido de batería puede resultar un poco artificial, pero teniendo en cuenta los medios de la época y que no dejamos de movernos en el terreno del underground, al final uno se acostumbra al conjunto. En este trabajo DORMANTH aumenta su paleta sonora, incluyendo voces femeninas puntuales, algunos pasajes hablados e incrementando la presencia en el conjunto de Oscar, que es el que dota de personalidad a los temas con sus solos y melodías. Pensar en los PARADISE LOST de su mejor época es inevitable y el propio Oscar no lo oculta, pero también hay una personalidad propia en la forma de componer y la estructura de los temas, como demuestra «Shadows of a tear», la más pesada «Lost in the sky» y «Ways to believe», con mucha épica en sus fraseos y un puntito mayor de velocidad en algunos pasajes.

En cuanto a los complementos, «Darkness time» y «Black moon», los dos temas del EP de reunión del grupo en 2015 muestran un sonido más crudo del que cabría esperar en el grueso rítmico, pero las características melodías ahí siguen (y la voz de Jorge) y los cortes en directo son buena muestra de cómo sobre las tablas DORMANTH también se endurecían, con un audio más que decente para disfrutar de un instante histórico que estará en la memoria de unos pocos.

Valley of sadness era una obligación. Desde que DORMANTH volviera estaba claro que tarde o temprano tendría que ocurrir y qué mejor que con un tratamiento visual como este y en el momento justo. Puro culto para mi gusto como decía al principio y una buenísima oportunidad para hacerse con un pedacito de historia musical.

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