¿Dónde está mi libertad?

Enlaces:

http://exitfest.org http://exitmusic.tv http://facebook.com/exit.festival http://twitter.com/exitfestival http://youtube.com/exitfestivaltv http://soundcloud.com/exitfestival http://mixcloud.com/exitfestival http://livestream.com/exitfestival Photo by Luka Knezevic - Strika EXIT Photo Team

 

Hace pocas semanas, la cabeza del equipo de Subterráneo Webzine, Irene López, publicaba un post en Facebook relatando la cantidad de insultos que Floor Jansen, vocalista de NIGHTWISH, había recibido por reconocer que una famosa banda le aburre. Recuerdo uno de los muchos y muy ofensivos adjetivos que Irene nombró y que hizo sonar campanas en mi cerebro: “zorra ignorante”.

Todas las mujeres, al menos una vez en la vida, hemos oído una frase parecida a esa pronunciada por un varón de edad indeterminada. Y todas nos preguntamos, en el preciso instante en que la frase nos alcanzó por primera vez, qué hemos hecho mal. ¿La respuesta? Nada. La ira ciega de un machismo latente, imperceptible muchas veces, nos persigue desde el mismo momento en que el azar determina que entre nuestras piernas no habrá ningún sexo que cuelgue.

El despertar de la mujer a la madurez -sexual, intelectual y vital, en general- se produce antes que la del varón, por lo que las niñas solemos enfrentarnos a cambios que los niños de nuestro entorno no comprenden bien. Y, cómo no, todo aquello que no se comprende es atacado sin piedad. En nuestro proceso hacia la madurez nos tropezamos con la incomprensión y el desprecio injustificado de forma sistemática.

En el caso de Jansen, su pecado ha sido afirmar que no le gusta SLAYER… ¿Y qué? ¿Acaso nos tienen que gustar a todos las mismas bandas para poder considerarnos dignos de la etiqueta de “metalerx”? Me intriga pensar cómo habrán reaccionado en su entorno: ¿Habrán apoyado su sincera y educada crítica o también le habrán dicho que estaba mejor calladita?

El problema que realmente subyace tras esta polémica, absurda e innecesaria, va más allá del sexo de quien ha recibido las críticas, aunque también me parece un dato relevante a tener en cuenta. El problema empieza en cómo gestionamos la libertad de expresión: nos hemos vuelto tan pedantes, tan imposibles de soportar, tan recalcitrantes que solo queremos oír aquello que nos da la razón.

Si no leemos prensa ni vemos televisión fuera de nuestro espectro político, ¿cómo vamos a comprender que alguien no comulgue con nuestro exquisito gusto en lo artístico, tanto da que sea literatura, pintura que música? No soportamos la opinión del resto cuando esa opinión no viene a reafirmar nuestra postura que, dicho sea de paso, es la única válida y permitida. En el mundo del metal estoy viendo esto demasiado últimamente; parece que hemos perdido el norte y, de paso, las ganas de diálogo, de comunicarnos entre nosotros, de explorar opciones y de conocer cosas más allá de nuestra pequeña burbuja de seguridad. No sé si en el resto de “comunidades” sociales este fenómeno se da con tanta inquina como en el nuestro pero quizá volveríamos a encontrar más sensación de comunidad – cosa de la que muchos os quejáis de normal, y con razón – si fuera más fácil opinar sin tener que justificar continuamente porque escogemos A y no B. Esto no es un examen. Esto no es una oposición que tenemos que aprobar para poder obtener el título de “Máster en el Metal”; sobre gustos no hay nada escrito.  

Si fuésemos capaces de comprender, sin necesidad de mayores explicaciones por parte de nadie, que una opinión dicha desde el respeto es perfectamente válida aunque no estemos de acuerdo, seríamos más abiertos a recibir críticas – ejem, ejem y aquí podéis miraros el ombligo todos aquellos grupos que pedís crónicas/reviews de vuestros trabajos pero solo queréis las que dicen que moláis mil – y aprenderíamos y mejoraríamos mucho más de lo que lo hacemos ahora.

Claro que, como a mí tampoco me gusta SLAYER, podéis entender que todas estas líneas son una dura crítica a una banda que merece el lugar que por derecho propio han conseguido en el género, en lugar de entender que hablando se entiende la gente y que lo último que nos podrán arrebatar es el sano debate. No dejéis que eso se pierda.

firmamiranda

 

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMENTARIOS