DISBELIEVER (ITA) – The Dark Days, 2013

disbeliever01Reseñar un trabajo discográfico editado por el italiano sello Wormholedeath se está convirtiendo en algo fácil para mí. La mayoría del producto sacado por este sello es sinónimo de calidad. Siempre hay alguna excepción, claro está, pero cuando recibimos el último envío con discos de DISBELIEVER, AGE OF TORMENT, BEYOND MORTALITY, AGHART, LIGHTLESS MOOR, NACOM y NORHOD rápidamente solicité a nuestra directora quedarme con el cd de los primeros para reseñarlo en el webzine.

DISBELIEVER es una banda italiana de gothic metal, por lo que de primeras me encontraba un tanto reacio a darle una oportunidad, más aún leyendo las influencias que citan en su facebook oficial, bandas que, exceptuando PARADISE LOST, no me atraen lo más mínimo (ANATHEMA, KATATONIA u OCTOBER TIDE), porque la de METALLICA ya uno intuía que estaba ahí de forma ornamental, vamos, de “pegote” como suele decirse.

Este quinteto italiano, sin embargo, se nutre de dos influencias más claras en su música. Oyendo la impresionante terna de canciones inicial (Endless Dreams, Unreal y Frozen) uno piensa inevitablemente en LOST IN TEARS, y escuchando otros como Into Eternity, con esas voces puntuales guturales que hacen pensar en que el grupo dispone de dos vocalistas (mentira), hacen recordar a SENTENCED. Al menos es lo que se deduce fácilmente de una rápida escucha de “The Dark Days” (2013), segundo disco de los italianos tras su debut “Soul Divided” (2010), e incido en esto ya que el grupo, formado en Pisa en 2008, parece ser que sufrió en sus inicios múltiples direcciones de estilo, al menos hasta encontrar uno con el que, se ve, se sienten identificados.

Atmósferas románticas arropadas por la música del quinteto son lideradas por el inconfundible sello personal de Luis McFadden, vocalista de la banda, que realiza un trabajo elogiable en todo el redondo. El medio tiempo Ordinary Way, con ese estribillo que se marca a fuego en la cabeza (al igual, sin ir más lejos, que Jaded and Withered) es ejemplo de ese timbre o marchamo particular, mientras que Next To Me nos muestra al cantante más versátil y polifacético.

Aparte, podemos encontrar temas más sosegados como Hopelight Fading, en contraposición al ya mencionado Into Eternity, o más orquestales como el final A Dark Day. Y, si además de todo esto, casi al final del disco llegamos a The Last One, con elementos del goth en su vertiente más rock, haciendo más que un guiño a uno de los precursores del género como BAUHAUS, el resultado salta a la vista.

Buenas melodías, buenos estribillos, interesante trabajo vocal, acertadas composiciones…, en definitiva estamos ante un disco de gothic metal del que me gusta, de ese que mira de reojo al pasado, sin nada de voces femeninas sopranísticas- edulcoradas-innecesarias. Un disco muy recomendado para los seguidores de las bandas citadas al principio.

firmatopo

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