DISBELIEF (DEU) – The ground collapses, 2020

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disbelief_portada_thegroundcollapsesInciertos son los días que nos ha tocado vivir y DISBELIEF acaban de llegar en la carreta de la muerte para poner la banda sonora a este gran colapso mundial que nos mantiene con el alma en vilo en las últimas semanas. La banda ignoraba lo que al mundo se le venía encima cuando compuso este nuevo trabajo de estudio, y tanto el título como la portada son oscuras premoniciones que cualquier persona con un mínimo de humanidad querría solamente vivir en la ficción.

Lamentablemente, la realidad de una pandemia como la del COVID-19 es algo de lo que se viene hablando desde hace mucho tiempo en estamentos científicos, pero también en el ámbito musical ha sido una temática recurrente. Especialmente en bandas de los subgéneros extremos del metal, siempre avezadas a la hora de denunciar la decadencia y podredumbre de una sociedad falsamente humanizada, enferma por ese virus reinante que se llama “poder”; la codicia de una élite que ha contaminado el planeta hasta que esa bestia de siete cabezas llamada Madre Tierra se ha sublevado para remarcar lo ínfimo que resulta ser el humano ante el colosal poder de la Naturaleza.

DISEBELIEF llevan tres décadas dando leña de la buena. Es una banda que conocí cuando ya llevaban un gran bagaje encima y desde ese momento se convertiría en una de mis preferencias. El disco Protected Hell de 2009 fue aquel primer acercamiento, y es un disco que tiene un puesto privilegiado en mi discografía particular. Fue la banda sonora que me acompañó en la lectura de Kafka en la orilla del japonés Haruki Murakami y ambas obras han quedado hermanadas para siempre desde entonces. Antecedentes aparte, DISEBELIEF es una de esas bandas que tiene las cosas tan claras que abruma. Son una incesante máquina de riffeo brutal y dan la sensación de hacerlo sin esfuerzo alguno. Casi todos sus discos siguen un patrón similar: la base es la de un death metal a medio tiempo que nos puede traer a la cabeza a los neerlandeses ASPHYX, con mucho groove y mala baba, a la vez que añaden interludios y partes de guitarra melódicas que evocan sentimientos de tristeza. Por describirlo de una forma poética diría que DISBELIEF podrían mear aceite de lirio encima de tu tumba y quedarse tan tranquilos.

El inicio con el tema homónimo es un clásico en sus discos, con una melodía de piano premonitoria y el señor Karsten Jäger haciendo una de sus características narraciones con esa gran voz que Satanás le ha dado y que tanto recuerda a un híbrido entre  John Tardy de OBITUARY y Johan Hegg de AMON AMARTH. Este primer corte tiene una letra que invoca al lamento de una Madre Tierra herida de muerte y contiene muchos de los elementos típicos del death metal melódico, siempre desde una perspectiva muy personal e identificable. “Scaring threat” ya es un corte algo más arrastrado y pestilente donde sale a relucir la vena old school de la banda y que en este disco está muy presente. “The awakening” acelera el paso; un tema hecho para el directo con una carga de thrash metal bastante considerable. El disco no concede descanso y “Killing the last” asalta nuestros tímpanos con un ritmo marcial que nos arrastra a la enfermiza visión del mundo por parte de esta talentosa gente.

Aviones de guerra surcan los aires preparados para un bombardeo con armas químicas y una amenazante sirena suena antes de que un tema que podrían haber firmado los mejores OBITUARY estalle violentamente en nuestra cara. Se trata de “The waiting”, elegida como single de adelanto y que aspiraría a mejor tema del disco si no fuera porque precede a la fulminante “Soul destructor”, una verdadera salvajada que arrasa con todo a su paso. Entre medias de estos dos grandes cortes la banda concede algo de tregua con la más emocional “Colder than ice”, algo que suelen hacer con muy buen gusto en anteriores trabajos pero que en esta ocasión creo que les ha quedado un tema algo ramplón. La parte final del disco sigue la pauta de los tres primeros cortes, que acaso son los que nos muestran el estilo más típico que viene desempeñando DISBELIEF en grandes obras como The symbol of death o Protected Hell, con momentos de buen zapatilleo death, thrash metal como en ese genial y apocalíptico final con “Depth of sorrow

Con este The ground collapses, DISBELIEF inserta otro peldaño hacia un cielo que se tenía ya ganado desde hace mucho tiempo. Sus discos no son un colmado de originalidad, pero ejecutan su estilo con la solvencia y garantía de la ingeniería alemana. Como apunte final me gustaría reivindicar la figura de Karsten Jäger, que me parece un auténtico fuera de serie y alma de esta formación; personalmente me parece uno de los mejores y más expresivos vocalistas del actual panorama death metal.

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