DIMHAV (SWE) – The boreal flame, 2019

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Volvamos la vista atrás para ver uno de los discos “tapados” de finales del año pasado. The boreal flame, el debut de los suecos DIMHAV, no ha pasado totalmente desapercibido, pero sí que ha recibido menos atención que otros grupos actualmente más punteros en su género, el power metal progresivo, que además tampoco es un estilo especialmente popular a día de hoy.

Nos encontramos ante un álbum de power metal progresivo sinfónico muy recargado y bombástico, pero ni siquiera esta descripción le hace justicia. The boreal flame es un álbum que no deja nada en el tintero, que exprime cada idea al máximo y que se permite una total indulgencia en su propia excelencia. DIMHAV es un proyecto de los hermanos Staffan Lindroth (guitarra, bajo y teclados) y Olle Lindroth (batería), ambos miembros de SHADOWS PAST, la banda del que fuera en su día vocalista de INSANIA. Pero DIMHAV no se parece demasiado a SHADOWS PAST, que es una banda mucho más accesible y para todos los públicos. Más allá de las similitudes lógicas en cuanto a timbres o decisiones melódicas aquí y allá, The boreal flame es un disco desafiante que rechaza de pleno la idea de llevar al oyente de la mano.

Para empezar, el disco se abre con “Boreal Ascent”, un tema de diez minutos repleto de cambios de ritmo y motivos que mutan sutilmente. Por si fuera poco, el tema es casi totalmente instrumental, y no oiremos la voz del cantante hasta que apenas al final ofrezca unos coros (sin letra) como clímax. Tal clímax no sería ni la mitad de efectivo si no fuera por todo el minutaje anterior, pero es que además el cantante por el que tanto nos hacen esperar no es cualquiera: es Daniel Heiman. La leyenda viva que hizo historia con LOST HORIZON ofrece en DIMHAV todo lo que podríamos esperar de él y más, aunque a esto hay que añadir algún apunte interesante. En primer lugar, los temas de DIMHAV no son, ni de lejos, tan dependientes de la voz como los de LOST HORIZON. Además, son muchísimo más enrevesados tanto estructuralmente como armónicamente. Esto permite a Heiman destacarse en un rol diferente. No solo se ve liberado del papel protagonista, sino que las extrañas vicisitudes modales de DIMHAV exigen una expresividad melódica sin duda difícil pero brillante.

El disco sigue sorprendiendo más adelante: el segundo tema supera una vez más los nueve minutos y es una composición (en su mayor parte) mucho más pausada y solemne. Para entonces la banda ya ha dejado claro cuáles son los recursos que pretende utilizar: complejidad y cambios constantes tanto en ritmos como en melodía o armonía. El disco suena como una especie de mezcla entre DREAM THEATER y ANGRA, aunque dependiendo de cuáles sean tus referencias puede recordarte también a SYMPHONY X o DRAGONFORCE. Nótese que como primera referencia he elegido, a sabiendas, un referente muy famoso del metal progresivo. La música de DIMHAV es tremendamente compleja: siete temas (seis en realidad si tenemos en cuenta que uno de ellos es un interludio) en un disco de más de cincuenta minutos son sin duda una idea muy alejada de la accesibilidad y la satisfacción inmediata que solemos asociar con frecuencia al power metal. Los hermanos Lindroth cuentan con habilidad sobrada para defender algunas de las composiciones más ambiciosas y retorcidas que he escuchado en mucho tiempo. Staffan en especial destaca mucho con sus líneas de teclado y guitarra, pero es que realmente en casi cualquier instante del disco en el que te fijes en algún instrumento en particular probablemente estará haciendo algo interesante. No hay un minuto de descanso en The boreal flame, pero la forma tan metódica en la que construyen a partir de alguna idea hace que acabemos reconociendo cosas cuando menos lo esperamos. En este sentido les pasa un poco lo mismo que a grupos como ADAGIO o PATHFINDER: la gratificación para el oyente se hace esperar, pero es mucho más plena cuando se consigue.

The boreal flame es una auténtica sobredosis de música que concentra la mayor cantidad de información en el menor tiempo posible (y eso que no es un disco precisamente corto). Subvierte las expectativas de una audiencia que quizá esté más acostumbrada a las expresiones más minimalistas o a la inmediatez de la mayoría de las propuestas modernas más populares. Cuánto puedas sacar tú personalmente de DIMHAV dependerá en gran medida de tu intervalo de atención. Y si has leído hasta aquí del tirón es que no lo tienes tan mal, así que dale una oportunidad. Es una maravilla.

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