DESCEND INTO DESPAIR (ROU) – Opium, 2020

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La verdad es que este año parece que está pensado para las bandas de doom y todas sus vertientes, porque creo que pocas veces he podido encontrar tantas bandas nuevas de un subgénero tan minoritario (y no por ello con seguidores menos fieles). En esta ocasión toca trasladarnos a Rumanía, que así de pronto suena como una tierra muy proclive al cliché de la oscuridad y los bosques lúgubres e impenetrables por aquello de Drácula y todo eso. Desde allí, DESCEND INTO DESPAIR nos traen de la mano del sello Funere este Opium en el que encontraremos todo aquello que los seguidores del funeral doom están esperando: ritmos lentos, guitarras oscuras y contundentes y voces melancólicas y guturales.

Ellos mismo se definen como doom introspectivo. Hay mucho de cierto en esas palabras, pues la reiteración de los riffs y fraseos hace que entremos poco a poco en la onda gravitacional de la banda y, en temas como  «Ensh[r]ine«, sus veintidós minutos de duración nos hagan reflexionar (y a veces desconectar un poco, todo hay que decirlo).

El planteamiento general de los temas es impecable, ya que cuenta con cambios de ritmo dentro de la tonalidad, algún cambio tonal y juego de texturas y atmósferas.

Sin perjuicio de ser un disco muy compacto en el sentido de tener un camino marcado que siguen a rajatabla, lo cierto es que a partir de «Antumbra» hay algo que hace que la percepción del disco cambie a mejor. Puede ser que uno ya sepa después de pasar la primera toma de contacto lo que se va a encontrar, pero en mi caso creo que el matiz ha residido en la voz. En el primer tema la voz gutural me invitaba a pensar en una ejecución excesiva, casi hasta paródica, percepción que en el resto de temas no se da, lo que hace que cada tema (de diecisiete y veinte minutos, respectivamente) sea más amigable al oído y nos abra la puerta a apreciar los arreglos de sintetizador, por ejemplo.

En la ejecución de los instrumentos, como es propio del género, no esperéis virtuosismo sino sentimiento. El único atisbo de maestría en la ejecución lo podréis encontrar en algunos pasajes de sintetizador, pero no alcanzan un protagonismo que haga volver a esos segundos del tema.

En definitiva, un buen disco para acrecentar el bagaje del metal más pesado y oscuro en el año más pesado y oscuro de los que se recuerdan.

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