DEMONIK (ESP) – Rise from chaos, 2018

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Hay veces que te cuesta mucho sacar adelante una reseña y eso me ha pasado con DEMONIK. El grupo madrileño es un ejemplo de “el que la sigue la consigue”. Hace más de una década empezaron su andadura como DEMON, bajo cuya rúbrica grabaron un disco homónimo. Desde el principio los cambios de formación fueron una tónica habitual, y no sólo ahí se quedaron los cambios, pues en pleno proceso de grabación de su segundo trabajo, Las cenizas de la tierra, tuvieron que cambiarse el nombre a DEMONIK. Desde aquel disco, hace ya cinco años, nuevos cambios de formación vienen, manteniéndose siempre Hugo González como miembro originario y Victor Salinero como el segundo más estable, entre ambos artífices de la mayoría de la música de DEMONIK. Para el nuevo lanzamiento, este que tengo entre manos, las grabaciones ya empezaron en 2016, pero lo ambicioso del mismo les hizo sacar una campaña de mecenazgo que sin embargo resultó fallida y seguramente retrasó la salida de Rise from chaos. Su gestación ha durado más de dos años, pero al fin lo tienen en la calle por sus propios medios.

¿Cuál es el problema? La raíz musical de DEMONIK es bastante clara. Un thrash metal muy enraizado en TESTAMENT y ANNIHILATOR, pero que alarga las estructuras con espíritu progresivo. Hasta ahora eso les había hecho irse a temas de más de seis o siete minutos con cierta solvencia. Pero en Rise from chaos han querido ir más allá, con dos temas que se alargan hasta ser entes independientes: “Voices from hell”, que dura más de 24 minutos, y “To live”, que dura más de 13. El resto del disco se mueve en terrenos más convencionales de estructura y desarrollo. El resultado es que tenemos dos discos en uno realmente. Esos dos temas que por sí mismos llenan 37 minutos del plástico y los otros seis cortes que lo completan con otros 35 minutos más, de forma más contenida, con la excepción del tema que cierra el disco, “Legion”, que además creo fue el primero en componerse y que dura ocho minutos.

E insisto. ¿Cuál es el problema? Pues que creo que si nos quedamos con la parte del disco más contenida en duración tenemos un trabajo notable de thrash metal. Destacaría sobremanera la producción, que es potente y moderna (la mano de Carlos Santos y posterior masterización de Jens Bogren en Suecia se nota), pero no satura. La batería de Dani Pérez (SARATOGA), aquí como invitado pues no contaban aún con batería propio para las grabaciones, suena apabullante pero no excesiva y los riffs de guitarra que son la base estructural enganchan sin pasarse de exceso de capas. El bajo lo grabaron los propios Victor Salinero y Hugo González, salvo en “Legion”, donde aparece Arturo Rodríguez, aunque en los créditos ya aparece Gonzalo Caro, que actualmente es el bajista del grupo. Y aunque no tiene un protagonismo absoluto, también está siempre presente en la mezcla, lo cual es de agradecer. Ahora bien, si analizamos “To live” y sobre todo “Voices from hell” yo creo que DEMONIK se han excedido, aunque desde aquí vayan mis loas hacia el riesgo de lanzarse a hacer dos temas como esos.

Voices from hell” está concebido como un tema casi orquestal, y aunque está bastante bien pensado, sabiendo usar todos los elementos con tino y contención, incluyendo las voces femeninas de May Lucas, uno al final se pierde y no le ve un final concreto. A eso hay que añadir que los registros de David Alarcia, que en el resto del trabajo son muy buenos, ya sean limpios o rasgados, aquí intenta ponerse a la altura “operística” del corte y hace un poco aguas. Por su parte “To live” me gusta más, pero la parte de intercambio solista de alto octanaje me acaba saturando bastante y creo que la alargan en exceso. Hubiese preferido un corte más contenido y variado como “Legion”, aunque fuese más convencional en sus dotes guitarreras.

Si nos vamos al “otro disco”, tenemos cortes muy certeros que pueden recordar por referencias y sonido a LEGEN BELTZA y ANGELUS APATRIDA, pero que se enriquecen con elementos más extremos, en especial las voces guturales puntuales de David que son excepcionales. “Burning my soul”, “Rise”, “Insomnia” y “Chaos” no te dirán nada que no sepas en el mundo del thrash metal (la referencia fundamental es ANNIHILATOR, pero también hay retazos de MACHINE HEAD o PANTERA), pero están bien hechos y enganchan. Además la calidad de la grabación los potencia enteros. Por su parte, el cierre del “otro disco”, “Legion”, aporta un plus instrumental pero bien concebido, mientras que “Monster” queda encajada entre las dos odas de larga duración y puede pasar desapercibida pese a ser un buen tema.

Con todo lo dicho aquí va mi conclusión: merece la pena Rise from chaos de DEMONIK. Es un disco con mucho esfuerzo y cabezonería detrás. Digo cabezonería en el buen sentido, en el de insistir en lo que uno tiene ilusión y echarle ganas. Otra cosa es lo que eso haya generado en mí. Creo que quizás se han precipitado un poco con la ambición creativa, pero el mérito es innegable. Y sobre todo porque se la han hecho ellos mismos y lo han conseguido sacar adelante con dedicación. Eso es superación y espíritu underground.

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