DÉLÉTÈRE (CAN) – Theovorator: Babelis Testamentum, 2019

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Theovorator: Babelis TestamentumEl dúo canadiense de black metal melódico, tras establecerse como una de las mejores bandas del género que la ciudad de Quebec nos puede ofrecer, vuelve con “una nueva blasfemia”, tal y como ellos la llaman.

En sus anteriores trabajos nos hablaban de la peste (Les heures de la peste en 2015) y de la lepra (De horae leprae en 2018). En este nuevo EP nos transportan, desde una atmósfera de pestilencia, enfermedad y muerte, a la historia de un personaje y su anhelo trascendental por ser lo más grande y poderoso de la faz de la tierra. Nos relatan la historia de Babel, superviviente del Diluvio Universal, quien construye la ciudad de Babilonia, y su famosa torre, para dar comienzo a la “teovoración”, la consunción y asimilación de Dios.

Tres canciones, alrededor de veinte minutos. La calidad de producción se presenta impecable; el sonido es claro y amplio. Todos los elementos instrumentales se pueden diferenciar claramente en la mezcla, estando a la vez perfectamente cohesionados, lo que suele ser algo cada vez más común en el black metal moderno (o new wave black metal), y la verdad es que se agradece.

En cuanto a la amplitud de la producción, los órganos y coros consiguen crear una atmósfera un tanto difícil de describir, ya que de primeras se podría pensar que es oscura, triste y desgarradora pero, sin embargo, nos encontramos melodías de guitarra perfectamente ecualizadas y definidas en la mezcla en tremolo picking (elemento competitivo clásico y fundamental en el género) que la transforman en melancólica e incluso épica a momentos.

Como mejoría respecto a su anterior trabajo cabe destacar la claridad y volumen de la voz. En Les heures de la peste el volumen era algo bajo, quedaba bastante por debajo en la mezcla con respecto a los demás elementos. El tono encaja perfectamente con el espíritu y esencia de este trabajo conceptual, añadiendo a la atmósfera melancólica del trabajo gritos desgarradores que narran una tragedia victoriosa, una herejía blasfema con fines grandiosos. Además, personalmente también creo que la letra escrita en francés le da un toque muy especial a las canciones, seguramente por la manera en que esta lengua liga las palabras y se pronuncia. El elemento a destacar en general serían las líneas melódicas agudas de las guitarras. Esto da lugar a poder jugar con melodías más graves de órgano y bajo, dando mucha más profundidad a las canciones y un toque más personal con respecto a la banda.

«Theovoratis Aduentum» abre la experiencia con una fabulosa introducción a órgano. Empieza una tenebrosa épica. Llega la lucha, se da por comenzada la batalla por devorar a Dios. La batería da la sensación de estar en un campo de batalla en el que solo se oye el sonido del metal forjado chocar en forma de espadas. Ritual a mitad de canción para marcar la última subida hasta el trono de la ciudad de plata, donde se librará la última escaramuza para devorar la esencia del regente. Voces limpias a coro empujan el tema hasta la explosión frenética a ritmo de blast beat, el último subidón de adrenalina. De este tema cabe destacar la fantástica progresión, el viaje que representan estos ocho primeros minutos a lo largo de la historia del protagonista.

«Babel Insanifusor» empieza a menor ritmo, con una melódica y pegadiza melodía de guitarra que se prolonga durante casi toda la canción. Esta canción es, además, la de menos duración de las tres, con lo que de cierta manera actúa a modo de puente entre la primera y la tercera musicalmente. La desgarradora y casi lamentada voz, que no diría que expresa agresividad ni violencia sino melancolía y sufrimiento, es el elemento principal que hace que este segundo tema te transporte hacia el tercero.

«Milites Pestilentiae III – Babylonia Magnissima» entra de manera disonante para seguir con la primera estrofa envuelta en una melodía de órgano que tiñe este tema de tinieblas. Coros de voces agudas y guturales graves aparecen para dar aún más textura a la línea vocal. Largas partes instrumentales hacen hundirse en el ambiente creado, visualizando una imagen pestilente y grotesca, pero épica de cierto modo, con motivo y objetivo. Y una vez más, melodías pegadizas de guitarra nos conducen hacia el final del trayecto a paso ligero. La línea vocal nos despide y concluye con la misma disonancia con la que empieza. De este último tema cabe destacar sobre todo la inmersión atmosférica, las visiones pintadas con los instrumentos y voz, todo un paisaje sonoro.

Producción excelente. Melodías de guitarra pegadizas, vocales y coros envolventes y no demasiado ruidosos. Batería variada y perfectamente ejecutada como motor de los tres temas. Se puede decir que la percusión no se hace tediosa ni aburrida en ningún momento. Por último, y en general, se ha conseguido una atmósfera tenebrosa pero melancólica y épica. Si te gusta el black metal sinfónico, melódico y épico (bandas como GALLOWBRAID o PILLORIAN), recomiendo encarecidamente que les des una oportunidad si todavía no lo has hecho.

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