DEICIDE (USA) – Overtures of blasphemy, 2018

Enlaces: Facebook BandCamp

Ya no tenemos quince años y no somos tan fáciles de impresionar como cuando éramos jóvenes. Además, el death metal no es algo nuevo y emocionante. Sabemos perfectamente a lo que venimos cuando nos ponemos a escuchar un disco de un grupo como DEICIDE. Estas obviedades son dignas de tener en cuenta si queremos reflexionar sobre la medida en que las tendencias de cada momento condicionan el modo en que experimentamos nueva música. El death metal es un género que con el paso de los años ha alcanzado un enorme nivel de diversificación, y eso pone en una situación complicada a grupos veteranos. Mucha gente desprecia a los grupos ultratécnicos al tiempo que acusan la monotonía entre las propuestas más “básicas”. En consecuencia, a menudo nos volvemos especialmente exigentes con grupos que, en realidad, no deberían tener nada que demostrar a estas alturas. ¿Cuándo dejó de despertar interés la brutalidad sin sentido? ¿Me he perdido algo?

Se ha querido ver Overtures of blasphemy como una vuelta al pasado para DEICIDE. Yo no estoy muy de acuerdo con esto. El estilo de DEICIDE ha puesto el énfasis en diferentes facetas de su sonido cambiando y variando con el tiempo pero manteniendo los principios más fundamentales, y esto ha sido así durante una trayectoria marcada por un ritmo de trabajo muy regular. De hecho, estos cinco años desde In the minds of evil han sido el período de tiempo más largo que ha pasado el grupo sin lanzar un trabajo en larga duración.

Estilísticamente Overtures of blasphemy es un disco de death metal directo, fácil, pegadizo e instantáneamente satisfactorio. Con un sonido compacto y bien engrasado, concentra doce temas en menos de cuarenta minutos, sin llegar ninguno de ellos a los cuatro minutos de duración. Es un trabajo de gratificación inmediata alejado de los momentos más enrevesados de la trayectoria de DEICIDE y centrado especialmente en hacer riffs pegadizos y con groove. Los riffs en general tienen de hecho un carácter más melódico y accesible de lo que ha mostrado el grupo en otras ocasiones, generando una sensación de familiaridad y movimiento constante apoyada por el uso de compases compuestos, a pesar de (en mi opinión) la tendencia al abuso de este último recurso. La concatenación de ritmos de subdivisión ternaria juega a mi modo de ver en contra de la agresividad y la brutalidad que el disco evoca en sus puntos más fuertes, además de darle un carácter que puede percibirse como “clásico”. Los mejores temas son para mí los de death/thrash más rápido y directo, como “Crawled from the shadows” y “Excommunicated”. En estos temas escuchamos riffs de los que se graban a fuego en la memoria y que además son perfectamente reconocibles.

Además de en los riffs, gran parte de protagonismo recae, como era de esperar, en la voz de Glen Benton, tan digna de confianza como siempre. Las interpretaciones instrumentales son típicas de nivel profesional, es decir, muy buenas sin llegar a extremos (recordemos que el death metal tiene su propia escala de capacidad técnica) y centradas en generar un muro de sonido potente y sólido. Los temas dan la sensación de haberse creado pensando en el directo, y la grabación parece seguir el mismo patrón, con un sonido orgánico y una instrumentación poco individualista.

Si esperas que DEICIDE saque álbumes revolucionarios que cambien el death metal para siempre, debo decirte que eso ya pasó hace mucho. Sin embargo está claro que DEICIDE no es un grupo que haya envejecido tan bien como otros veteranos del género (CANNIBAL CORPSE o IMMOLATION serían ejemplos típicos), y a estas alturas y teniendo en cuenta su ritmo de trabajo podemos esperar que saquen discos buenos y otros más mediocres sin llegar a despuntar. Creo que Overtures of blasphemy es de los primeros, y te gustará si lo que buscas es un disco de death metal divertido sin complicaciones.

Comparte:

COMENTARIOS