DEATHWHITE (USA) – Grave image, 2020

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deathwhite_graveinsanecoverBanda de encapuchados fuertemente influenciados por Friedrich Nietzsche, así son estos simpáticos DEATHWHITE, oriundos de Pennsylvania y de los que no se puede decir mucho más, ya que son de esa clase de gente que gusta del anonimato más extremo. De lo poco que ha trascendido hasta la fecha es que el trío está formado por músicos que provienen de “bandas experimentadas”. Alguien con capacidad para este tipo de cuestiones, que ate los cabos apropiados, por el estilo en el que se manejan y la procedencia, podría intentar averiguar quién o qué se esconde tras estas tres almas en pena; yo no voy a ser quien lo intente.

Este Grave image es el segundo larga duración que publica el trío americano tras dos EPs iniciales. Todos los trabajos respiran un aura de poca pretensión y menos todavía de trascender en el género, por lo que cabe suponer que están en la causa simple y llanamente por amor al arte y matar el gusanillo. Con todo, no se puede negar la calidad de estas gentes, que practican ese doom melódico que al que acostumbre a pasear por los vericuetos melancólicos del metal le resultará sumamente gratificante. En la música de DEATHWHITE  se dan de la mano las voces a lo TYPE O NEGATIVE, las guitarras duras pero siempre melódicas de los primeros PARADISE LOST y hasta algún que otro guiño estilístico más moderno a lo AGALLOCH.

Comparaciones aparte, lo mejor que podemos decir de DEATHWITE y de Grave image en particular es que se trata de un disco que suena bastante personal a pesar de sus influencias. Los tres músicos saben marcar el paso y ejecutan con la suficiente solvencia y sin enramarse en complejidades, de tal forma que el disco entra de primeras y sin demasiado esfuerzo. Grave image contiene temas bastante potentes, con esos riffs tan de puro género. En el ya avanzado “Plague of virtue” es donde posiblemente alcanzan un mayor nivel. Lamentablemente, muchos de los cortes caminan un poco sin un rumbo fijo y algunos de ellos logran desesperar por su tendencia a la monotonía, sensación que se refuerza en tanto y en cuanto las líneas vocales son bastante planas a lo largo de todo el redondo.

Concluyendo, podríamos decir que Grave image es un disco que empieza bastante bien con una “Funeral ground” que pone en la cazuela todos los ingredientes disponibles; tanto es así que el factor sorpresa se va diluyendo demasiado pronto. Es en los últimos coletazos, con la mencionada “Plague of virtue” y “A servant”, donde parecen equilibrar sus más que marcadas influencias. El último corte, “Return to silence”, es posiblemente el mejor cantado de todos, con una carga melancólica considerable, pero con aspectos vigorosos y de cierta rabia que hacen que la interpretación del vocalista sea en este caso muy dramática.

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