DEATH KEEPERS – Rock this world, 2018

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Hay bandas que sólo con su nombre y la descripción del estilo que practican te ponen sobre aviso de lo que vas a encontrarte. Con DEATH KEEPERS y haciendo heavy metal… uno no se iba a esperar que hicieran metalcore con toques djent… Efectivamente, el joven grupo de Barcelona hace un heavy metal melódico, tirando a power unas veces, más hard rockero otras, pero con un puñado de nombres en la cabeza como referentes desde el minuto uno: HELLOWEEN y GAMMA RAY, añadiendo JUDAS PRIEST, IRON MAIDEN y en menor medida RAINBOW o incluso PRETTY MAIDS (me los recuerdan algunos de sus dejes más melódicos). La clave no está en lo que hacen, sino en cómo lo hacen, y es que estos chicos han tenido las ideas muy claras a la hora de componer Rock this world, su debut en largo desde hace más de seis años existiendo como banda y eso se nota en la producción y en la propia composición.

Si uno se pone la máscara de los ochenta y actualiza un poco el sonido (lo justito en cuanto a volumen y ecualización), tiene como resultado DEATH KEEPERS. Ya desde el principio se desmarcan con un tema de hard and heavy que es una maravilla para los oídos: “Rock & Roll City”, muy RIOT en algunos momentos, en su etapa más primigenia. La mimetización absolutamente perfecta (y por momentos muy evidente) entre IRON MAIDEN y HELLOWEEN de “Death Keepers” le hace a uno sonreir: es como si mezclas las guitarras de la doncella y la voz de la calabaza en un mismo tema, algo que se marcha más hacia el lado teutón en “Heaven’s heaven”. El lado RAINBOW se deja ver en “Rock this world”: sólo le falta el teclado para sonar post setentero… La cuasi balada instrumental de “Thriving forcast”… y para acabar una épica y extendida “Smooth hit love”, que se marcha a los ocho minutos con bastante solvencia, recordando nuevamente a los temas más largos de los dos padres principales de DEATH KEEPERS.

Con todo este arsenal de referencias uno dirá: nada nuevo bajo el sol. Efectivamente, esto son gachas con chorizo: si te gustan, lo flipas; si no, no te harás fan del plato y hasta se te hará indigesto. La clave de DEATH KEEPERS es confiar en su propio potencial como músicos y en las claves básicas de su estilo. Saben hacer buenos estribillos, mantener la tensión con estructuras bien llevadas, meter riffs y cambios de ritmo variados… y ofrecerlo todo con un sonido natural y acorde a las circunstancias, pasadas y presentes. Dey Rus es mi preferido, su voz es muy versátil y su sonido KiskeDeris casa a la perfección en todas las tesituras, las más heavys y las más melódicas también. Por otro lado los riffs y solos de Antonio Maties y Eddy Gary son lo suficientemente variados e inventivos como para no aburrir con el paso del tiempo, mientras que la rítmica del veterano Gorka Alegre, también productor del disco, siempre pulsante y presente, y de Miki Hunter, sabe tener el protagonismo justo, sin cansar con doble bombos ni con ritmos encasillados.

Aunque Rock this world sea un disco derivativo de los padres de un género, no por ello estamos ante un disco poco reseñable. DEATH KEEPERS ha facturado un debut muy notable y disfrutable tanto para fans del género como para los que quieran darse un paseo ocasional por los ochenta. Melodía, buenos estribillos, poderío rítmico y buenos mimbres metálicos conforman un trabajo muy disfrutón que te pone la perfecta tapa de media mañana para saciar ese hambre que siempre entra cada día. Hambre de heavy metal.

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