DANTALION (ESP) – Time to pass away, 2021

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dantalion_cover_thetimetopassawayDANTALION es una banda experimentada, aunque un tanto desconocida allende el macizo galaico-leonés que separa el Mordor ibérico del resto de la península, tierras aisladas desde tiempos inmemoriales acogedoras de las más increíbles criaturas y que han hecho que el black metal se manifieste en la más pestilente y arcaica de sus formas. En la vetusta Galicia conocemos bien a esta manada de cánidos feroces y famélicos de hincar el diente en los huesos de quien ose hacerles frente y acercarse a su música. Quienes hemos asistido a alguno de los ceremoniales sónicos de tan hoscos seres sabemos a ciencia cierta cuan peligroso puede llegar a ser el dejarse arrastrar por el demo Dantalion, a través de brumosos parajes hasta los confines que marcan el límite entre ensoñación y realidad.

La octava placa de DANTALION supone el regreso del vocalista Lago Besada (a.k.a. Sanguinist), el lobo que aullaba a la muerte, quien ya grabara con la banda viguesa los discos All roads lead to death y Return to deep lethargy, siendo el resultado el que cabría esperar: un trabajo tan ofuscado con la oscuridad como agónico en sus formas, dramatizado hasta provocar congoja y tan viscoso como bailar una lenta con la mismísima muerte. Time to pass away no se anda con chiquitas, es un disco bastante directo y enfocado en el black metal de raíces. La banda aparca, al menos por el momento, esa etapa en la que sus artes fluyeron a través de los remansos del doom metal para acabar encarando nuevamente las bravías aguas a toda velocidad.

Tras una parte introductoria que nos llama a reunirnos en el páramo que precede a la entrada de la verde espesura, arranca una “The repentless shadow” que se lanza directa a la yugular, con alguna parte algo más reposada, en todo momento gobernada por unas guitarras incesantes a cargo de Andrés Gonzalez (a.k.a. Vorgh) y un Brais Barreiro (a.k.a. Netzja) que además ha realizado un trabajo de producción muy bueno. Este corte resume bastante bien lo que nos iremos encontrando a través del tortuoso camino, siendo “Gate to an eternal doom” otra de las piezas más ácidas y ariscas, o “Time to close the circle”, donde además de la interpretación vocal de alto dramatismo destaca la pegada del batería J.M Villaverde (a.k.a. Naemoth) que apenas nos concede un segundo para poder aspirar algo de aire por muy contaminado que éste sea. Dame veneno que quiero morir. El ataque es de tal calado que rezamos, ignominiosos de nosotros, intentando encontrar el perdón por haber caído en tan desconsideradas acciones, buscando desesperadamente un abrevadero donde poder contemplar nuestra tez mortuoria reflejada por la Luna, tan solo eso, porque sabes que de esas pútridas aguas no beberás y que de hacerlo solamente cabe fallecer. Ese respiro lo encontramos en “Costant mourning process”, que a lomos de excelentes cuerdas envueltas en un halo depresivo nos hace rememorar a dioses nórdicos como SWALLOW THE SUN. Pero sin duda el más perfecto resumen de los DANTALION que nos ha dejado esta pandemia es “From suffering to oblivion”, repleta de detalles y quiebros que nos devanean desesperados entre la paz y la amargura. Si a estas alturas del cuento todavía no estás muerto es porque nunca estuviste vivo.

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