CRYPTIC SHIFT (GBR) – Visitations from Enceladus, 2020

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Portada de Visitations from Enceladus de Cryptic Shift

En el metal hay una serie de grupos a los que personalmente denomino “perros verdes”. VOIVOD, OBLIVEONTIMEGHOUL o NOCTURNUS fueron algunas de las muchas bandas que tuvieron una visión diferente al resto, y a la larga les ha hecho quedar como unos frikis empedernidos de la ciencia ficción. Están condenados a ser conocidos entre público y músicos más por su relevancia o estatus de culto que por su música en sí. Una auténtica lástima, porque están o estaban años luz del resto de bandas. Afortunadamente, los que somos fans de estos perros verdes sabemos que estas bandas son especiales y les damos de comer aparte.

Su legado se ve en formaciones más actuales como VEKTOR, BLOOD INCANTATION, DROID o VEXEVOID por nombrar a unos cuantos colgados apasionados de la ciencia ficción musical actuales. Irónicamente, tienen más éxito que sus predecesores en algunos casos como se ve de manera sorprenderte en el caso de los caídos en desgracia VEKTOR (su líder fue acusado de violencia física y verbal por la que era su mujer por aquel entonces, dato que se parece obviar u olvidar).

Bajo estas coordenadas espaciales se presentan CRYPTIC SHIFT con su asombroso debut Visitations from Enceladus. Lo primero que hay que destacar es una creatividad desbordante. Es inadmisible no prestar atención a este álbum porque hay tantos detalles y tanta versatilidad que a la mínima que parpadees o dejes de prestar atención te lo pierdes. Esto es algo que no ponen difícil, mas bien te lo sirven en bandeja de plata, ya que es de esas bandas que piensan que menos es más. No se cortan en mostrar unas composiciones sintéticas y artificiales llenas de una perfección pedante. Su sonido es igual de natural que la fauna salvaje extraterrestre del planeta mas variopinto y chocante que os podáis imaginar, o recrear, a base de empaparos de ácido y escuchando a ATHEIST con vuestra débil mente.

Tal vez todo lo que haya dicho os choque en cuanto os pongáis el primer tema «Moonbelt immolator» y veáis que son veintiséis minutos. Tranquilos, no se hacen nada pesados ni forzados. Esto se debe a que ponen cada molécula de su ser en esto, por lo que la facilidad de pasar del punto A al B que tienen los muchachos no sólo hace que su música parezca fácil de tocar. Te hacen sentir cada molécula desintegrada y regenerada, formando un entorno hostil vívido y nítido como una pesadilla que no querrías vivir (por muchas fantasías que tengas de vivir una odisea espacial). Me ha gustado especialmente el tufo a VOIVOD gracias a las voces distorsionadas robotizadas y a ese bajo post-nuclear tan surrealista y genial, muy presente en general en todo el disco, tanto que tiene el mismo peso que las guitarras.

Lo mejor es que la producción es tan old school como actual. Esto se debe en parte a elementos de corte más moderno como la disonancia de grupos como GORGUTS o los CRYPTOPSY de Once was not, a los que aludo no por sonido sino por la forma que tienen de regurgitar su música y por la vocalización del cantante (bastante entendible a diferencia de los canadiense). Incluso hay ciertos parones abruptos o riffs muy característicos que son marca de GOJIRA y MORBID ANGEL en «The arctic chasm«, por poner un ejemplo. Saben rendir pleitesía a lo viejo como a lo nuevo en su música, algo de lo que deberían aprender muchas bandas revivales que tengan ganas de destacar o aportar algo más a la denominada escena.

Si tengo que sacar un puñetero «pero» al disco es que, si bien es totalmente perfecto, el mimo que le han puesto al primer tema es tan excesivamente destacado en todos sus aspectos que provoca la sensación de que las canciones que le siguen no están a la altura. Esto es cosa mía, pero lo veo en varias bandas y no puedo evitar sentirme molesto. Más que nada porque tengo la sensación de que se hernian con él «descuidando» los demás temas. No creo que aquí se de el caso especialmente, pero está claro qué tema destaca y, qué queréis que os diga, soy de los que defienden que un disco tiene que ser equilibrado en este aspecto. No obstante, los orgasmos y la espuma por la boca están garantizados con todos los temas, no nos vamos a andar con tonterías ni medias tintas.

Dejando de lado este pequeño e inmundo detalle sin importancia, este disco ya no es sólo el mejor lanzamiento thrasher que he escuchado en mucho tiempo junto al Monomania de BESTIAL INVASION, quienes son compañeros de fatigas en un split. Es, sin duda, de los mejores discos del año y uno de los debuts mas sobrados que se puede echar uno a la cara.

 

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