CROSS BRINGER (RUS) – The signs of spiritual delusion, 2020

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El crust punk de finales de la década de 1980 fue, sin duda, uno de los catalizadores de lo que hoy llamamos música extrema. Dentro de la considerable cantidad de subgéneros que evolucionaron a partir de unas pocas premisas básicas, se han realizado diversos intentos de casar la actitud punkarra más sucia y directa con la brutalidad del death o el black metal. Especialmente en la década de los 2000, algunas bandas recogieron el listón del d-beat de formaciones como DISCHARGE o ANTI CIMEX y lo supieron conjugar a la perfección con la idiosincrasia y sensibilidad del metal extremo, dando lugar a discos tremendos como Elil  (2007) de  FALL OF EFRAFA o el colosal Imperivm (2007) de los injustamente olvidados ICTUS. Tristemente, con el tiempo esta corriente se ha ido extinguiendo de manera lenta pero implacable, y cada vez hay que cavar más hondo en el underground para poder encontrar artistas que exploren estos terrenos musicales.

En el caso que nos ocupa, The signs of spiritual delusion se presenta como una fusión entre un black agresivo y disonante y un hardcore que bebe del crust punk que comentaba en el párrafo anterior. Tanto a nivel del concepto de sus letras como del francamente espectacular diseño del álbum y de los sencillos, el mensaje de este disco sigue la línea de bandas como las que he comentado más arriba. Con el parón vital que ha supuesto la situación actual de pandemia, probablemente se ha abierto de manera insospechada una puerta a la expresión de sentimientos profundos de depresión y amargor, y CROSS BRINGER ha sabido transportarlo al campo musical de manera soberbia.

El álbum consta de siete canciones, de las cuales dos son cortes puramente atmosféricos, y no alcanza la media hora de duración. Por un lado se siente bastante corto, pero por otro es inevitable llevarse la sensación de que en esos veintiocho minutos la banda ha dicho todo lo que tenía que decir, y eso es algo francamente loable. Las siete pistas, incluidos los cortes, son efectivas e inmisericordes; y el paisaje árido y desolador que CROSS BRINGER dibuja es una gozada para cualquier aficionado al género. Uno de los principales protagonistas es, además de la acertada producción y la velocidad endiablada, el dinamismo de las composiciones. Ni en un solo instante la música deja de contorsionarse, retorcerse y, en definitiva, sorprendernos, y los interludios atmosféricos son más que bienvenidos entre tanto caos sonoro. A pesar de esa aparente sensación de anarquía, los temas evidencian un serio trabajo compositivo que inevitablemente les acerca a la órbita del metal vanguardista de bandas como DEATHSPELL OMEGA o los recientemente famosos IMPERIAL TRIUMPHANT. Un buen ejemplo de estas inclinaciones lo podemos encontrar en «Supplication/Sacrament«, tercera canción del disco.

El apartado vocal se compone casi exclusivamente de unos gritos con una fuerte reminiscencia hardcore que, aunque pueda resultar algo monótona a largo plazo, es muy apropiada para el carácter violento de la música. Además, como he comentado antes, The signs of spiritual delusion es melódicamente complejo y diverso, y quizá la inclusión de más capas y matices en la voz podría ser excesivo. Por su parte, el trabajo de la batería es adecuado para acompañar las constantes oleadas de movimiento y cambios que se dan a lo largo del álbum, con un frenetismo que puede llegar a ser algo cargante, pero que encuentra un buen balance entre la inclusión de sutilezas varias y un ataque más directo y contundente. Si a esto se le suma una producción que se adapta perfectamente al estilo, o mejor dicho a la mezcla de estilos, se obtiene un muy buen resultado.

En pocas palabras, se puede decir que CROSS BRINGER ha pisado fuerte con un debut muy prometedor, que sabe ser agresivo y certero sin sacrificar por ello calidad tanto compositiva como interpretativa. Quizá les faltaría incluir algún momento más memorable, ya que con tanto frenesí las canciones pueden acabar desorientando al oyente más casual, y no estaría de más algún «gancho» que sirviese como punto de referencia para disfrutar aún más de su propuesta. Habrá que estar atentos a lo que saquen en un futuro, porque muy probablemente nos puedan sorprender con un álbum de mayor calidad y (ojalá) mayor duración.

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