CRAFT (SWE) – White noise and black metal, 2018

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Como bien comentaba hace poco al inicio de una de mis numerosas críticas musicales, hacía mucho tiempo que no escuchaba tanto black metal como este año. Aunque para mí 2018 está siendo sin duda el año del death técnico (SOREPTION, INFERI, BEYOND CREATION, RIVERS OF NIHIL, OBSCURA, ALTERBEAST, GOROD, IRREVERSIBLE MECHANISM…) en lo que a black metal se refiere tampoco está siendo un año malo precisamente, destacando, entre otros muchos, los de MARDUK, SKELETONWITCH, PANOPTICON, ZEAL AND ARDOR, WINTERFYLLETH, GAEREA, FUNERAL MIST, MESARTHIM, TRNA o AVSLUT. Como podéis ver, los yonkis del black metal estamos también de suerte, pues hay para todos los gustos y estados de ánimo. Hay muchos grandes álbums del género para este año, pero uno de a los que más ganas tenía de hincarle el oído sin duda era el White noise and black metal de CRAFT.

Tanto Total soul rape como Terror propaganda me encandilaron en su día, haciendo que la banda sueca se convirtiera en una de mis favoritas. Pero fue en 2005 cuando terminaron de engancharme como si de una dulce y letal jeringa de heroína purísima se tratase, con aquel Fuck the Universe, sin duda uno de mis diez discos favoritos de black metal. Tras él perdí un poco el contacto con la banda, y qué mejor manera de retomarlo que con este nuevo trabajo editado por Season of Mist.

Vuelve el black metal hiriente y macarra que tanto me encandiló y una vez más han conseguido plasmar todo ese odio e impiedad característicos de la banda y una vez más han vuelto a encandilarme de la manera más visceral e impía posible.

Han generado no sólo una nueva manera de mantener su esencia sin caer en la repetición y la monotonía, sino una nueva manera de homenajear al género negro, con una obra repleta de recovecos donde perderse, nublados por ese fino velo de ruido blanco, haciendo que tu mente se funda con la oscuridad y asimilando cada uno de los cortes como un nutriente esencial del cual no podrás desprenderte.

Riffs que no solo desprenden maldad y nihilismo, sino que confeccionan una intrincada red de progresiones que se estiran a voluntad del unsacro Padre que es el black metal, personificado cual poderoso avatar de locura por CRAFT. Me gusta muchísimo, porque escapan de lo convencional, optando por añadir recursos que a priori no pueden resultar modernos, pero los hacen tan suyos que los llegan a actualizar hasta tal punto.

Es de agradecer que tanto guitarras como batería hagan lo posible para que esto sea un hecho irrefutable y podamos escuchar un disco de black metal de culto, con variedad, sofisticado y old school al mismo tiempo. Las líneas vocales, a su vez, aportan ese toque distintivo extra, ya que es bastante fácil adivinar que escuchamos a CRAFT por el color de los guturales de Nox, los cuales, he de apuntar, me gustan muchísimo. Al igual que el resto de la banda, no se estanca en las maneras más habituales de encajar los golpes de voz, jugando bien con la métrica, con muy buena técnica gutural y muy buena interpretación, haciendo de auténtico heraldo de la oscuridad.

Discazo que se cuela de manera descarada y directa en mi top diez subterráneo de este año, afianzando de manera robusta la escena sueca de black metal y defendiendo su estandarte con maléfico orgullo.

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