COME BACK FROM THE DEAD (ESP) – The rise of the blind ones, 2019

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El nombre de COME BACK FROM THE DEAD lo tenia en la recámara desde hace un tiempo, ya que como buen fan de Transcending Obscurity Records procuro estar al tanto de sus fichajes. El caso es que aun así no me terminaba de animar a zambullirme en su música. ¿Las razones? Mis estúpidos prejuicios creían que me encontraría con una banda deudora del sonido de OBITUARY debido al nombre que se gastan, craso error que se ha solucionado cuando se me ofreció la oportunidad de reseñar el disco y escucharlo. No es que no me guste OBITUARY. ¡Me encantan! Pero OBITUARY solo hay unos, y su nombre era tan descarado que me echaba para atrás.

Mis prejuicios quedaron en tierra de nadie en cuanto sonó la primera canción y quedaron totalmente aniquilados tras escucharme el disco unas cuantas veces. Ni rastro del sonido de OBITUARY. Aquí encontraremos death metal sueco a lo ENTOMBED, UNLEASHED o GRAVE pero pasados por el filtro de bandas hardcore/crust como DISCHARGE o AMEBIX. La propuesta ha sido esa desde su debut y lo sigue siendo ahora, por lo que sorpresa cero. Lo único, que la producción del disco, al ser la más potente y orgánica, da más fuerza y contundencia a unas composiciones más redondas que ganan enteros respecto sus anteriores discos.

Es decir, no se andan con tonterías ni pierden el tiempo con composiciones enrevesadas. Van a matar a base de puñaladas para a continuación sacar tus entrañas y ponerlas a secar al sol. El disparo inicial “Outcast of the light”, la bien nombrada “Restless in putrescence” o la mortífera “Possessed by death” son buenas muestras de ello. Lo curioso es que luego hay temas en los que el aire está más viciado que el de una cripta y que recuerdan a los jefazos de AUTOPSY, haciendo que el disco adquiera algo de variedad. Lo mejor del asunto es que encima se mueven como pez en el agua en esos berenjenales, saliendo ilesos como se puede ver en “Jugular I – Heretic impaler”, que agradezco que este bien enlazada con su hermana “Jugular II – The altar of your neck”, ya que crea una dualidad que recuerda a una mancillada versión del el yin y el yang que sirve como visión general de lo que es el disco. En la misma onda me ha gustado mucho la astronómica “Nebulaes of malevolent shining”, en la que noto influencias stoner e incluso sludge, con el que terminan de llevarte a otra dimensión de la que no podrás salir.

Mentiría si dijera que no he disfrutado con el disco, más que un cerdo revolcándose en el barro, de hecho. Esto es death metal old school, por lo que no pido más pero me hubiera gustado ver más explotadas esas influencias de AUTOPSY, ya que dan cierto plus distintivo y especial al disco. Ojalá mis deseos se hagan realidad en un futuro disco, pero si no es así no hay problema. Disfrutaría igualmente si siguieran repitiendo la misma fórmula.

Esto es garrulismo puro. Yo soy un garrulo y tú si estás leyendo esto probablemente lo seas también, por lo que te garantizo flechazo instantáneo.

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