CLOSE TO THE SKY – The distant view, 2016

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CLOSE TO THE SKY debutan en largo tras un primer EP, Time lapse, que ya les llevó a compartir escenario con bandas internacionales como NOVELISTS, FATHOMS, THE ROYAL, SHOOT THE GIRL FIRST, TO KILL ACHILLES o MERGE. Grabado y producido por la misma banda a inicios de 2016 en los Treeline Studios de su guitarrista Nacho, la mezcla y masterización corrió a cargo del francés Nicolas Delestrade y los NDSE Recordings (BETRAYING THE MARTYRS, NOVELISTS, SHOOT THE GIRL FIRST, OUR THEORY…).

The distant view navega entre las corrientes más vanguardistas del metal. Su sonido, a medio camino entre el djent y el metalcore, impregna un disco que salta de la agresividad a la suavidad, de la contundencia a la melodía, de la densidad brutal que destilan las guitarras al contrapunto que aportan los elementos electrónicos, de los gruñidos viscerales de la voz a rapeos y voces melancólicas en las partes limpias.

Un gran mérito de la banda es condensar tan amplio espectro musical en temas de una duración de apenas cuatro minutos. Pero lo que más sorprende es la increíble madurez que presenta la banda que es muy joven, sentando unas bases que son su santo y seña, su identidad, su sonido, teniendo en cuenta que bandas de mucha más veteranía aún siguen buscando su sitio y su estilo.

Y es que con esas virtudes no podía salir un disco del montón o ligeramente destacable. La banda acierta de pleno en esa rotundidad identitaria, haciendo que su debut deba ser ampliamente tenido en cuenta en la escena musical, no sólo nacional.

Sólo con haber ideado un álbum tan denso, rotundo, brutal desde el primer minuto y que se permitan el lujo de romper el ritmo demoledor que este impone justo a mitad del mismo para presentarnos un tema como “Serene”, instrumental, delicado, envolvente, épico, embriagador, que se sale totalmente de la norma de todo lo que precede y antecede, es en sí mismo un ejercicio de saber qué cartas juegan y que su apuesta es real, no un farol.

La segunda parte del disco sigue en la misma línea marcada que el primero. No afecta para nada el interludio marcado por el tema instrumental y la banda nos sigue bombeando a nuestro cerebro adrenalina en cantidades industriales.

A poco que se lo propongan y depuren sólo un poco el sonido, los madrileños pueden alzarse con la corona en su estilo y constar como un referente en su género.

 

 

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