CIVIL WAR (SWE) – The last full measure, 2016

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civilwar02Partamos de la premisa de que lo último que me gustó de SABATON fue Coat of arms, y que todo lo que han sacado posteriormente me parece aburrido (Carolus rex) y repetitivo –Heroes y su más reciente The last stand– en el que la banda da bastantes muestras de agotamiento y no ofrecen nada que no hayan hecho ya.

Por si no lo sabíais ya, antes de la publicación de Carolus rex, cuatro miembros abandonaron SABATON y formaron CIVIL WAR junto a Nils Patrik Johansson, cantante de ASTRAL DOORS, y el bajista Stefan «Pizza» Eriksson. Con esta formación publicaron su primer álbum The killer angels, que tuvo una gran acogida entre fans y medios. Posteriormente, decidieron incorporar al guitarrista Petrus Granar para tener un trío de guitarras al más puro estilo IRON MAIDEN y publicaron Gods and generals el año pasado.

Este The last full measure cierra la trilogía de álbumes de la misma manera que la novela histórica del mismo título de Jeff Shaara cerró la trilogía que su padre Michael Shaara comenzó con la novela titulada… ¿Os lo imagináis verdad?… ¡Efectivamente! The killer angels, y al que le siguió -ya escrito por el propio Jeff-… Me imagino que lo sabréis también, que sois gente lista… ¡Así es!, Gods and generals. La portada, al igual que los libros ya mencionados, está ambientada en la guerra civil norteamericana, pero las letras del álbum giran en torno a diferentes episodios históricos.

Pero centrándonos en lo puramente musical, la banda ha perdido al bajista y a uno de sus guitarristas y no han incorporado ningún sustituto. Si el sonido de la banda en sus dos álbumes anteriores era, a grandes rasgos, una mezcla entre la contundencia del power metal de SABATON y la clase del hard rock de ASTRAL DOORS, en este álbum no tenemos que esperarnos grandes cambios. Siguen moviéndose en la ya mencionada línea entre el power metal y el hard rock.

Precisamente los primeros temas del álbum se inclinan hacia el power metal, aunque nos encontramos con algunas innovaciones atípicas en un género tan estereotipado, como un sonido de teclados quizá algo más moderno en la inicial «Road to victory«, influencias de grupos de pop setentero como sus compatriotas ABBA en «Savannah» o algo de can-can en varias estrofas de una «Tombstone» que, exceptuando dichos momentos, es un auténtico torrente de intensidad powermetalera.

También tenemos medios tiempos más rítmicos y épicos como «America«, o dos temas de influencias más progresivas como «A tale that should never be told» -con unos teclados y coros al más puro estilo SABATON– y la homónima «The last full measure» -que por momentos me hace recordar a RAINBOW en la era de Ronnie James Dio-. Por cierto, ya le hubiera gustado a Joakim Bróden y compañía haber escrito un tema así en sus álbumes más recientes.

En cambio, en «Deliverance» (otro tema con un sonido de teclados más moderno), «Gangs of New York» y «People of the abyss» -¿Alguien ha dicho «March of time«?- la balanza se inclina a favor del heavy metal más clásico y firman tres grandes temas. En «Gladiator» y «Strike hard, strike sure» pisan un poco más el acelerador y volvemos a encontrarnos con el power metal. Cierra el álbum «Aftermath«, una power ballad al más puro estilo DIO donde también sale a relucir alguna que otra influencia de MANOWAR.

Y con este álbum, CIVIL WAR ofrecen uno de los mejores lanzamientos del año. Un disco de heavy metal cuyo punto fuerte reside en la variedad, puesto que han sabido combinar a la perfección el power metal y el hard rock. Además han añadido varios medios tiempos, una balada y varios sonidos poco comunes en su género. Mientras tanto, SABATON nos ofrecen un álbum plano, aburrido y con todos los temas siguiendo la misma estructura. Por si fuera poco, se excusan en el hecho de que «no paran» y «que hay que estar activos para no caer en el olvido». Pues bien, CIVIL WAR publicaron un álbum el año pasado y no muestran síntomas de agotamiento. A lo mejor es que al llegar a la cumbre, Joakim Bróden y compañía se han acomodado bastante, al menos, compositivamente hablando. Con The last full measure, sus antiguos integrantes les han dado mil vueltas.

firmajosemanuel

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