CIRUJANO ESCOCÉS – Decagrama, 2012

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Tras varios –y bastantes- trabajos discográficos editados desde aquellas lejanas demos de 2001, CIRUJANO ESCOCÉS vuelve a su particular quirófano sonoro con Decagrama (Gaser Discos), compendio de trece canciones donde lo que prima es la melodía y luminosidad de sus acordes, armonías quizás cercanas a las ya antes tanteadas por formaciones como NOIAH o CUARTO OSCURO, pero con sus rasgos diferenciados.

Básicamente,  se puede decir que Decagrama supone un instrumental heredado de otros artistas como SOBER y grupos que beben de su música, como por ejemplo SEXMA o ESENCIAS. En este sentido no sorprende que el disco se haya grabado en los estudios Cube bajo la tutela de Alberto Seara, productor del cd junto a la propia banda, por lo que la primera similitud y/o relación con el grupo de los hermanos Escobedo es evidente.

A esta concomitancia se añade la influencia de los palentinos BRAINJUICE o los catalanes CRYOGEN (otros nexos importantes con la filosofía soberiana), principalmente por esos arreglos electrónicos, samplers y beats (muchos de ellos fruto del IPad) que ya empezaron a ser evidentes en su anterior trabajo (Croatia, 2009) y que se acentúan de forma trascendental en éste. Paradigma de ello puede ser Mi Refugio Interior o Hipnosis.

Aunque hay cortes un tanto hamletianos como Dimensional y otros en la onda más clásica de LA SUITE F (pienso en partes de Babel y el inicio de Sangre 2.0), estos detalles pasan inadvertidos en una mesa de operaciones principalmente invadida por temas tan inspirados como Rompe el Silencio, Adrenalina o Una Vida (inmejorable comienzo de disco). O incluso Ansiedad (U08), donde estas pinceladas desaparecen y los árboles dejan ver el bosque en su totalidad.

A la participación de Carlos Escobedo en Adrenalina hay que añadir la de Germán González (SKUNK DF) en Solos en la Noche, tema con unas atmósferas envidiables y letra a la altura.

¿Lo demás? Aparte de la –en cierta forma- outro final que da título al disco, mantiene el nivel con composiciones como Eclipse o Soledad, aunque no aporta sensaciones superiores a las ya descritas con otras canciones.

Interesante disco, en definitiva, para oídos que gusten de sonidos similares a las bandas apuntadas. Por lo demás, excelente presentación de la galleta del cd –imitando la apariencia de un vinilo (como ya hicieran COMODO o CRUCIFUCK en sus últimos trabajos)- pero  muy mejorable libreto interior, donde no se distinguen las letras del fondo (por tamaño y tipografía).

No obstante, cuando es lo único que se puede reprochar a este trabajo, significa que el resultado global es realmente notable. Y es que Decagrama supone una forma de romper el silencio, una subida vital de adrenalina trece años después  del nacimiento de su cirujano. Si no eres supersticioso dale una oportunidad. Merece la pena.

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