CIRCLES (AUS) – The last one, 2018

Enlaces: Facebook

Oceanía nos resulta tan lejano que no nos podemos ni imaginar las cosas que nos pueden mostrar. CIRCLES es una de esas maravillas hechas melodía. De esta banda nacida en plena Melbourne en el año 2010 no hemos tenido la suerte de poder hacer un seguimiento extenso de su carrera, en la que ha habido algunos cambios a nivel personal y musical.

Como parte de esa recomposición y resurgir tras su anterior álbum Infinitas, nace este tercer trabajo de nombre The last one. Ellos mismos lo describen como el más maduro y con él demuestran estar más consolidados a nivel grupal, musical y personal. Para ellos se trata de un proyecto donde han reflejado lo que ellos deseaban y sentían, sin esperar a lo que necesitaban escuchar o querían encontrar de aquellos CIRCLES del 2013. Esta manifestación de pura expresividad refleja su lado más introspectivo y nos da una pista del camino que pueden desarrollar de este punto en adelante.

Con esta arriesgada postura The last one se presenta ante nosotros con incógnitas, curiosidad y una invitación a trasladarnos a los espacios entre la psique y lo terrenal. Un viaje para fluir entre lo alegórico y lo real, todo lo que nos conecta y todo lo que nos aleja.

Podemos advertir la mejora de calidad en el sonido, mucho más unificado por esa combinación de los componentes, creando una comunión de emociones entre el más puro rock con el progresivo y algún que otro guiño al metalcore en su parte más suave.

Actualmente la responsabilidad en la voz principal y la guitarra, sustituyendo al anterior cantante, recae en Ben Rechter, que es capaz de elevar el nivel y, a pesar de tener un timbre similar al vocalista previo, su impronta personal impregna todo el disco. Es capaz de crear una atmósfera íntima y cálida mediante las letras en contraposición con las partes más enérgicas y técnicas en las que se aúnan todos los componentes. La contundencia en las guitarras de Ted Furuhashi y Ben Rechter toma las riendas en las partes más agresivas, como podemos observar en “Breaker”, “Dream sequences” o “Winter”, tema con el que abren el disco y dos de sus principales singles de presentación, que nos llevan a bandas del tono de PROTEST THE HERO. A otro nivel también se vislumbran influencias adquiridas y compartidas con KARNIVOOL en las melodías medias.

El bajo a cargo de Drew Patton es claramente audible durante todo el disco, incluso en los pasajes más pesados. Las notas del bajista aportan una profundidad digna de elogio, incorporando también una vertiente jazz, especialmente en los temas más lentos como “The messenger” o “Arrival”, tremendamente elegantes y con guiños a CALIGULA’S HORSEDavid Hunter por su parte se mueve con elegancia y fluidez entre las diferentes cadencias, ayudando a construir una atmósfera eléctrica o serena cuando el momento lo requiere.

The last one profundiza en la vertiente más melódica e intimista de CIRCLES, continuando la construcción de un estilo propio, policromático y vitalista. En esta vorágine de colores musicales y emociones, las cautivadoras melodías y la carga positiva que transmite nos embauca hasta perdernos entre las líneas imaginarias de toda sustancia en el universo que nos mantiene en vilo.

Comparte:

COMENTARIOS