CHAOS CONSPIRACY (ITA) – Who the fuck is Elvis?, 2013

chaosconspiracy01¿Quién coño es Elvis? Ciertamente curioso resulta el título de este segundo trabajo de CHAOS CONSPIRACY. Quizás un tanto desafortunado, a mi modo de ver, pero apropiado sin embargo a la luz de lo que el álbum ofrece. ¿Y quiénes coño son CHAOS CONSPIRACY, preguntará el lector? Pues una banda italiana de rock experimental que ya en 2011 publicó su debut, de nuevo apropiadamente titulado Indie rock makes me sick, y que presenta unas expectativas excepcionalmente altas para este segundo trabajo.

Y esto no me lo estoy inventando yo. Quien ponga sus manos sobre una edición física se encontrará, nada más retirar el CD de la caja, antes de escucharlo, con la impresión de la declaración de intenciones de la banda, que no me resisto a reseñar. En ella califican a Elvis Presley de “padre del negocio musical” y aseguran que su propia música no es entretenimiento sino revolución. Todo esto con algunos errores en el uso del inglés que no empañan la pretenciosidad de su exposición y colocan un listón muy alto antes de que dé siquiera tiempo a poner el disco en el reproductor. ¿Por qué comento este dato? Pues porque si una banda elige presentarse de esta guisa más les vale respaldar sus palabras con música.

¿Qué nos encontramos tras tales preámbulos? Pues una música que, para empezar, sólo puedo caracterizar como muy extraña. Comparte con el llamado post-rock la idea de basarse en instrumentos y técnicas típicas del rock de toda la vida para apartarse deliberadamente de su ejecución, pero sus composiciones se alejan notablemente del avance por patrones tan común en las bandas contemporáneas de este género. Los riffs presentan secuencias fracturadas con algo de influencia noise, cercanas a la atonalidad y manteniendo en general un sentimiento pesado y desconcertante, con adiciones extrañas como instrumentos de viento y frecuentes disonancias. La sección rítmica se acopla adecuadamente con cambios continuos, mostrando una fluidez cercana en ocasiones al funk. Las estructuras son prácticamente aleatorias, lo que sumado a la ausencia total de voces y a la brevedad de los temas da una sensación de unidad destacable. Por lo demás, si bien las partes se combinan en el todo de un modo muy errático, casi todas las secciones son concisas y poco amigas del exhibicionismo instrumental.

La sensación general es que nos encontramos ante un caótico cóctel de sonidos que puede resultar tan sorprendente como inspirador. El problema es que esta impresión dura poco. Después de un par de temas el oído se acostumbra, la banda pierde en gran medida su capacidad de sorprender y es fácil perder el interés si no se presta total atención. Parece que todos los ingredientes en la música de CHAOS CONSPIRACY están ahí simplemente para sorprender, pero ¿hasta qué punto están ahí para ser simplemente disfrutados?

Estamos ante una banda ciertamente original, pero ¿es esta virtud suficiente para ganarse el favor del público? Mi opinión es que los objetivos del grupo son demasiado ambiciosos para su propio bien. Who the fuck is Elvis? tiene un interés indudable, y desde luego cuenta con momentos interesantes para quien sienta curiosidad ante las manifestaciones musicales que se salgan de la norma. Esto merece mi total respeto… pero personalmente no creo que vaya a escuchar este disco muy a menudo en el futuro.

firmaantonioandrades

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