CENIZAS DEL EDÉN – Sentencia, 2016

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cenizasdeleden13Allá por 2014, cuando CENIZAS DEL EDÉN presentaba su primer disco, Adamantium, tuve la ocasión de charlar con David Muiño, su cantante y guitarrista. En aquella charla, con orgullo, me decía que se había quedado tranquilo, porque ya había conseguido el objetivo de lanzar un álbum con su banda. Pasase lo que pasase, él ya estaba contento, el disco quedaba para el recuerdo. Pero cómo son las cosas, que ya estamos hablando de una muy digna continuación de aquel opus, que se titula Sentencia. Si en aquella ocasión se mostraba satisfecho (como todo el grupo), ni me imagino ahora.

La mayor novedad en el grupo durante este tiempo ha sido la incorporación de Jonathan al bajo, que ha añadido a la mezcla sus guturales, lo cual era en principio un factor bastante sorprendente, no conozco ningún grupo de corte clásico que haya optado por esta solución. Una opción arriesgada, pues podía fastidiar el sonido del grupo, porque no entonaba con su heavy con tintes thrash, porque podía llevarlos por caminos excesivamente duros a riesgo de perder identidad. Pero los onubenses han sabido escoger muy bien a su nuevo miembro e integrarlo en las nuevas composiciones de tal manera que encaja como un guante. Las guturales suman, no dividen. Cuando escuché “Revolución” por primera vez andaba un poco distraído y no me di cuenta que la voz de Jonathan había entrado en la música hasta un poco más tarde. ¿Cómo se me había pasado un detalle tan llamativo? Tras las sucesivas escuchas lo analicé perfectamente, la dureza del sonido provocada cada vez que entra Jonathan es muy fluida, se siente natural y parte de la identidad del grupo, endurece ligeramente los riffs, no son forzados.

Y es que sería absurdo pensar que CENIZAS meten ahora partes de death metal puro y duro (es como decir que NARCO tienen cosas de death metal sólo por la voz del Vikingo), por estos detalles. Es más, el thrash sigue en segundo lugar en favor de una propuesta más clásica. Lo cual no quita que domine partes de “Oportunidad”, “Ángeles y demonios” o “Divide”, la más dura de todo el opus. Pero al final el heavy metal moderno es el que lleva la voz cantante en cada corte. Para que nos hagamos una idea, es un sonido parecido a los MEGADETH del Countdown to extinction y Youthanasia. Sigue existiendo parte de esa rabia ochentera, pero las prioridades a la hora de construir el tema han cambiado.

Gran parte de la culpa de este ligero viraje a terrenos más clásicos es la voz de David. Que haya mejorado con respecto a Adamantium sólo significa una cosa: es un buen cantante de heavy metal, sin más. No busca ser Leo Jiménez, con esos tonos agudos imposibles. Ya en la obra de 2014 alguno empleó, pero en esta ocasión ha decidido optar por tonos más naturales, algo más bajos y que encajan mejor con la afinación más grave y la voz de su compañero de filas.

Eso sí, que haya optado por algo menos “estridente” a nivel vocal, a más de uno le gustaría alcanzar el nivel que desplega en la power ballad “A mi merced”, muy lograda a todos los niveles. Algo a tener en cuenta, siendo un tipo de canción en la que es muy sencillo impregnarse de azúcar o de vergüenza ajena, pero no, CENIZAS han creado una power ballad de verdad.

Ayuda muchísimo la producción, más lograda y en la que, por muy absurdo que parezca decirlo, lo duro sale potenciado, y lo suave, también. O en otras palabras, el sonido logrado en el estudio ha conseguido captar todas sus virtudes.

Toda la banda ha mejorado a nivel instrumental, de ahí que se hayan atrevido con un tema instrumental, “Equilibrio”, un buen resumen de lo que es este Sentencia. Sonidos algo más áridos, pero con la raíz en el metal de toda la vida. Un ligero plus de agresividad que hace más atractiva la propuesta y a la vez no la hace demasiado transgresora con todo lo que han venido haciendo hasta ahora.

Es más una evolución que una metamorfosis, sólo el tiempo dirá dónde les lleva.
firmabalbo

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