CARACH ANGREN (NLD) – Dance and laugh amongst the rotten, 2017

Enlaces: Facebook BandCamp Otro enlace

Con este son ya cinco los álbumes en larga duración que los holandeses CARACH ANGREN han lanzado en algo menos de diez años. En este tiempo han llegado a convertirse en una de las mayores referencias, si no la mayor, del black metal sinfónico de la escena contemporánea. Hablamos de un estilo que alcanzó sus momentos de mayor éxito, tanto creativo como en términos de popularidad y exposición, a finales de los noventa y principios de la década pasada, cuando algunas bandas por todo el mundo conocidas consiguieron acercar el black metal al mainstream (si bien en una forma quizá degenerada) en un grado nunca antes visto.

Poco queda de aquello. En cierto modo CARACH ANGREN se convirtieron, de forma deliberada o no, en herederos de aquella corriente en un momento en que había perdido prácticamente toda su capacidad de sorprender. Así, los holandeses consiguieron llamar la atención rápidamente con tres discos bastante buenos antes de un cuarto, This is no fairytale (2015), que resultó poco impresionante en comparación.

Este quinto álbum comparte los mismos fundamentos estéticos y conceptuales que han caracterizado al grupo desde sus inicios. Dance and laugh amongst the rotten se presenta con nuevas historias de terror sobre su particular estilo sinfónico y con una gran portada (mi favorita de cuantas han hecho hasta el momento). No vamos a encontrar prácticamente nada nuevo en un disco que, en mi opinión, marca un paso en la dirección correcta con respecto a This is no fairytale pero que tampoco consigue destacar como sería deseable.

A lo largo del disco encontramos composiciones basadas en riffs muy simples, si es que se los puede llamar así, en que las guitarras se limitan a marcar el ritmo manteniendo la armonía para que la orquestación tome toda la carga atmosférica, sin llegar tampoco a desarrollar líneas demasiado complejas. Pocas notas, es la única forma que se me ocurre de describirlo. En este sentido las composiciones están en general bien hechas desde el punto de vista técnico, pero resulta muy difícil retenerlas en la memoria y esto provoca una sensación de insustancialidad. Hay temas en los que la teatralidad y la decadencia se hacen más efectivas al tiempo que se permite un mayor despliegue de la música en sí misma, como “Charlie“, “Blood queen” o “In de naam van de Duivel“, pero otras se hacen demasiado largas por el efecto comentado.

Hay un recurso del que el grupo abusa que consiste en iniciar una parte rápida y dinámica y cortarla con una nota grave, dejando un silencio, que hace que parezca que no termina de arrancar del todo. Además, la mayoría de las composiciones cuentan con largos interludios en los que sólo se oye la voz y alguna línea sencilla de algún instrumento. Estos detalles hacen que la música no fluya adecuadamente y que resulte difícil encontrar riffs o melodías realmente interesantes a lo largo del disco. Aún más, Dance and laugh amongst the rotten pone de manifiesto, como ya lo hacía el anterior álbum, el que para mí es el auténtico punto débil de CARACH ANGREN: la excesiva dependencia de la letra. La voz principal tiene un protagonismo casi absoluto, las letras son muy largas y en general da la sensación de que la instrumentación sólo es un acompañamiento para los textos. Esto puede funcionar en otros géneros pero desde mi punto de vista es algo que en el metal nunca se debería hacer. En el fondo lo que se consigue es poner limitaciones importantes a la expresión musical, que se ve seriamente dañada en general a excepción de algunos momentos en temas como los ya mencionados más arriba.

Ante todo esto podemos tomar una posición optimista, y pensar que Dance and laugh amongst the rotten es mejor que el disco anterior, o bien una posición pesimista, y reconocer que no llega al nivel de los tres primeros discos de CARACH ANGREN ni mucho menos a lo que se le debería exigir a uno de los grupos más punteros de su género a nivel mundial en los últimos tiempos. Habrá que esperar a ver sus próximos movimientos (que seguramente no tardarán mucho a juzgar por el ritmo de lanzamientos que llevan) pero si no toman medidas su historia de terror puede terminar antes de tiempo.

Comparte:

COMENTARIOS