CALIGULA’S HORSE (AUS) – Rise Radiant, 2020

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La ola moderna de rock/metal progresivo sigue en plena cresta. Una de las tendencias más determinantes y características de la última década se resiste a mostrar rasgos de agotamiento o falta de ideas mientras sus bandas más importantes sacan nuevos trabajos a ritmos acelerados ofreciendo siempre propuestas nuevas. Una de ellas es obviamente CALIGULA’S HORSE, que alcanzan con Rise Radiant su quinta obra en larga duración en nueve años. Si tenemos este hecho en cuenta, junto con el ritmo que llevan otras bandas igualmente conocidas, creo que ningún estilo está siendo tan prolífico y fructífero en nuestros días.

Naturalmente, cuando hablamos de una forma de entender la música definida por la variedad y la multiplicidad de recursos y enfoques, es inevitable que encontremos varios rasgos comunes entre todos estos discos, que se verán afectados igualmente por las costumbres y prácticas más extendidas de cada momento. En este caso, Rise Radiant muestra todos los ingredientes superficiales característicos de CALIGULA’S HORSE y del sonido de las bandas de InsideOut en general: experimentación rítmica, riqueza armónica, fuertes matices de intensidad marcando grandes contrastes, pasajes acústicos muy suaves y limpios, voz masculina aguda muy delicada… Todos estos elementos son los más fáciles de apreciar en primeras escuchas poco atentas y, por tanto, los primeros que llaman la atención. Es en el contenido de esas formas, en su propósito, donde los grupos demuestran su identidad personal y donde se da cabida a estéticas tan diferentes. Así, podemos distinguir entre el sonido cálido y reconfortante de AGENT FRESCO, el minimalismo trágico y desgarrador de LEPROUS, el estilo más clásico, diverso y exploratorio de HAKEN, el más lúdico de VOYAGER o la oscura sobriedad de KINGCROW. Y en esto me limito a hablar del trasfondo interpretativo de la música, puramente subjetivo; un análisis basado en los recursos rítmicos y tonales propiamente dichos revela diferencias mucho más profundas.

En el caso de CALIGULA’S HORSE, y más concretamente el de Rise Radiant, esta nueva obra sugiere un mayor énfasis en la exploración rítmica basada en sonidos graves y percutidos, con los típicos acordes explosivos alternando con los golpes en la tónica y con el bombo acompañando con el mismo patrón. Así es como se forman los riffs del conocido sonido djent; yo diría que la consecuencia más feliz de la popularización de ese movimiento, tan denostado en su día, ha sido la asimilación de este tipo de ideas por parte de los grupos progresivos modernos. Pero, por favor, no me malinterpreten: esto no quiere decir que Rise Radiant sacrifique carga melódica. Sigue siendo un álbum de CALIGULA’S HORSE y tiene la misma sensibilidad de siempre, con punteos marcando líneas pegadizas y recursos tímbricos que aportan variedad (si bien los sonidos de carácter electrónico, tan de moda hoy en día en bandas de este estilo, siguen siendo bastante limitados). Simplemente, en Rise Radiant tienen una presencia algo más importante los riffs pesados.

Esto hace que muchos temas ganen en gancho e inmediatez, mientras que la inteligencia melódica de los australianos mantiene su música anclada cerca de sonidos clásicos. No faltan temas más lentos, dulces y apacibles que se orientan por completo en esta dirección. “Salt” y “Autumn” son muy efectivos, y además son dos de los temas más largos y de desarrollo más cambiante del disco. Por lo demás, siempre he pensado que uno de los puntos flacos (paradójicamente) de CALIGULA’S HORSE es el hecho de hacer discos de nivel muy alto pero también muy regular y homogéneo en los que cuesta encontrar temas destacados. Mi favorito en Rise Radiant es sin duda “Oceanrise”, y espero que se convierta en fija en los directos.

Obviamente es imposible aplicar perspectivas temporales al hablar de un disco nuevo, pero hoy por hoy puedo decir que Rise Radiant se ha convertido rápidamente en uno de mis dos o tres discos favoritos de CALIGULA’S HORSE. El grupo se encuentra en un estado de salud creativa magnífico y, como también ocurre con otras bandas similares, cada vez domina mejor el equilibrio difícil pero inestimable que conlleva el hacer obras de música avanzada y compleja pero a la vez fácil de escuchar. Rise Radiant es un disco tan ambicioso como accesible, y hace falta tener ciertas taras para no disfrutar con él.

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