BURIED REALM (USA) – Embodiment of the divine, 2020

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Un nuevo one man band asoma en el horizonte, aunque esta vez no es black metal lo que trae bajo el brazo. BURIED REALM aparece en escena allá por el año 2007, aunque no comenzaría su actividad hasta diez años después, cuando se editó el primer LP de este proyecto, titulado The ichor carcinoma.

Tres años después de ese debut, vuelve Josh Dummer, cabeza pensante y ejecutor absoluto, con un nuevo disco lanzado de forma independiente y bautizado Embodiment of the divine. ¡Menudo bombazo! Death metal de corte melódico muy completo, con claras influencias de la escena norteamericana de death metal técnico, pero que al mismo tiempo hace alusiones a Europa, sobre todo a la vertiente más moderna del death melódico escandinavo.

Muchísimo control sobre los instrumentos el que ejerce Josh, especialmente sobre las guitarras, principales protagonistas de esta obra que nos ofrece una extensa carta de melodías, riffs, solos y que además, goza de una estructuración sólida y fácil de asimilar, para que la escucha sea mucho más disfrutable y pueda llegar a más tipos de público. Ojo, que con esto no quiero sugerir que sea un disco facilón, pues, como decía, hay muchos recursos más propios de una banda de ‘tech death‘ al más puro estilo INFERI, OBSCURA o NECROPHAGIST, aunque sin llegar del todo a entrar dentro de esos terrenos cien por cien, sobre todo en lo referente a la velocidad. Pero no se queda ahí el abanico de alusiones, ya que las guitarras, que en cuanto a sonido ya recuerdan un poco al thrash, suenan macarras en algunos momentos, provocando que pienses en bandas como CARNAL FORGE, DARKANE o DIMENSION ZERO.

Se ha sabido rodear de buenos compañeros para este álbum, en el que prácticamente todos los invitados o músicos de sesión han sido guitarristas a excepción de Ryan Strain, quien ha colaborado con voces en “Master psychosis”, “In the shallow light”, “Infinite mutation” y “The wonder and terror of fortune”. Con respecto al resto de apariciones, destacar las de Andy Gillion de MORS PRINCIPIUM EST en “Overlord” y “Scales of Queen Dragon”, la de Benjamin Ellis de SCAR SYMMETRY en “Master psychosis” y “Scales of Queen Dragon” o la de Lee McKinney de BORN OF OSIRIS en “Infinite mutation”.

Momentos para casi cualquier manera de ver el death melódico, pero, como decía, pugnándose el protagonismo entre las influencias de la escena técnica norteamericana y el death melódico sueco, ya sea del primigenio o de la hornada más actual. Muy buena producción, moderna pero no demasiado sobreprocesada, que hace que todo el virtuosismo del que podemos gozar en Embodiment of the divine sea perfectamente escuchable y entendible.

Retomando el tema de las líneas vocales, me han gustado mucho, porque además las voces de Josh Dummer y las de Ryan Strain (quien también ha colaborado en PLAGUESTORM) se complementan muy bien, aportando variedad también en ese campo con diferentes timbres, texturas y, en definitiva, diferentes maneras, aunque concordantes, de interpretar las voces extremas. Además, parte de la culpa de que pensemos en la vertiente estadounidense de death metal técnico la tienen esos guturales graves ejecutados con tanto dominio de la técnica.

Equilibrado, cañero, melódico y variado es este Embodiment of the divine, que justifica de sobra todo lo que se está hablando de él por la red de redes.

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