BONES OF MINERVA – Blue mountains, 2017

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Bones Of Minerva - Blue MountainsDesde la sierra madrileña viene el cuarteto BONES OF MINERVA. Tres chicas y un chico que con insultante juventud demuestran que han crecido con la música de los noventa. Y es que Blue mountains, el debut de este grupo, es un compendio de eso: de los noventa. De TOOL, de PEARL JAM, SMASHING PUMPKINS de los primerísimos SYSTEM OF A DOWN y sobre todo de DEFTONES. Que el grupo se llame así puede que sea un homenaje velado a estos últimos o simplemente sea casualidad, pero lo que sí es cierto es que Blue mountains refleja un bagaje amplio y solidificado en la escucha de mucha música con la coletilla de «alternativa» como etiqueta, pero también de otras influencias de world music, de post rock y hasta de hardcore.

El sonido es digno heredero de la etapa que BONES OF MINERVA acoge como influencia. Conseguido por Alex Cappa en los The Metal Factory Studios de Madrid, ha sabido recoger la densidad y la claustrofobia que generan los desarrollos de TOOL y DEFTONES y les ha despojado un poco de su carga metálica para que se entronquen directamente con la herencia post grunge. A ello añade la versátil y extravagante voz (dicho lo segundo como un halago, por personal) de Blue y tenemos un debut que tiene muchos mimbres y buenas formas para triunfar entre los que hayamos crecido con esta música, pero con la suficiente actualidad como para hacerlo también con cualquiera más joven acostumbrado a la contundencia no exenta de melodía.

Por otro lado las composiciones de BONES OF MINERVA no son precisamente sencillas. La más paradigmática es «Eery octopus», donde Blue adopta tonalidades que casi me hacen pensar en cantantes escandinavas como Mari Boine o Kristin Asbjørnsen y sobre todo «Whales» que cierra el disco con una tensión dramática muy TOOL. El dinamismo que despliegan estas composiciones hace que sea imposible aburrirse, llevándote de la sensualidad a la fiereza, de la paz a la tormenta… sin apenas darte cuenta. Hay mucho espíritu progresivo en ese sentido, siempre usando la superposición de texturas y tejiendo una densa tela de araña rítmica en donde el pulso lo lleva a la perfección Koa, el único chico del grupo.

Las canciones más accesibles también tienen muchos cambios intrínsecos, ya sean en forma de riffs o de las propias líneas vocales de Blue capaz de melodías arabescas, estribillos pegadizos y también gruñidos extremos. Su abanico de texturas es eterno en canciones como «Overcoming» que abre el disco con intensidad creciente, la muy influida por SOAD «Defenders» o ese single en potencia (y en realidad, pues es el tema que han escogido para ello) que es «Fear is a biscuit», uno de los más post grunge y que se queda a la primera.

Es gratificante encontrar grupos como BONES OF MINERVA que no ocultan sus influencias pero las hacen suyas y las llevan un punto más allá. Me viene a la mente el debut de SOU EDIPO, [D] Composición que hace ya casi quince años acogía influencias similares y las llevaba a su terreno, pero a aquel trabajo le fallaba la producción cosa que BONES OF MINERVA ha logrado encontrar un sonido mucho más adecuado. Blue mountains es así un disco que mira al pasado con ansias de futuro.

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