BLAZE OUT (ESP) – Instinct, 2019

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Recuerdo perfectamente la primera vez que oí hablar de BLAZE OUT, pero por aquel entonces ese no era su nombre. Se llamaban BUSTIN’ OUT y, si no recuerdo mal, se vieron obligados a cambiar el nombre. Pero no vamos a detenernos en el porqué, sino en todo lo que ha llovido desde entonces. Quizá el cambio fue un símbolo, una señal del resurgir que iba a dar paso a un ave fénix imparable dentro de lo que a metal nacional se refiere.

Mi primer contacto con la banda fue a través del documental GIVE ‘EM WAR, dirigido por Esteve Montreal (disponible completo en youtube), de los ya desaparecidos NUCKIN’ FUTS. En él se retrataba la escena española contada a través de una serie de bandas, y entre ellas estaba esta banda novel que peleaba por hacerse un hueco en un mundo que parecía saturado, atascado y con una salud por debajo de lo que a los fans nos gustaría. Pero eso es algo de lo que llevamos quejándonos mucho tiempo, y ellos decidieron que iban a formar parte de la vanguardia dedicada a demostrar que eran mentiras. Que había bandas y posibilidades. Y vaya que si las había.

Saltamos en el tiempo seis años y dos álbumes. Desde entonces han ganado reconocimiento nacional e internacional y nos traen este tercer álbum bajo el título de Instict. Y es probablemente lo que mejor define conceptualmente las diez canciones que lo forman. El haberse dejado guiar por sus instintos y haber compuesto algo con el corazón. No da en absoluto la sensación de metodismo y cálculos milimétricos que encuentras en otras bandas o discos. La realidad es que aquí se han dejado el alma y esta ha cogido forma para que las canciones se sucedan de manera orgánica, lo que hace que el concepto de “compacto” les venga como anillo al dedo.

Precisamente trabajar por gusto y dejándose llevar por las sensaciones más que por fórmulas es lo que ha hecho que canciones como “Attack on Titan” (inspirada en una famosa serie de animación japonsa en la que unos titanes aterrorizan a los últimos supervivientes de la humanidad) funcionen como lo hacen: a las mil maravillas. Puede que muchos de sus fans no conozcan la serie (vete a saber; aquí somos todos unos frikis en mayor o menor medida y a mi me llegó fuerte el tema, no puedo dejar de cantarlo), pero tengo claro que se les ha quedado grabado a fuego. Y cuando eso pasa, es éxito asegurado.

Estilísticamente hablando no hay un abismo con respecto a lo que nos tienen acostumbrados, eso es cierto, pero tampoco creo que haya que renegar de este tipo de cosas a la hora de componer algo nuevo que te mantenga en la palestra. Lo de “renovarse o morir” queda para otro tipo de artistas. Aquí el concepto en su concepción era claro: la escena es sana, hay regeneración, nuevas bandas y músicos con talento. Y es lo que recibimos al reproducir el disco. Gente muy capaz que sabe lo que hace y cómo tiene que hacerlo, y demostrando que esto no está muerto.

Están claros los dejes a lo METALLICA, MEGADETH, quizá TESTAMENT, ramalazos de hard rock… algo de metalcore más moderno por aquí y por allá (las voces y las melodías están ahí, eso es innegable) pero definitivamente todo muy depurado y tamizado para que no interfiera en absoluto con quiénes son y lo que hacen. Y a día de hoy ya no es ninguna declaración de intenciones. Eso estaba claro desde «S.I.N.S.» de su Headshot. Esto es otro capítulo más en forma de riffs pegadizos, baterías que hacen de guía a ritmos que pensabas que no podían ir a más y te abofetean la cara, y voces creativas dentro de lo que es el género.

Quiero ser sincero con este tema. La voz llama la atención porque creo que ha llegado un punto en el que muchos grupos no se esfuerzan en hacer cosas originales o atrevidas. Y la primera vez me pareció extraña, vete a saber por qué. Pero en lugar de dejar de escucharlos, seguí haciéndolo, y Gerard fue algo con lo que me he quedado desde entonces. Es más que una seña de identidad… es un punto clave no solo para ellos mismos, sino para el género.

¿Qué más decir de ellos que no se haya dicho y no sean palabras comodín? No puedo sino insistir en mis propias líneas y recordar que, aunque no hayan reinventado la rueda, han sabido demostrar que las hacen mejores contra todo pronóstico y siguen cerrando bocas llenas de excusas y llantos. Espero que sigan esta línea en ese sentido, pero también tengo la certeza de que de ahora en adelante, bien asentados y afianzados, la siguiente dosis será algo refrescante y diverso, que hará que nos llevemos las manos a la cabeza porque no seremos capaces de creer lo que acaban de hacer. Y volverán a cerrar bocas.

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