BLAZAR (ESP) – GOD’S FUNERAL (ESP) – Split, 2018

Enlaces: BandCamp

Nuevamente nos adentramos en un compartido en Subterráneo Webzine, que como bien sabéis es un formato que me encanta por la oportunidad que da de escuchar a bandas distintas compartiendo espacio, unas veces de manera complementaria, otras veces meramente formal, pero siempre de forma interesante. Y nuevamente en ese compartido está implicada la banda catalana GOD’S FUNERAL. La última vez fue con los peruanos HADEZ, y ya allí expusieron un tema, “La marcha de los sin rostro (I)“, cuya segunda parte iba a ser contenida en otro lanzamiento compartido. Ese lanzamiento ya ha llegado, de momento en formato cinta de cuidado y efectivo azul, editada por Garrote Vil, y la otra cara del mismo descansa para otra banda catalana, BLAZAR, esta vez de una manera complementaria y perfectamente encajada con lo expuesto por GOD’S FUNERAL. Y es que hablamos en ambos casos de doom death, de tintes más clásicos y sepulcrales en el caso de BLAZAR, de formas más sludge en la cara de GOD’S FUNERAL, pero en ambos casos música electrizante para tomarse sin prisas.

Voy a empezar por el descubrimiento por mi parte, BLAZAR. La banda es de muy reciente creación y se forma por miembros con gusto por lo añejo que vienen de grupos como CRUZ u ÓSSERP entre otros. El sonido, con estos precedentes, es por descontado crepitante y oscuro. Como debe ser para un grupo que tiene su norte en bandas como WINTER y que en los dos temas aquí expuestos nos propone un viaje cósmico. Esa es la originalidad de BLAZAR, su temática tipo WORMED. Lenta y angustiosamente somos conducidos primero a un agujero negro, en “Colonization of a black hole“, el tema más “luminoso” de la cara de BLAZAR, con unas melodías absorbentes que a veces me recuerdan a los tiempos más pretéritos de MY DYING BRIDE o en el otro lado del charco EVOKEN, siempre con ritmos funerarios pero más groovies y pesados en este corte. Por otro lado, “Cosmic virus“, mucho más necrótica y etérea, se mueve en terrenos aún más fangosos, pero también más hímnicos, según avanzan los minutos. Las distorsiones cobran vida y los ritmos se vuelven más lentos si cabe, al igual que el surrealismo lírico. Para mi gusto este segundo tema es fundamental para enlazar con lo que luego sus compañeros de trabajo harán en la otra cara, aumentando también la carga emotiva de su música.

En el otro lado tenemos un solo tema para GOD’S FUNERAL: “La marcha de los sin rostro (II)“. El tema empieza como continuación al final de su primera parte en el compartido con HADEZ. No es tan apabullante inicialmente, es más, se mueve en ritmos tribales bastante sorprendentes, pero son casi veinte minutos de composición; los pasajes y las texturas son mucho más ricos. El corte de hecho crece por momentos, consigue inquietar y dirigirte hacia donde quiere sin que tengas ganas de avanzar de forma anticipada, siendo especialmente espeluznante y arrastrada la voz de Abel, cuyo bajo tiene mucho protagonismo en las partes más desnudas. Las guitarras de Naila y Juan saben insinuar de manera fría en algunas partes, y ser pesadas y crudas cuando la música se vuelve más death y sangrienta, pero al tener más espacio para dejarse llevar se recrean mucho más en las ambientaciones y las melodías, mientras la parte rítmica sigue obsesiva con su colchón. Poco antes de la mitad del tema, se enlaza con el pasaje más solemne de la primera parte de esta marcha del compartido con HADEZ, reduciendo drásticamente las revoluciones y adentrándonos en la parte funeraria de la banda. Las guitarras aquí son absolutas protagonistas, siendo los ritmos un mero pulso de sangre como trasfondo, lo que le permite a Abel poner su voz más sepulcral y dolorosa, hasta que al final va creciendo la intensidad y los ya citados EVOKEN volverán a la mente también en esta cara.

Ambos grupos han sabido dotar a su música del sonido adecuado para que haya continuidad entre los tres temas. La cara de GOD’S FUNERAL quizás sea más expresiva y amplia en sonoridad, siendo más cruda la de BLAZAR, pero en ambos casos tenemos los mimbres necesarios para que tanto la parte más áspera y crepitante como la parte más evocadora y melódica salgan a relucir y se complementen. Nuevamente un compartido de dos bandas con mucho que decir, aunque en este caso sea desde el minimalismo rítmico y sonoro. Caminos tortuosos hacia un cosmos paralelo.

Comparte:

COMENTARIOS