BLACK WEST – 49/14: The last dream, 2015

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blackwest02La idea clásica de la antítesis entre el bien y el mal, los buenos sentimientos y el odio, la culpa y la rabia sirve, la lucha entre dos lobos es el eje conductor a través del cual se cuentan las historias de The last dream de BLACK WEST. En este trabajo desarrollan este concepto con una buena dosis de stoner/sludge metal con guitarras pesadas, baterías contundentes y voces rasgadas y guturales al propio estilo de Phil Anselmo en PANTERA.

En las letras del disco se percibe la idea de antítesis entre sentimientos humanos que luchan en el interior de cada uno de nosotros como con el amor, la tentación, la traición o el miedo. Para ello las voces de José Castillo fluctúan entre los registros limpios y los guturales como pueden ser los de Randy Blathe (LAMB OF GOD), pasando por pasajes con voces rasgadas en “I need to watch the things die” o “Save yourself”, mientras que la guitarra de Marcos Cordo y el bajo de Rubén Calderón ambientan esas diatribas con atmósferas pesadas en las que las guitarras buscan un sonido grave y redondo. En la batería de Iván Ballester destaca el papel del bombo y los overhead a la hora de acrecentar la sensación de pesadez en temas como “Betrayer” o “Once upon a time” sin que los tempos de los temas se consideren lentos o medios ritmos, como puede ser el caso de “What is wrong with me”.

En el disco las guitarras no recurren mucho a los solos, volcadas más en la armonización a través de frases melódicas muy meritorias al no caer en la tentación de la velocidad incontrolada, puesto que juegan con el contraste entre el ritmo del tema con la cadencia melódica de las frases. El bajo no queda al margen de este recurso, destacando la intervención en “Smaller than keys”, donde guitarra y bajo confluyen en un cambio punto del tema de manera excepcional.

En varios momentos del disco parece que la convivencia de ritmos e instrumentos recuerde a la época del Load y Reload de METALLICA, como puede ser el caso de “1966” con cierta semejanza el “Devil`s dance” de los norteamericanos.

El guiño al southern rock también está presente en este trabajo, como ocurre en el comienzo de “Save yourself” o el solo de guitarra en “1966”. Momentos en los que se muestra lo que puede dar de sí un buen dominio de la escala pentatónica.

The last dream es un buen ejemplo de que el buen southern metal no es patrimonio exclusivo de bandas del otro lado del Atlántico, lo cual BLACK WEST hace con un sonido muy bien compensado en su producción y que transmite a la perfección el mensaje de conflicto interno que forma parte de la propia esencia del ser humano.

firmadavid

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