BESTIA (EST) – Kãrusoladane, 2019

Enlaces: Facebook

De igual manera que a Indiana Jones le gustaba emplear su tiempo libre en buscar tesoros como un auténtico fantochón, un servidor apuesta por indagar en la World Wide Web acerca de nuevas bandas para saciar las ansias de conocimientos musicales. 

La principal diferencia entre Indiana Jones y yo es que yo no suelo llevar sombrero, ni tampoco uso látigo. Lo que sí que suelo hacer es encontrar tesoros, o al menos encuentro cosas muy curiosas que apuntan a tesoro. Aunque, como a todo cazador, las piezas que uno pretende pueden acabar siendo falsificaciones o no ser tan valiosas como uno pensaba.

No es que en el caso que hoy me ocupa haya dado con una falsificación, pero me esperaba algo mucho más potente. Me explico: me encontraba inmerso en una de mis visitas a la masiva Encyclopaedia Metallum: The Metal Archives para revisar nuevos lanzamientos o discos que estaban por salir, para ver qué me llamaba la atención o ver qué bandas a las que seguía estaban próximas a editar un nuevo trabajo. Durante esa batida, topé con algo que llamó mi atención de inmediato: “BESTIA, Estonia, epic black metal with brutal death influences”. Leí esto y ni me lo pensé; supe que tenía que escuchar a aquella peña y analizar su nueva obra, así que aquí me hallo.

La historia viene con que al escuchar Karusolãdane mi curiosidad e ilusión se transformaron en decepción. Para empezar, el sonido es bastante malo. Según si lo escucho por cascos o en el coche, la diferencia es abismal. Cuando lo escucho en el coche, la caja apenas se escucha, lo que hace muy complicado diferenciar los ritmos que está realizando la batería. Es cierto que al ponerte el disco con cascos esto cambia un poquito, pero tampoco lo suficiente como para poder distinguir todo como mínimamente debería.

El sonido en general es bastante crudo, que bien hecho no es algo malo, pero da la sensación de que la producción es casera y ha sido llevada a cabo por alguien con los conocimientos justos para hacer que todo suene. Además, en según qué canciones, incluso parece que los niveles de los instrumentos varían, resultando todo un poco más caótico si cabe.

En el apartado musical, no he visto atisbos de lo que venden en Metal Archives. A falta de haber escuchado trabajos previos, ni rastro del black metal épico con influencias brutal death metaleras. ¿Black metal? Sí, de eso no cabe duda, pero más que épico lo noto pagano, muy del palo de los primeros SKYFORGER, OBTEST, NOKTURNAL MORTUM o ASHEN LIGHT. Mucho menos folclóricos que la mayoría de los anteriormente mencionados, claro, pero con ese black metal de base, crudo, con alma ancestral y con mucha historia en su trasfondo.

Hay muy buenas ideas en la composición, aunque tampoco se aventuran demasiado en la explorar, manteniéndose dentro de un marco clásico teniendo en cuenta el género. 

Me hubiera gustado encontrarme con algo mínimamente parecido al Basoaren semeak de NUMEN, el disco perfecto para describir un black metal épico, pagano y con una fuerte influencia del brutal death, pero como se suele decir, las comparaciones acaban siendo siempre odiosas. Espero que de cara al futuro presten más atención al sonido; estoy seguro de que le sentará estupendamente bien a su música.

Comparte:

COMENTARIOS