BEAST IN BLACK (FIN) – From hell with love, 2019

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Hubo un tiempo en el que los estilos dentro del metal eran corsés apretados de cuyos cánones era difícil separarse. El que se salía del camino marcado corría el riesgo de ser menospreciado por los metaleros más true o, peor, de salir en la MTV. Con el tiempo, los distintos estilos se fueron mezclando, dando a luz nuevos géneros que se impusieron a ese férreo control a base de un éxito masivo entre el público.

En los últimos años, hemos vivido un resurgimiento de grupos que han vuelto a dar vida a las manifestaciones más primigenias del rock y el metal, pero afortunadamente la mentalidad true está en franca retirada. Eso permite que bandas como los finlandeses BEAST IN BLACK lo estén petando con una propuesta que mezcla el power metal melódico y el pop ochentero en toda su gloria.

Para los que, como yo, no os enteráis de los marujeos del metal, os diré que este quinteto surgió en 2015 tras la salida de  Anton Kabanen, su fundador, de BATTLE BEAST (otros que vienen pisando fuerte y dispuestos a trepar a lo alto de la escena metalera europea). El interés por lo que pudiera alumbrar el bueno de Anton debía de ser alto, porque su primer disco, Berserker, ya salió al mercado auspiciado por uno de los grandes sellos metaleros, Nuclear Blast.

Ahora, dos años después, vuelven con From hell with love, una reforzada apuesta por ofrecer un sonido que invita al headbanging y al bailoteo y que repite los esquemas de su primer lanzamiento con algunos matices en busca de mejorar lo ya ofrecido. Y ya de principio nos sueltan un tiro de tema como «Cry out for a hero«, rebosante de energía, buenos riffs y una melodía alegre y pegadiza. Si alguien dudaba de las dotes de Anton Kabanen para componer temas de primer orden, esta es la prueba que les faltaba.

En los singles que han precedido al lanzamiento del disco es donde los elementos más ochenteros, teclado y batería, comienzan a reclamar nuestra atención. En «From hell with love» marcan un ritmo totalmente bailable que culmina con un enorme estribillo altamente coreable. Solo tenéis que ver el vídeo con esa coreografía de movimientos coordinados para dejaros arrastrar a su terreno. Parecidas sensaciones me ha dejado «Sweet true lies«. El que fuera el primer single de este trabajo vino en forma de vídeo con una historia discotequera de engaños amorosos de lo más ochentero.

Puede que a estas alturas los más trues estéis a punto de desistir, pero no os preocupéis. Si con la fanfarria y el agudo inicial de Yannis Papadopoulos de «Repentless» no os entran ganas de bañaros en aceite corporal, es que algo va mal. Un tema al que no le falta detalle: dobles bombos, solos a go-go, coros de oh-oh-oh perfectos para cantar abrazado al metalhead más cercano y un final con una repetición del estribillo muy épica.

Volvemos brevemente a la pista de baile de la mano de la bailonga «Die by the blade«, justo antes de echar mano del mechero para ponernos a tono con la balada del disco, «Ocean deep«. Más completa y mejor estructurada que la del disco debut, el tema va de más a menos, desde el sonido de flauta inicial y la voz con unos cuantos tonos de menos respecto de lo que hemos oído hasta ahora hasta el grandioso final.

A partir de este momento la escucha decae ligeramente. Temas como «Unlimited sin«, «This is war» o «Heart of steel» siguen teniendo el poder de hacerte levantar el brazo cuando llegan al estribillo o con sus riffs, pero les falta algo de punch. Mención especial para ‘True believer’’, que podía haber sido banda sonora de cualquier peli de los ochenta tipo Superdetective en Hollywood. La trepidante «No surrender» pone un brillante broche final al tracklist, pero para los que se han quedado con ganas de más la versión digipack contiene un par de sorpresas. Primero una más que aceptable versión de la mítica «Killed by death» de MÖTORHEAD en la que Yannis demuestra la magnitud de la versatilidad de su voz. Y finalmente «No easy way out«, tema que formó parte de la banda sonora de Rocky IV y que adquiere aquí un toque heavy que le va a la perfección.

En conclusión, puedo decir que estamos ante un disco que os puede proporcionar muy buenos momentos si lo escucháis pasando de prejuicios, etiquetas, y demás cortapisas. Estos finlandeses nos han presentado un conjunto de temas altamente disfrutables a medio camino entre lo disco y lo heavy. Una propuesta que puede parecer osada si la quieres medir con los viejos esquemas pero que creo que ha venido para quedarse. Si queréis formar parte de su fiesta, recordad que forman parte del cartel de la edición de este año del festival Leyendas del Rock.

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