AZOOMA (IRN) – A hymn of a vicious monster, 2014

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azooma00La Globalización, como todo en esta vida, tiene sus cosas buenas, y sus cosas malas. Obviando los aspectos negativos, de sobra conocidos, sin esa útil herramienta llamada Internet, no habríamos conocido a esta banda proveniente de Irán. Porque sí, en esos países también se hace Metal Extremo, ni están todo el día pegando a sus mujeres, ni amenazando con armamento nuclear a occidente. Tal y como se mostró en el magnífico documental Global Metal, esta música, cual plaga, se ha extendido a los cinco continentes, siguiendo las directrices básicas implantadas por los pioneros hace décadas, y a buen seguro, con los ojos cerrados, nadie podría averiguar de dónde son AZOOMA. Tal vez diría lo típico: Suecia o EEUU, pero la cara de sorpresa sería mayúscula al revelar la procedencia, como le pasó a un servidor. 

Death Metal de Irán, con sus momentos melódicos y pasajes más técnicos, pero ante todo es un EP de presentación muy sólido, capaz de mirar de tú a tú con cualquier grupo del underground europeo y/o americano. Aunque he echado en falta más señas de identidad de su lugar natal, sin llegar al grado de MELECHESH, claro, los maestros absolutos en esto de fusionar la música del Medio Oriente con los blast-beats y las riffs metálicos. Pero la verdad es que ya se han marcado una presentación corta, intensa y muy densa. Si no contamos la intro y el outro, tenemos cuatro temas, o capítulos, como ellos mismos listan en la obra, aunque cada uno entraña sus propias dificultades a la hora de sacar los detalles. 

En dicho cuarteto de cortes, los iraníes se las arreglan para complicar cada vez más la estructura de los mismos. La velocidad, los solos intrincados con su dosis de melodía, el doble pedal y los cambios de ritmo, serán constantes a partir de entonces. La influencia oriental ha decidido guardarse para ciertos detalles: algún solo, o el uso del sitar, principalmente en la outro, donde sí han desplegado ese toque “autóctono”, que de manera tímida han introducido, cual aderezo o complemento. Y es que en otros trabajos, donde la introducción y el cierre no son más que meros complementos imprescindibles, aquí tienen toda su razón de ser, ofreciendo una faceta musical distinta a lo que encontraremos más adelante.

Hay pocos momentos calmados, muy pocos, ya que los cuatro temas son una montaña rusa, donde la intensidad sube y baja a gusto de la banda, y tal vez esa tendencia por “retorcer” la estructura de los temas (entre tanto riff lleno de mala leche es muy fácil perderse), lo que hace que de alguna manera, me recuerde a los GORGUTS clásicos. No me equivoco si digo que “Chapter IV: Gyrocompass”, es el corte más completo de todos: Por su pacífico inicio, que sin aviso previo se convierte en un torbellino, por el uso del sitar, que adelantará lo que vendrá en el outro, los mil solos que contiene (ninguno de ellos mediocre por cierto), y en definitiva, un ejercicio de cómo mantener el ritmo durante 10 minutos sin que decaiga la calidad.

Parece mentira que una banda “de tan lejos” pueda hacer un EP tan notable, pero hoy día todos tenemos las mismas herramientas y medios, y qué puñetas, se agradece que cada cierto tiempo venga un grupo fuera de nuestro círculo habitual, nos pegue una patada en el culo, y nos diga: “Nosotros también existimos”.

firmapablobalbontín

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