ATAVISMA (FRA) / VOID ROT (USA) – Split, 2020

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Todavía recuerdo cuando analicé Where wolves once dwelled en mi primer año como miembro del staff de Subterráneo Webzine. Muchas cosas han cambiado desde entonces: el nombre de esta web, su diseño, las firmas de los redactores, mi manera de expresarme, de escribir, de orientar las reseñas… También ha cambiado (o evolucionado, más bien) mi manera de percibir muchos estilos de música, así como a día de hoy comprendo mucho mejor algunas decisiones en cuanto a sonido o producción.

Aquel fue mi primer contacto con los franceses ATAVISMA, quienes me convencieron por contenido, pero no tanto así con el sonido con el que habían pintado sus composiciones. Desde entonces no he vuelto a tener noticia de ellos hasta ahora, que vuelven a reclamar mi atención con un nuevo trabajo en forma de split junto a los norteamericanos VOID ROT.

Por una parte, los franceses han ido añadiendo obras a su discografía, teniendo además del mencionado Where wolves once dwelled un split junto a los indonesios MAUR, un EP de 2017 y su primer y único LP, lanzado un año después. Por otra, tenemos a VOID ROT, una banda relativamente joven (formada en 2017) que editó un EP en 2018 y que suma además de éste, el split que tendréis a bien escuchar tras leer este análisis. Edita este trabajo Everlasting Spew Records, sello italiano que ya ha editado obras de grupazos como VITRIOL, ANTROPOFAGUS, SEROCS, GAEREA, BIRDFLESH o VELD. No es tontería.

Hechas las presentaciones, toca hablar del contenido. Tres cortes para cada banda, que suman poco más de media hora, repletos de malignidad, oscuros como las cuencas de los ojos de un golem abisal y densas como un batido de barro, cemento y manteca de cerdo.

Por lo que a ATAVISMA respecta, creo que lo suyo con el sonido guarro es algo que a estas alturas va en la propia identidad de la banda. Creo que, con respecto a Where wolves once dwelled, o bien han mejorado ligeramente esa producción casi primitiva o bien es que, como decía antes, mi oído se ha ido haciendo a otras perspectivas de confección de audio. Con esto tampoco quiero decir que me hayan convencido esta vez, aunque en lo estrictamente musical sí que me gusten. Como vienen acostumbrando, guturales que parecen emanar de una profunda e inexplorada gruta sacuden la lírica con funesto poder, como si de arcanos y prohibidos encantamientos se tratase. Apesadumbradas guitarras traen el componente desesperante, sonando asfixiantes, cafres y atronadoras, siendo en gran parte así por esa producción arenosa de la que hablábamos. Es por esto mismo que algunos trozos que proponen las cuerdas se antojan más como momentos de barullo que como riffs, y esto es algo que, para mí, hace la escucha menos disfrutable; llamadme pijo. La batería, por otro lado, extiende podridos golpes de tentáculo, abrazando al conjunto en una negra marea en la que el espesor de sus aguas marca un ritmo lento, como no podía ser de otra manera.

Por otra parte tenemos a los estadounidenses VOID ROT. Siguen los de Minneapolis una línea muy similar a lo que propone ATAVISMA: death/doom cavernoso y oscuro, digno de los más grandes exponentes del género. Me limitaré a saltarme los recursos que emplean de manera paralela a sus colegas franceses, para no parecer un diente de ajo en tu digestión, centrándome en las diferencias que hacen despuntar a VOID ROT ligeramente por encima en este compartido.

Para empezar, solo con la producción ya ganan enteros. Mucho más definido y demostrando que se puede sonar cafre, lóbrego y brutal sin necesidad de emborronar demasiado el resultado final. Además, estos estadounidenses optan por incluir con más asiduidad modos más cercanos al death, como por ejemplo ya dejan claro en el primero de los tres cortes que suenan bajo la sombra de su nombre, “Ritual invocation”, hacia la mitad del cual dejan sonar un blast beat que, a pesar de no estar ejecutado a mucha velocidad, le imprime contraste para no caer en la monotonía. Es como si durante un sacrificio el ser encargado de matar asestase las puñaladas a un ritmo lento, pero de pronto se apoderase de él un primitivo frenesí asesino que le hiciera lanzar las puñaladas a un ritmo mayor. Además de esto, han sabido emplear la melodía de manera algo más “vistosa” que sus compañeros franceses, aunque por supuesto no es que la obra de ninguna de estas bandas esté marcada por la melodía, pero sí que podemos escuchar ciertos momentos en los que la guitarra propone otras imágenes en la mente al sonar de manera menos hiriente que cuando suenan los riffs.

Si tuviera que quedarme con una sola cosa buena de este split, sin duda sería el descubrimiento de VOID ROT, ya que ATAVISMA no ha cambiado demasiado desde que los descubrí. Veremos cómo evolucionan las carreras de estos dos abominables apóstoles del death/doom.

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