ASTRAY VALLEY (ESP) – Unneth, 2018

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Le hincamos el diente a Unneth, LP debut de la banda barcelonesa ASTRAY VALLEY (2015).

El álbum fue grabado en el Real Sound Studio de Milán, producido por Vic Ortega, quien se encargó de la mezcla y el máster, y lanzado en Junio del 2018 por Wormholedeath Records.

Del artwork, que no me ha podido no evocar al del In waves de TRIVIUM (y un poco también a la película Avatar, para qué esconderlo) se encargaron Dixon Jong y Clau Violette, vocalista y frontwoman de la banda.

Para quien no conozca a esta agrupación catalana, cabe decir que en no mucho tiempo se han abierto un hueco muy importante en la escena underground del metal moderno nacional, habiendo tocado, por ejemplo, con THE AGONIST o en la edición del Rock Fest del 2017.

Se podría decir que el disco arranca con la canción «Hollow«, cuarto single extraído del álbum (le están dando cera al asunto), ya que «Entity«, la primera pista, da más la impresión de ser el comienzo de esta que una intro propiamente dicha del disco. Tanto en «Hollow» como en «The wilderness» o «Parallel visions» vemos que se nos presentan una batería y una voz muy presentes en la mezcla, mientras que Unai Splinters a las baquetas interpreta unas bases rítmicas que encajan perfectamente en el estilo destacando la personalidad de cada uno los riffs y reforzándolos sin sobrecargarlos con detalles excesivos. Clau va alternando el registro gutural (no muy variado pero sí en buena sintonía con el resto del tejido musical) con el melódico, que aprovecha para calzarnos todos los estribillos pegadizos. Esta fórmula vocal, aunque típica y exprimida ya, le queda de lujo a la propuesta musical de los catalanes. Me encantaría poder hablar algo más de las líneas de bajo pero, por desgracia, no las escucho con suficiente claridad.

El tándem «Mera«/»Waters of Skylah» me ha transmitido una sensación de mayor pesadez y fuerza en lo instrumental que los cortes anteriores. Esto es un punto a favor, ya que a mi juicio una de las pegas del álbum es cierta sensación de monotonía; es cierto que no tendría sentido que cada tema fuera de su padre y de su madre pero la atmósfera, generada tanto por los sonidos lanzados como por los distintos efectos de las guitarras, mantenida a lo largo de casi todos los temas puede hacer que se disipe la atención en algunos momentos.

Tras «Constellations» nos encontramos con «Lun«/»Singularity» (son dos pero, al igual que los anteriores, van de la mano), para mí uno de los temas mejor construidos del álbum. Se agradecen la claridad de las guitarras (Joan Aneris y Àdri Funérailles) y la contundencia de los breakdowns.

Mucha gente está acostumbrada a día de hoy a escuchar los álbumes troceados; nos quedamos con lo que entra por el feed de la red social de turno (videoclip, lyric video o lo que sea) ignorando la distribución que la banda ha querido darle al conjunto de las canciones de su trabajo. En una escucha de este tipo (a mi juicio deficiente, casi irrespetuosa hacia los músicos si nos ponemos puretas puretas) es posible que «Singularity» no destacara por encima de otros cortes, pero si le estamos dando a Unneth de arriba abajo creo que con él nos encontramos ante uno de los puntos álgidos del LP.

No igual de bien me ha entrado «Ethereal«. Igual es que no comprendo del todo la intención que quisieron imprimir en él. Es un corte instrumental breve con cierto carácter de transición que más que haberme llevado de manera fluida al siguiente me ha supuesto en todas las escuchas que le he dado al álbum un momento valle del que igual se hubiera podido prescindir. Y digo esto porque «Northlight«, otro de los singles de Unneth, me parece una bestialidad y creo que haber saltado a él desde «Singularity» podría haber quedado demencial.

«The collapse» tiene una pegada increíble, mucha mano derecha en las cuerdas, un estribillo que funciona de lujo y unas melodías perfectamente coreables. He echado en falta, eso sí, una entrada que me pegara la hostia desde el primer segundo; me da la impresión de que hay cierto vértigo a empezar un tema sin esos colchones armónicos; muletas que, aunque efectivas, pierden un poco su efecto al ser usadas continuamente.

Es, desde mi punto de vista, esta «sobreproducción» una de las pegas que le veo al álbum. Está claro que si un grupo quiere tener un sonido concreto al que se puede llegar, entre otras cosas, mediante recursos de estudio, tirar de estos es algo perfecto, completamente lícito. Ahora, si el empleo continuo de los mismos llega a hacer que se dejen de apreciar está bien también saber pisar el freno y meterle un corte al asunto para que no se desdibuje la esencia de la base musical que sustenta el asunto.

No obstante, y ya cerrando el asunto, creo que se puede decir sin temor a equivocarse que Unneth es un gran disco de metalcore. Vaya, veo jodidamente difícil que a un fan del género pueda no entrarle de primeras: riffs con mucha pegada, voz perfectamente integrada en el conjunto instrumental y, en general, buen sonido. Ingredientes suficientes como para darle un par de escuchas si aún no se las habéis dado.

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