ASPHYX (NLD) – Incoming death, 2016

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asphyx02Los holandeses ASPHYX llevan en activo desde 1987. Desde entonces se han convertido con el paso de los años en una absoluta referencia para el death metal, creando algunos discos que son ya clásicos absolutos y alimentando su reputación como una de las bandas más importantes de Holanda y de Europa en general. Su estilo de vieja escuela con especial afinidad por los tempos lentos y pesados creó tendencia. Incoming death es nada menos que su noveno álbum de estudio, tercero desde el parón que tuvieron hace unos años, y presenta una formación totalmente diferente a la de los inicios de la banda en la que, en ausencia de cualquier miembro fundador, se mantiene al frente Martin van Drunen. De todas formas si han decidido conservar el nombre de ASPHYX pese a tanto baile de miembros supongo que sus motivos tendrán y que no es un asunto demasiado importante.

Lo que sí importa tener en cuenta de todo esto es que ASPHYX es un nombre que lleva un montón de años asociado al death metal europeo. Es una banda que a estas alturas puede considerarse historia viva del género y que rara vez decepciona. Todos sus álbumes han encontrado una aceptación razonable por parte del público, incluidos los últimos. Este nivel de regularidad no es fácil de mantener, y menos en una banda que siempre ha mantenido claras sus señas de identidad sin cambios de estilo y sin apenas sorpresas significativas.

Lo dicho es claramente aplicable a Incoming death. Desde el título del disco o de las canciones hasta las letras pasando por una muy buena ilustración de portada a cargo de Alex Hermann es evidente que se trata de un disco de death metal puro y duro, que es lo que ASPHYX ha hecho siempre. Cuando una banda nueva hace uso de estos elementos tan familiares nos resulta reiterativo, pero poco podemos pedir en este sentido a un grupo que lleva metido en el tema prácticamente desde que ese tema existe. ASPHYX no tiene ningún complejo en ajustarse a los tropos comunes que ellos mismos ayudaron en parte a reforzar, y yo creo que así es como debe ser.

Más o menos lo mismo podemos decir de la música contenida en el disco. No es nada que vaya a sorprender a los fans del grupo: death metal con un rango dinámico muy amplio, que se mueve entre los ritmos lentos y pesados cercanos al doom al estilo de CELTIC FROST y partes muy aceleradas y caóticas, pasando por medios tempos que recuerdan a BOLT THROWER. En mi opinión Incoming death sobrepasa al anterior Deathhammer en cuanto a calidad de sonido puesto que, aun corriendo el trabajo de mezcla y masterización una vez más a cargo de Dan Swanö, en esta ocasión se ha conseguido un sonido mucho más orgánico, con texturas tan crudas como oscuras que se acercan al primitivo death sueco.

En cuanto a los temas en sí, Incoming death parece mantener un intento por compaginar las intenciones del death de vieja escuela con algunos procedimientos actuales, y el resultado es un tanto irregular. Hay muchos riffs maravillosos en Incoming death, y el disco en general plantea una escucha intensa y satisfactoria, pero muchas de las partes del álbum no consiguen grabarse en el cerebro a fuego como en los discos antiguos. Este carácter memorable de las composiciones de ASPHYX siempre ha sido uno de sus puntos fuertes, pero me parece totalmente comprensible que después de tantos discos y tantos riffs se hace cada vez más difícil. Curiosamente, y esto es algo que me resulta muy sorprendente siendo el grupo que es, creo que los temas cortos y frenéticos funcionan mejor que los más lentos. El corte de apertura «Candiru» o el homónimo «Incoming death» son algunos de los momentos más interesantes y que mejor capturan ese sentimiento genuino del antiguo death metal, y se convierten en mis favoritos junto con «It came from the skies«, que resume magistralmente por qué ASPHYX son quienes son. Cabe destacar que el nuevo batería Stefan Hüskens acelera estos temas ligeramente con respecto a las partes rápidas de discos anteriores, llegando a extremos frenéticos de death/thrash, aunque por lo demás no llama demasiado la atención. La voz de Van Drunen suena algo mejor que en trabajos anteriores, con ese estilo enfermizo tipo John Tardy, aunque en este caso creo que se luce más en las composiciones lentas. Estos temas lentos, como decía, a mí no me han acabado de convencer del todo. Los encuentro algo monótonos y excesivamente dependientes de recursos comunes.

Visto lo visto Incoming death no es, en esencia, demasiado diferente a otros discos de ASPHYX, pero seguramente no deba serlo. Es un buen disco de death metal de vieja escuela que mantiene el alto nivel que acostumbra a ofrecer el grupo y estoy seguro de que gustará a sus fans y a los aficionados al death metal en general. Y quizá no pase a los anales de la historia del género, pero no hace falta porque esto es algo que ASPHYX ya consiguió hace mucho. Incoming death es una obra que se mantiene respetuosa con ese legado y que no decepcionará a nadie.

firmaandrades

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