ARKA´N (TGO) – Zã Keli, 2019

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A pesar de que el lanzamiento de Zã Keli se anuncia como su primer disco, lo cierto es que la banda togolesa ARKA’N es una banda veterana, que lleva componiendo y tocando desde hace casi una década en su escena local. Algunos de sus temas circulan en plataformas digitales como Youtube desde hace años, y ahora pasan a formar parte de su puesta de largo.

Parece que el metal tiende a profundizar en la especialización, con la aparición de géneros y subgéneros que comparten características comunes cada vez más específicas. Tanto es así que ya suele considerarse un nuevo género la simple fusión de dos subgéneros. ARKA’N huye de esta manera de entender la creación musical, utilizando todos los recursos a su alcance e incorporando multitud de influencias con naturalidad y espontaneidad. Todos estos elementos giran alrededor de una reivindicación de la cultura africana, que actúa como aglutinante que mantiene la coherencia de una fórmula muy homogénea, y ha sido bautizado por ellos mismos como «AsrafoCore«, afro heavy metal o afrika hard metal.

La manera en que la luminosidad y la alegría que desprende la música tradicional, contrastando con la agresividad del metal moderno, es una fusión que golpea al oyente con una marea de sensaciones arrolladora. Los sonidos que conformaron el protometal africano tienen una fuerte presencia en Zã Keli. Bandas que desde el rock psicodélico como NGOZI FAMILY o AMANAZ, que además ya incorporaba mucha influencia de la música tradicional, abrendo las puertas a los sonidos agresivos que llegaban desde el hemisferio norte, resuenan a lo largo de todo el disco. Las voces limpias y los ritmos rockeros brindan un tributo al clasicismo que sienta las bases del sonido poliédrico del cuarteto togolés.

La percusión que acompaña a la batería ejerce como nexo de unión entre lo tradicional y lo moderno. Las percusión africana en manos de Mass Aholou suena tradicional y orgullosa, pero también agresiva y frenética, compenetrándose a la perfección con las baquetas de Richard Cico hasta el punto de evocar en ciertos momentos una versión tribal de la febril contundencia que mostraba SLIPKNOT con su doble percusión. En muchos pasajes nos encontraremos una evocación muy evidente del metal alternativo con un toque muy noventero, algo que se evidencia en la groovie “Lost Zion” o en la numetalera “As I can breathe”, en la que Enrico Ahavi, también encargado de los teclados, muestra que su flow ha crecido con los años.

A partir de esta propuesta se irán sucediendo cambios más o menos abruptos hacia otros más tradicionales como en “Les peuples de l’ombre”, rozando el metal extremo en la potente “Tears of the dead” e incluso mostrándose más progresivo en “Prince”. En este tema, junto a otros como «Got to break it«, sale a relucir el poderío de Francis Amevo al bajo, experimentado músico curtido en los ambientes del reggae durante años. Por su parte, el alma mater de la banda, Rock Ahavi, que lleva la voz principal así como una de las guitarras, despliega un buen rango de técnicas vocales con su característico y genuino timbre. La combinación de varios idiomas acentúa la gama cromática que compone esta ópera prima, que desde el francés al inglés, pasando por el ewe, ofrece una variedad de texturas muy impactante.

Queda claro que ARKA’N no especula las etiquetas ni convencionalismos. Su música es multicultural, transgeneracional y, sobre todo, tiene una intención universal. Su mensaje ensalza la cultura y el orgullo de los pueblos africanos, es cierto, pero su mensaje es igualmente aplicable a cualquier población del mundo desfavorecida, ya sea una invisible minoría étnica, una raza o un continente entero.

Za Keli es algo diferente. No fluye por los caudales a los que estamos acostumbrados en una época de sonidos y estéticas ultraprocesadas. Suena como quiere sonar, sin ataduras ni obligaciones, y conviene al lector que haya llegado hasta este punto abordar la escucha tratando de alejarse de los axiomas que actualmente dominan la industria del metal occidental.

El enérgico positivismo que desprenden sus ritmos, la genuina manera de buscar la versatilidad creativa y su mensaje hacia la libertad de los pueblos pueden convertirse, con el tiempo, en un punto de inflexión para el metal continental, quizá desarrollando una identidad propia que se alimente de la influencia musical del hemisferio norte y la rica herencia cultural de la nación africana.

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