ARISE + STONEHEADS – Madrid 02/09/2017

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El estreno de una banda fuera de sus terrenos habituales siempre es algo ilusionante a la par que difícil. Sobre todo si ese lugar es Madrid y es el primer fin de semana de septiembre aún con la gente volviendo de vacaciones. Esto no impidió que la primera vez en Madrid de dos bandas hermanadas por cantantes presentes en un mismo grupo, los industriales MIND DRILLER, sacaran sus otras inquietudes a relucir ante un más que aceptable, en cuanto a número, público madrileño. Así se llenó la mitad de la sala Wurlitzer Ballroom para ver como STONEHEADS y su música heredera de los albores del nuevo milenio, a medio camino entre el nu metal y el metal alternativo, y ARISE con la cándida y a la vez energética Estefanía Aledo al frente del micro y un estilo más agresivo y actual (con toques death, djent, metalcore…), dejaban su particular bandera de conquista de la capital.

STONEHEADS

Como siempre los conciertos de la madrileña sala Wurlitzer tienen un horario de inicio propio, a partir de las 22.30, y con STONEHEADS no iba a ser menos, dando un poco de margen inicial para que la introducción tropical de “Rapa nui“, con su didgeridoo característico, pusiese la luz verde a la descarga de V y Javix, ambos de MIND DRILLER, y sus compañeros, Henche, Jose detrás de los parches y el siempre activo y llamativo Felix que se convirtió en el segundo protagonista junto a V, con su casco de aviador y sus continuos gestos y poses. Todos ellos dieron un concierto muy entretenido en donde repasaron íntegro su debut homónimo y que entretuvo mucho al personal, entre los que me incluyo por afinidad musical pues su mezcla entre MUDVAYNE (ese tapping y esos pizicatos son inconfundibles), KORNINCUBUS y SYSTEM OF A DOWN me recuerda a mis años mozos…

Visualmente el grupo es muy variopinto. Al casco de Felix se añade el vestuario a lo RAMMSTEIN de Javix, que mantiene la estética de MIND DRILLER y el mono blanco (que tardó tres temas en quitarse y abrocharse a la cintura) de V y su maquillaje icónico austral, siendo Henche concentrado en sus magníficos solos y Jose los más típicos del grupo. Instrumentalmente también llamaba la atención cómo las partes tribalísticas no las habían grabado y el propio V las interpretaba con su djembe, haciendo malabares para entrar en el pequeño escenario de la Wurlitzer. Uniendo esto a la buenísima labor vocal de V, que sabe controlar y modular muy bien su voz, y los pedales de reverb y efectos, la actuación de STONEHEADS se hizo muy corta y bastante intensa, y eso que el disco tiene temas que son menos directos y que sobre las tablas pueden resultar demasiado reflexivos, como “Mistakes“, que fue la penúltima de la noche y una de las favoritas de V según dijo.

La directa “Self destruction” abrió el concierto con algún que otro acople ocasional en el micro de V, algo que también pasaría después con ARISE y que sería la única cruz de ambas actuaciones. Supongo que esto hizo que V estuviese más estático a veces, pero lo compensó con un gran chorro de voz, como demostró con “Perfect by nature“, muy MUDVAYNE y que fue uno de los primeros adelantos del CD que vendían en el merchandising como V se apresuró a recordar y con las alarmas introductorias y el saludo militar de “Civilation fake“, cuyo cañero final sonó un poco descabezado. “Luck (show me your world)” supuso un momento más íntimo y envolvente que también puso a Felix en un compromiso al fallar su línea de bajo y dejar a V y Jose solos, mientras que “Forever” terminó de meterse al público en el bolsillo, de nuevo con ecos de MUDVAYNE y consiguiendo V que todos nos agacháramos al final para dar saltos a la vez.

V estaba desatado y con “Cry your life” lo siguió demostrando lanzándose al público para poguear, mientras Felix se ponía unas bragas rojas que desde el público le habían lanzado en la cabeza. Por su parte “Arctic circle“, más hipnótica, sirvió de relajo a lo TOOL / A PERFECT CIRCLE. El single “Man in the mirror” no podía faltar (como dijo V, si os tenéis que saber alguna canción tiene que ser esta), y después de la citada “Mistakes“, donde V dio un recital con sus cuerdas vocales, llegó la apoteosis con “Breakin out“, de nuevo con V metido entre el público para hacernos mover cerrando así unos cincuenta minutos de diversión.

Para mi gusto STONEHEADS ofrece un directo sobresaliente. Se nota que es un grupo de amigos haciendo música que les gusta y que bebe de un sonido muy particular pero no por ello menos interesante. En el variado programa de la noche, los más nostálgicos, tanto para ellos mismos como para los que hemos crecido con estos sonidos…

ARISE

Llegaba el turno de otra de las voces de MIND DRILLER, Estefanía Aledo y sus compañeros Albert (el más risueño de todos), Rafa (muy concentrado en sus riffs y efectos con las guitarras), Charlee (que clavó todos los cambios de ritmo y gozó de muy buen sonido, aunque al principio tapaba un poco a los demás) y el estreno de Alex en el bajo, que fue el más ausente de todos, muy concentrado en clavar todos sus pasajes. Todos ellos forman ARISE, un combo que bebe de la modernidad sonora del metalcore y el djent, con grupos como PERIPHERY, TESSERACT, ARCHITECTS, etc en la mente y que tienen paralelismos con otros grupos nacionales como HIRANYA o MEGARA, que, por cierto, estaban sus vocalistas entre el público.

De hecho había bastante gente conocida entre los presentes en la Wurlitzer, como también fue el caso de Txema de SOMAS CURE que colaboró con Estefanía en uno de los temas (“Espiral“) si bien su protagonismo fue más presencial que musical, pues salvo en un par de gruñidos guturales se mantuvo bastante por debajo de la voz de Estefanía… Y ya que lo menciono, la frontwoman de ARISE fue la que más sufrió los problemas del directo. Se la vio algo entumecida en escena y fue por unos incómodos acoples que no terminaban de irse, aunque se taparon con el volumen de la mezcla una vez bien ecualizada. Por otro lado, los efectos de pedalera no terminaron de encajarme en directo en un tema como el propio “Aquareum“, título del disco que venían a presentar aunque ya tenga un tiempo de vida bastante amplio.

Por lo demás ARISE dio un gran concierto, cuyo inicio se hizo esperar por toda la parafernalia escénica que llevaron y que no sé ni cómo lograron meter en la Wurlitzer: dos telones, torres de luces led, ellos mismos, el ordenador para controlar las secuencias pregrabadas (al que tenían difícil acceso detrás de los telones)… Incluso un par de cámaras que supongo que familiares o amigos del grupo habían traído y colocado como pudieron. Pero una vez se pusieron a tocar y la mezcla alcanzó el volumen y la ecualización adecuadas, ARISE demostró ser un grupo muy apto para el directo, incluso en espacios reducidos (y que creo que en grandes escenarios de festivales como el Resurrection, en el que pegarían muy bien, funcionarían también).

Musicalmente hablando lo que más llama la atención de ARISE es la combinación de técnica musical y de contraste vocal. Musicalmente es un grupo técnico y cambiante, pero que es capaz de dejarse llevar también en partes pegadizas. En cuanto a la voz de Estefanía es totalmente antagónica. Candidez y ternura en su voz limpia, con una modulación que parece frágil y delicada, y potencia y fuerza en su voz agresiva, que salvo en ciertos pasajes es un mero elemento de dinamismo y no es protagonista. Uniendo esto a la introspección de las letras, hace que ARISE sea un grupo muy emotivo e intenso. Así lo demostraron con la propia introducción, “Busca en tu interior“, un tema muy profundo, o “El infierno de los soñadores“, que fueron las elegidas para abrir.

Una vez que Estefanía se adaptó al sonido y se acostumbró a los problemas técnicos de su micro, se la vio algo menos tensa en “Grito al viento” (donde sin embargo los acoples volvieron a ser evidentes…) y “Equilibrio“, donde sí demostró ser muy buena protagonista en escena tratando de divertir a los presentes. “Recuérdame“, una de las más completas y diversas (con su saxo incluido entre las secuencias), fue la siguiente y tras un pequeño interludio fue el momento de seguir llenando el ya superpoblado escenario de la Wurlitzer con Txema de SOMAS CURE.

La parte cañera volvió a salir con “Falsas promesas“, mientras que los golpeteos djent y un estribillo muy logrado son los elementos que destacaron de “Argos“. La única referencia al anterior trabajo de los levantinos vino con “Sin fin“, de 7 mundos, un tema también muy cañero, para poner el punto y final, después de otros cincuenta minutos (que se me hicieron demasiado cortos), con la citada “Aquareum“, cuyos efectos vocales me dejaron un poco frío en directo, aunque reproduzcan fielmente lo que se escucha en el disco.

ARISE se une a un conjunto de bandas emergentes seguidoras de nuevos sonidos y tendencias que tienen todos los elementos para ganar adeptos rápidamente. Calidad tienen de sobra y en la Wurlitzer demostraron también profesionalidad para salir adelante pese a escenarios minúsculos y problemas sonoros. Espero que esta primera visita a Madrid no se convierta en anecdótica.

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