ANGELUS APATRIDA (ESP) – Angelus Apatrida, 2021

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Aunque en los últimos tiempos tengo algo abandonado un género como el thrash metal, siempre es un verdadero placer reseñar un nuevo trabajo de ANGELUS APATRIDA. Estos albaceteños han situado a España en el mapa metalero europeo y eso ya es un verdadero logro en un país donde el metal parece refugiarse, temeroso, hacia dentro de sus fronteras. ¿Cuál ha sido el secreto de ANGELUS APATRIDA para que pudieran romper el melón? Esta pregunta retórica que me hago a mí mismo mientras hago tiempo y pienso en qué voy a escribir en adelante puede que tenga varias respuestas. La más obvia es la calidad de la banda. Ya nos lo vienen demostrando en cada nuevo disco, cada cual mejor, pero especialmente en este de título homónimo que ahora nos presentan, donde podemos observar que le miran de tú a tú a TESTAMENT, EXODUS, OVERKILL o KREATOR, solamente por mencionar a algunas de las que siguen facturando discos realmente espectaculares a pesar de llevar en el gremio más de tres decenios. Este Angelus Apatrida es dinamita pura. Otro factor clave que me parece importante destacar es que la banda lleva unida la friolera de veinte años. Esto es sin duda un rara avis y un ejemplo de amistad a prueba de bombas que evidentemente tiene su importancia en la compenetración y solidez que demuestran en la actualidad.

Lo primero que me llama la atención de este Angelus Apatrida es su icónica portada, elaborada por Gyula Havancsák, quien ha realizado artworks para ANNIHILATOR o DESTRUCTION. Ha sabido plasmar a la perfección la idiosincrasia de la banda, que nunca ha escondido su postura política claramente antifascista. Analizando esta portada más detenidamente, de primeras parece un compendio arbitrario de armas, botes de cristal con pulpos en su interior (¿?), etc… pero esconde algo más de fondo. Uno vislumbra que se va a enfrentar a un disco de thrash metal que, además de dar cera, también va a gritar unas cuantas verdades directas a la yugular. Me resulta curioso ese cartel de la parte superior izquierda donde se pueden observar varios retratos. Si se amplía la imagen leemos los nombres de August Spies, Albert Parsons, Louis Lingg, Adolph Fischer o George Engels (el único que me suena de antemano). Por lo que pude comprobar todos ellos fueron anarquistas, socialistas, comunistas o todo a la vez. También tienen en común, algunos de ellos, el haber sido condenados a muerte por asesinatos, aunque más tarde se comprobaría su inocencia, después de muertos, claro está. Si por una cosa ya tengo que agradecerle a este disco es por las horas futuras que pasaré delante del ordenador interesándome por las biografías de estas personas y de aquellos hechos históricos.

ANGELUS APATRIDA parecen tener las cosas más claras que nunca. El proceso de composición y grabación en medio de la pandemia y todo el caos político que hay montado en nuestro país han sido la sopa primordial de la que ha surgido esta demoledora monstruosidad de disco. En lo temático y lírico han tenido estímulos más que suficientes como para llenar varios barriles de odio y frustración que les servirán de abrevadero durante un tiempo. Musicalmente la banda se muestra en su plena madurez. No quiere decir esto que hayan optado por su disco más melódico, ni mucho menos. Más bien hay que valorar esta madurez como el culmen de todas las experiencias vividas por la banda en sus dos décadas de existencia. Todo lo bueno de ANGELUS APATRIDA está aquí elevado varios niveles. Me cuesta terriblemente destacar algo porque todos los músicos están geniales. De primeras diría que las guitarras llaman más la atención con ese rollo a lo EXODUS/DESTRUCTION en los riffs que no te dejarán posar el culo en la silla más de un minuto seguido, así como ese conglomerado de guitarras dobladas y partes melódicas trabajadas al milímetro. Aunque lo de las seis cuerdas es realmente digno de destacar, creo que es la base rítmica lo que más ha evolucionado respecto a anteriores trabajos y donde este disco gana puntos que lo hacen destacar entre los más grandes del panorama internacional actual. Por gustarme hasta me gusta la agresividad vocal de Guillermo Izquierdo, del que nunca he sido muy fan, pero utiliza ahora un registro mucho más grave que de costumbre y creo que de manera muy acertada.

A todos los discos de ANGELUS APATRIDA hay que darles varias vueltas porque de primeras algunos temas pueden parecerse demasiado. En este también, pero hacia la tercera escucha los matices de cada uno de ellos los acaban por hacer especiales. Poco a poco uno se va dando cuenta de que está ante el mejor trabajo de la banda. Todo es más y mejor, pero todo sigue llevando la firma inequívoca e inquebrantable de ANGELUS APATRIDA. En lo personal me han volado la cabeza temas como “Indoctrinate” o “Into the well”, primera y última del trabajo donde podemos ver el lado más extremo de la banda. Más apegada a la melodía, me ha encantado la groovera “Disposable liberty”, y en plan heavymetaleras “We stand alone” o la desenfadada “Chillhood´s end”. No vamos a extendernos más en obviedades ni análisis meticulosos. Este es un disco donde ANGELUS APATRIDA se consagra, donde no se reserva nada y que estaría destinado a ser defendido en las mejores plazas si la realidad no fuera la que nos ha tocado sufrir.

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