AMENTIA (BLR) – Scourge, 2017

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Lo bueno de la globalización en el ámbito de la música es que escuchar bandas de cualquier parte del mundo es fácil. Y conseguir su material también. Lo malo de este acceso global y factible es que el filtro a colocar tiene que ser mayor. Hay que rascar bastante para encontrar de vez en cuando bandas notables y ya ni te cuento si buscas algo sorprendente. Por eso encontrar algo como AMENTIA hace recuperar la ilusión en este proceso. La banda de Bielorrusia lleva en activo desde hace 14 años y ya tiene tres discos en su haber y otros lanzamientos menores, pero no ha sido hasta este Scourge que tuve conocimiento de ellos y la verdad es que, aunque a priori se vendían como brutal death metal y por tanto pensé que no me iban a aportar nada nuevo, después de escuchar detenidamente el disco sólo puedo decir que ¡vaya sorpresa!

Efectivamente AMENTIA se expresa a través de la brutalidad y los patrones del brutal death metal. En su cara más técnica y retorcida, no excesivamente moderna y sin rastro de partes slam. Pero quedarse sólo ahí sería algo injusto. AMENTIA es como fue en su momento BRAIN DRILL o como es INANIMATE EXISTENCE. Un grupo que va más allá dentro de los esquemas de su propia expresión. En particular en Scourge esta frontera apartada son los terrenos de la armonía y el patronaje rítmico que me recuerda por un lado a GORGUTS y por otro a CRYPTOPSY. Atonalidad, desestructuración, partes de locura jazzística y mucha síncopa rítmica. De hecho lo más “normal” del grupo es la voz de Zubov, aspirada y sepulcral, con algún pasaje más agresivo cortesía de su compañero Valery Zubenko que me recuerda a Glenn Benton. El resto es pura aventura.

La contrapartida de este tipo de grupos es: ¿hay algún sentido en lo que hacen? Pues en este caso particular sí. Los 33 minutos que dura Scourge son un conjunto, pero también una suma de partes con individualidad. Eso sí la riqueza de cada corte es tal que uno a veces necesitará un descanso para apreciar todo lo tergiversado del asunto. Hay dos cosas que desde el principio me llamaron la atención, los vericuetos rítmicos de la batería (no aparece en los créditos pero pongo la mano en el fuego de que no es programada) y las líneas de bajo de Alex. Este último va a su bola directamente (y si no escucha el primer tema “Kill me” o más adelante “Slow decay”). Nada de contrapuntos, ni golpes en el silencio de las guitarras, no. Alex crea su propia línea independiente y complementaria a las guitarras de Artyom, hasta el punto de que a veces uno tiene la sensación de que ambos van en tempos distintos.

Compositivamente hablando el mayor peso recae en Artyom. Dejando a un lado riffs construidos y destruidos una y otra vez, el guitarrista aporta en cada tema armonías, solos y cambios diferentes al anterior. Es aquí donde la influencia de GORGUTS es más clara, si bien con dos diferencias: una producción más actual y poderosa, no tan fría e impenetrable como los canadienses, y un poco más de condescendencia con el oyente, pues aunque todo lo que se escucha en Scourge no entra a la primera, no hay nada que se salga de un patrón audible para oídos acostumbrados a tecnicismos. Empezando por el final, y haciendo el juego de palabras, la música de AMENTIA es una “Paranoia”, como el último corte (y uno de los más completos del disco), pero se deja escuchar también.

AMENTIA es una grata sorpresa en el mundo actual del brutal death metal. Una banda avanzada, que domina su propio estilo y su forma de entender la música y que al mismo tiempo sabe expresar y te dejará ojiplático. Scourge es para mi gusto uno de los lanzamientos del año en este tipo de géneros, al menos en lo que llevamos de este 2017. Gracias globalización.

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